viernes, 2 de julio de 2010

EL NO DE GREGORI PERELMAN


El matemático ruso Grigori Perelman ha rechazado el premio de un millón de dólares por resolver el primero de los Problemas del Milenio, ha comunicado el Instituto Clay de Matemáticas . Perelman no acudió al congreso celebrado el 8 y 9 de junio pasados en París para celebrar la resolución de la conjetura de Poincaré, enunciada hace más de un siglo, por la que se le dio el premio, y ahora ha comunicado su rechazo. La razón es que cree que su contribución a la resolución del problema no fue mayor que la de su colega estadounidense Richard Hamilton, quien indicó el camino a seguir, según la agencia Interfax. El Instituto Clay, con sede en Estados Unidos, no entra en las razones del rechazo, pero indica que en otoño anunciará el destino del dinero del premio, que se utilizará en beneficio de las matemáticas.
“El matemático Perellman rechaza el millón de dólares “
M.R.E. - Madrid 1 /07 /2010
El País, versión digital


Esta es lejos, una de las mejores noticias que he leído en mi vida. Si extendemos una mirada desde los primeros homínidos que han sido nuestros antepasados hasta llegar a Grigori Perelman , el ciclo evolutivo que se ha cumplido hasta el presente es alentador. Tenemos esperanza!
Inmersos cada día en el conflicto permanente de las guerras, del hambre, la pauperización sistemática de los pueblos, las decadencias morales de aquellos que debieran ser los Pilares imbatibles de la Espiritualidad humana, este hombre que ha rechazado un premio y un honor tributado por sus pares y colegas, nos permite lanzarnos una vez mas , confiados, en esa criatura que portamos muy adentro de la piel.
Ese trayecto que va desde el hombre de las cavernas hasta Gregori Perelman no ha sido en vano. Desde la levedad del Ser que nos mentaba Milan Kundera, coexiste junto al hombre capaz de disciplinar mucho mas allá de los números, nuestros egoísmos naturales .
Al hecho de un acontecimiento matemático va unido la conciencia indubitable de un hombre capaz de dar su NO a un sistema cotidiano de recompensas. A un sistema laudatorio destinado a premiar lo que trasciende.
Nos obliga a pensar en sus razones . Nos obliga a considerarnos a nosotros mismos en iguales circunstancias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

MUY, PERO MUY INTERESANTE QUE NO HAYA COMENTARIOS.