jueves, 5 de noviembre de 2015

EL INFORME






 “El espacio es nuestro!!” clamaba el Gran Uxi.
El resto del clan se limitaba a dar un repaso a las alas. La última generación se asomaba con sus graciosas transparencias y de inmediato, la Instructora les indicaba el camino al nuevo campamento.
El ambiente era todo alegría y amistad. Gran Uxi volaba hasta lugares insospechados o avanzaba por las rectas líneas que indicaban las rutas por las cuales guiarse en la noche. Se sabía que existía un modo de volver siempre al sitio de partida. Avanzando en la línea del zig-zag.
La segunda gran frase de Uxi era:”Tenemos la certeza de que no somos detectados. Los ojos humanos no nos ven. “
Lo que la Instructora no debía saber es que los humanos sí lograban ver a los transparentes. Cuando al fin crucé el espacio para dirigirme a los nuevos campamentos, pasé toda la noche buscando a la nueva generación. Nunca los hallé.
Tuve un mal regreso. Nuestros jefes del futuro ya no estaban. Los humanos vivían con luz artificial la mayor parte del tiempo. Eran luces cegadoras que anulaban nuestra avanzada tecnología . Directamente nos paralizaban todos los equipos.
Intenté ubicarme en el modo “ descanso”, pero tampoco funcionó. Ciego. Anulado. Solo percibí como se agotaban nuestras baterías sin que pudiera obrar . Ningún miembro del clan osaba tomar espacio alguno.
Apagaron las luces. El clan hizo su aparición con absoluta calma. Llegamos a la zona de abastecimiento. Degustamos sabores nunca conocidos. Cumplimos las consignas y regresamos a la base.
El espacio es nuestro!” clamó la voz del Gran Uxi. Esa jornada no había cadetes transparentes. La Instructora vagó por zonas diversas sin indicar rutas .Cuando nos desplazamos en la oscuridad de esa noche vivimos algo cruel: las luces se encendieron contra todos nuestros cálculos y muchos de nuestro clan fueron rociados con un arma mortal. Unos pocos logramos salvarnos gracias a a velocidad de nuestras alas.
Entre los desaparecidos estaba el Gran Uxi y la Instructora. El compañero Oxo susurró en voz muy baja: “Esto es lo que sucede con los optimistas. Uxi era uno de ellos”.
La segunda frase de Oxo fue: “Seamos cautos. Ya hemos sido detectados” .
La permanencia en la base era rigurosa. Oxo poseía dotes de explorador y se atrevía a buscar sitios que permitieran ascender a otro nivel. Era posible que en algún punto un hueco, un corrimiento de placas, un fracaso de la Materia nos facilitara la salida. Según pasaban los días fue evidente: lo que Oxo buscaba no existía.
Las horas de vuelo se postergaron. El éxito coronó nuestra cautela. La base volvió a sus rutinas. Otra vez aparecieron los cadetes transparentes y el mismo Oxo les indicó la ruta, con la consigna que nunca optaran por la diagonal.
Cuando fui a realizar la inspección del campamento, de los seis transparentes solo habían llegado dos. Y los dos poseían el mismo sexo. Era la peor de las noticias.
Oxo ya no parecía Oxo. Tenía los mismos ademanes y gestos del desaparecido Uxi.”El espacio es nuestro!” vociferó durante cinco minutos humanos.
Otro optimista”, pensé y comencé a calcular las posibilidades de un vuelo carente de peligro. Ima observó mis paneles de cálculo y se frotó contra mis alas. Ima era una maestra de vuelo excepcional. No nos dijimos nada, pero decidimos cumplir con nuestras consignas particulares.
Ima me convenció que había unos transparentes en un sitio poco registrado por los humanos. Ella lo había inspeccionado advirtiendo que el olor de la gente no estaba en aquél lugar. Declaró ufana que era un buen sitio. No pude convencerla que ya no existen buenos sitios. En todos cabe el mal.
Para asegurarse de su propia versión. Ima marchó al área .
Aún la espero. La estoy esperando. Oxo ha observado la base desierta. Nadie regresó.

Solo quedamos los dos en esta base. Parezco la copia de Oxo.Igual que  Oxo fue la copia  de  Uxi. Si algún científico humano se tomara su tiempo y nos alojara en su propio laboratorio, jamás podría dar crédito a lo que está viendo.

2 comentarios:

Albada Dos dijo...

Muy imaginativo, o no tanto. Vamos a la conquista del espacio sin haber entendido y mejorado este planeta.

La clonación es un campo con mucho futuro, pero ...con lo bonita que es la individualidad de cada uno...que nos dejen estrellarnos.

Un abrazo

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.
Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otro de esos alucinantes relatos de nuestra amiga... alucinantes e inquietantes. Pues, efectivamente, uno no sabe dónde ubicarlo: si lejos, si cerca, si afuera o adentro. Tiempo sin tiempo, espacio sin lugar determinado.
No, sin lugar a dudas no hay que buscar en espacios siderales, sino mucho más cerca, quizás no haya más que traspasar fronteras interiores.
El Gran Uxi, el optimista; el pequeño Oxo el escéptico; la Instructora eficiente; Ima o la renovación; la voz en off, trasunto de quien transcribe y permea la realidad para traérnosla, los seres transparentes, los quantum de energía que se confunden con la luz... Todos son personajes demasiado cercanos para irlos a buscar fuera.

Recrear los pálpitos y las infusas sensaciones... esa es labor de médiums, y eso es, sin lugar a dudas, y en cierto modo, Beatriz: una médium que hace aflorar a la superficie lo subyacente o lo "transparente" de un mundo mucho más complejo de lo que nos quieren vender (aún más, vaya). Tan complejo que sólo es posible barruntarlo mediante una imprescindible y siempre bien venida labor de re-creación.

Definitivamente no necesitamos viajar al futuro ni al pasado, nos basta mirar muy fijamente al presente... y sentirlo y presentirlo, porque... ya sabéis, amigos, pasado y futuro sólo existen en el presente, un presente que es el que nos vive y en el cual vivimos.

Gracias, Beatriz, por ofrecer y brindar.