jueves, 26 de marzo de 2009

ER NOTICION

En Oslo no se tira nada, ni siquiera las heces
Oslo tendrá en septiembre 80 autobuses alimentados por las heces de sus habitantes. Las contribuciones serán anónimas. Las dos plantas que tratan las aguas residuales de la capital noruega recogerán el gas metano que desprende la fermentación natural de las deposiciones. Al autobús sólo llega después un metano libre del pasado y revestido de inocencia química.
JAVIER SAMPEDRO –
Los nuevos biocombustibles procederan de los desechos -
El País.com – 24/3/09 versión digital

Estas son noticias, shico!! Ar fin argo güeno pa la humanidá!
Me los imagino a los habitantes de Oslo, a partir de septiembre, con qué ternura veran pasar los autobuses. Con tóo er derecho der mundo podrán exclamar: Ahi van circulando nuestros esfuerzos en el inodoro!
A que ahora, aunque mas no sea por fabricar los biocombustibles, se dará de comer a cuanto humano haya sobre er Planeta? Seguro!!!
Así como en lactualidá se crian las aves en sus factorías en tiempo récord, haciéndoles ingerir las 24 horas der día, las usinas der gas metano habilitarán comedores públicos donde miles de humanos en turnos continuados pasaran a cumplir con la buena ingesta.Y todos felices y contentos. Naides pasará hambre.
Me viene a la memoria Josué de Castro. Josué de Castro fué médico,profesor de antropología, filósofo y organizador de la lucha contra el hambre en el mundo. Ya en 1963 en París Josué de Castro había implementado su campaña .De una entrevista entre Gabriel Veraldi y Josué de Castro, os transcribo este párrafo:
“Yo nací en Recife, en el nordeste brasileño,la zona mas subdesarrollada. Un tercio de la población,veintirés millones de seres humanos, viven allí miserablemente. Sus ingresos son el 13 % apenas del ingreso nacional.En Recife mismo, doscientas mil personas viven en condiciones aterradoras. Han venido de las plantaciones de caña de azúcar,empujadas hacia la ciudad por la falta de trabajo,por el monocultivo, que es un fenómeno artificial, por la sequía, que es un fenómeno natural. He abierto los ojos sobre esta visión de miseria. A lo largo del gran rio se encuentra el mangle, la extensión de lodo negro. Ese pantano está sembrado de mocambos, chozas de barro y paja, cubiertas por chapas onduladas. Las pobres gentes que las habitan viven de cangrejos, y los cangrejos viven de los residuos humanos. Todo lo que es hombre, en el mangle, es, ha sido o será cangrejo.Mi primera obra fue una pequeña novela titulada EL CICLO DEL CANGREJO.Los hombres de los mocambos huelen a cangrejo, piensan como cangrejos, avanzan a reculones como los cangrejos. Ese es el origen de mi conciencia del hambre y del subdesarrollo.”
Publicado en PLANETA, número 6. Editorial Sudamericana, 1965.

jueves, 19 de marzo de 2009

PRIORIDADES

Beatriz Basenji ( http://lasalsamadre.blogspot.com ) - 19-03-2009 - 19:36:12h
Las campañas en pro del uso del preservativo en algunas ciudades de atra cción turística se estan multiplicando precisamente para concientizar a las personas incorporarlo a sus hábitos. Numerosas ONG estan abocadas a estas campañas y muchos de sus colaboradores manifiestan que nunca es suficiente la cantidad que se reparte ni las informaciones sobre su uso. En algunas de estas ciudades se conoce que mas de cien mil personas son portadores de VIH.Hay que entender que el uso del preservativo es una prioridad dentro de nuestra sociedad.

Los padres de hoy tenemo er debé de hablá mu clarito con nuestros shicos der tema de la sexualidad y como vivirla. Y cuanto antesesplique, mejó. Toda ignorancia es fatal.Y no me vengais quen la escuela ... Ná.. Lo que se aporta a los estudiantes en tal materia y a nivel didático, no nos asegura quer joven lo haya captado. Semo la familia los UNICOS RESPONSABLES. Me consta acaso que un profesó, una profesora explique de modo sencillo y claro lo que hay que sabé? Ná.
Así que cada uno se elija las palabras pa que no haya ningun malentendido y dejar siempre la puerta abierta pa continuar er tema si es necesario. Vale?
Deben estos temas deja de una puñetera vez de ser tabú. Es nuestra naturaleza motivo de vergüenza? Ná . Si semos creyentes, aceptamos la perfeción de Dios en nuestra persona. Y si vamo enrrolaos con la teoría evolucionista, tenemo harto comprobao que la Naturaleza jamas se equivoca.
A que viene er tema? A que er Santo Padre ha salío a decí en territorio africano quer “ preservativo no soluciona el sida “.
Lo que se ha expresao ar comienzo desta nota, es la realidad. Y tan real, que os voy a contar lo que una Profesora que tuvo a su cargo impartir en una escuela una clase sobre esta materia, nos refirió:
En mi clase de educación sexual procedi a mostrar a una por una de las alumnas un preservativo y a continuación, les expliqué cómo se usaban. Para ello desenrrolle cuidadosamente el preservativo y valiéndome de un palo de escoba , les enseño a utilizarlo. Conteste todas las preguntas que las alumnas me hicieron a continuación y me sentí muy satisfecha, segura de que todas habian comprendido cabalmente el uso del condón.
Cual no sería mi sorpresa, cuando, visitando un Hospital por propias razones de salud meses después, encontre a una de mis alumnas en avanzado estado de gestación. Tras saludarla no pude dejar de hacer alusión al embarazo de la jovencita. Le digo:
-Pero Fulanita, como es que te has embarazado?No has aplicado lo que les enseñé acerca del preservativo?
-Profesora, nosotros hicimos tal cual Ud. nos enseñó. Procedimos con mucho cuidado y lentamente colocamos el preservativo al palo de la escoba, pero ya vé no tuvimos resultados!

sábado, 14 de marzo de 2009

LA MORDIDA


Quesi la mordida es una endemia, una epidemia o una pandemia - chi lo sá- diría un italiano, peroques universal, no te quepa la menor duda, shico.
Política y mordida son inseparables.
Recuerdo aquí a uno de mis primos, listísimo él, que un día acudió a un abogao de su pueblo a plantearle que quería obtener una jubilación por tales y tales leyes.
-Pero eso no se puede hacer! - le expresó el abogao.
-Hombre, ya se muy bien que no se puede, porque de poder hacerse lo habría hecho yo mismo, por eso vengo a su bufete!
Y ar cabo de unos pocos meses logró lo que pretendía.
Y lo que no obtuvo ese primo! Caray! Imaginaros que no era pobre, pero se las ingenió pa viajar cada dos años a la Madre Patria gratis.Y con el disfrute de qué honores !Y cuantos habrá que podrán decir lo mismo... ? Mushos, doy fé.
Questos dias me la paso de EL PAÍS a EL PLURAL, diarios digitales de la Península que ventilan las generosidades de un tal Francisco Correa , que por tener er hombre esa debilidá por los detayitos, no se ha privao de osequiar un Jaguar a cierto Alcalde, unos trajes a la medida o yevar borsas de pasta a cierto domicilio demasiado público y notorio.
En los tiempos que corren, con la Internet ar arcance de tóos, con las camaritas/teléfono digitales, con las camaritas ocurtas, con los archivos de los medios, y la memoria de argunos elefantes, como se dejan pillar ciertas gentes !
Que ya estuvo advertío en la misma Biblia: quen los últimos tiempos toa cosa oculta saldrá a la luz...
Y como es que se descubren estos asuntiyos? Por Hacienda !Como le pasó ar mismísimo Al Capone.
Como le pasó a cierto crítico de Arte de las pasadas décadas, de un diario de lo más serio y encumbrao. Tóo er mundo le enviaba ar directó der Diario anónimos informando quer tal crítico así y asá. Yevaba er Director cajas enteras de tales denuncias. Y hasta hubo quien se atrevió y se lo dijo cara a cara. Y er Directó fué mu claro: Pruebe con documentos la verdad de lo que Ud. denuncia y yo procederé .
Y nadie podía.Porque naides tenía las tales pruebas ...
Hasta que cierto dia, los inspectores de Hacienda, fiscalizando cierta galería de Arte,se encontró u n registro de pago a favor de...Y ahí fué donde er señó crítico de Arte resbaló y desa no vorvió a levantarse.
Y esto es gual. Que quieran quitarlo ar Juez Garzón de tales causas, ya er ventilador ta en marcha.
Mira , shico, no hay en er Mundo dos verdades. Hay una solita y sola.Por eso cuando la mierda sarta der piso a los aires, los únicos con suerte son los cirujanos. Porque saben cortá por lo sano.

sábado, 7 de marzo de 2009

CLELIA

Era inmensa. Se podía girar en torno a ella sin que apareciese la línea de la cremallera. Imposible creer que cupiera por las puertas. Las vecinas enroscaíllas la yamaban “La Calesita”. Era bonachona. Nos levantaba a los niños como paquetes de la confitería que se traía por las tardecitas. Nos desprendía las hileras de botones de la camisiya, nos levantaba las frisas invernales y nos retorcía los pellejos de la espalda antes que pegáramos nuestros buenos chiyidos , no sin antes enchastrarnos de talco hasta las orejas.
Mi Doña Clelia vivía en un auténtico rancho. Paredes de adobe , techo de pajas, antecedido por un galpón donde se guardaban los aperos del caballo y el carro. El rancho no se veía desde la calle, porque lo ocultaban con verdadero celo unos alambrados cubiertos de enredaderas y de rositas rococó rosadas que lo invadian todo. En la parte de atrás del rancho había un corral con aves y cerdos, que cuando llovía impregnaban la vecindad con el olor natural de los chiqueros. Y mas atrás , mas allá del corral y del establo del equino, se levantaban unos ranchitos mas pequeños, que nadie sabía para qué estaban .Una intriga que los agentes policiales yevaban en su cuenta, porque de tanto en tanto caían por el lugar.
Doña Clelia era una gorda en expansión. De rostro dulce y agraciado, tenía un marío que había quedao a mitad de camino entre el compadrito de la ciudá y el peón de campo, y unas veces le salía el uno y otras lo acomplejaba el otro. Quesa era la causa por la que el hombre no se decidiera por ningún oficio ni trabajo por liviano que fuere.
Y además de aquel marío, Doña Clelia tenía alojao en la mejor pieza del rancho a un hombrecito muy pulcro, rosado de cara, siempre vestido con bombachas de campo, botas, faja negra y camisas de cuadritos,que casi nunca se dejaba ver, porque tenía el don de pasar desapercibío.Luego se supo que era el dueño del caballo,del carro, del rancho, del molino y los aperos. Lo llamaban Don Toño y era un andaluz de edad desconocía.
Por aquel tiempo se contaba que Clelia tenía dos hermanas.La mas favorecida por la naturaleza había lograo enganchar a un diplomático de tercera línea y vivía su romance con él por tierras de Chile. Por alguna causa el hombre había caído en desgracia con el régimen de Perón y la hermana de doña Clelia había pasado como de incognito en viaje a Urugüay y la gente de entonces la había visto pasearse con su tapado de pieles exóticas, cartera y zapatos de yacaré y peinada igual que Evita. Era una mujer altanera y elegante y años después de aqueya aparición fugaz por er vecindario, la gente recordaba frases salidas de los labios de aquella mujer, cuyo sentío ninguno entendía - palabras que parecían haber huído de argún códice secreto- y los vecinos las evocaban como parte de una tradición y para que no se perdieran con el tiempo.
Y la segunda hermana de Clelia - la Lola - que yegó un día llorando y de rodillas le pidió a Clelia que la recibiera y le diera cobijo.
Y Clelia – según contaba años mas tarde - en vez de haberla echado ahí mismo en los aceites de la sartén cuando freía unas pescadiyas, la puso en uno de aquellos ranchitos que naides sabía pa qué estaban.Excepto, claro está, la policía.
También le compró unos ajuares, porque ni calzones tenía la Lola, y hasta le dió sus buenos dineritos pa hacerse la croquignol.
En una de aqueyas tardes que doña Clelia salía a curar los enfermitos , cómo le pagó la Lola? Pues acostándose con Don Toño, que al fin de cuentas era el dueño de la ranchería.
Y este Don Toño, que ni mú decía, empezó a irle detrás como rezandole una letanía: ”Clelia, mi Doña Clelia, que te he comprao un terrenico en una buena vecindá, y ahí mi niña te levantarás tu casa de güen ladriyo con su techo de tejas, con bomba para el agua y tu jardín florío!”
-Y yo - contaba doña Clelia - tonta de mí , diciéndole:
-Pero si aquí estoy en el mismo Paraíso, don Toño!Qué me falta? Ná de ná . Una gallina para un buen puchero, unas sardinas cuando me se antoja, unos jamones de sus cerditos...
Erre con erre, insistía Don Toño, hasta que una madurgada puso er caballo al carro, lo cargó de maderas y rollos de roveroy y poco a poco la fué lanzando der señorío del rancho y desde tonces se quedó con la Lola.
Años pasaron que naides la había güelto a ver, cuando mi Agüela se la encontró por la plaza principal un día de fiesta. Igualita que siempre. Con sus cormiyos de oro, sus peliyos haciendo de ralo bigote, feliz como en los viejos tiempos. Y vá doña Clelia mú oronda que le dá su mejó noticia:
-Sabe Doña que me he jubilao?
-Y de qué te has jubilao Clelia querida ?- exclamó mi Agüela.
-De qué va ser? De puta ! Y a mucha honra !!

lunes, 2 de marzo de 2009

LA JOYA

Justino lo conocía bien.
Bajo su apariencia imperturbable, Mr. Eppon estaba entrecruzando sus colmillos de bull-dog.
La clienta habia visto al detalle cuanto había que ver.
Con lupa. Sin lupa. Varias veces había machacado su desconfianza. "Seguro que el engarce es platino puro? Mire que yo sé cómo se puede trucar el platino... "
Mr. Eppon ni siquiera pestañeaba. Sin embargo, la mujer lo sorprendió al preguntarle:
-Dígame, el precio que Ud. me dio incluye al estuche, ¿ verdad?
Mr. Eppon se alargó detrás del mostrador hasta semejar una isoca diluviana. Luego comprimió los pliegues de su frente contra el alto cráneo al punto que Justino temió que al hombre se le resbalara la piel y quedase la calavera expuesta, pero enseguida recompuso el rostro y con su mejor castellano expresó:
-Estuches, verdaderos estuches, auténticos estuches, no hay. No tenemos. Este que le hemos mostrado aquí forma parte de nuestra tradición familiar. Habrá oído Ud. hablar de la tradición? Bueno. Efectivamente. Es así. Cada objeto tiene un envase. Los estuches encerraban joyas, las joyas quedaron y los estuches se han esfumado. Estos que Ud. ve por aquí son simples Ilusiones, y las Ilusiones, señora, no están en venta.
La mujer puso la cara en Imperativo. Afiló la nariz. Alargó cejas y pestañas. Comprimió los labios y las orejas le crecieron puntiagudas hacia arriba. Recién entonces manifestó su demanda:
-Quiero la joya con su estuche original. Eso quiero.
Y les lanzó una mirada hipnótica.
Acto seguido, abrió la cartera con tal elegancia, que hasta Justino estuvo seguro de ver extraer una cigarrera de plata y Mr. Eppon, no obstante su controlada respiración de bull-dog, hizo aparecer el encendedor de bolslllo,
Pero lo qué la mujer sacó de su cartera fue un burdo frasco de sardinas en escabeche.
El hombre que ejercía la custodia del local, en la trastienda, se alteró. Su frente se fue abrillantando mientras el monitor del circuito cerrado de televisión le traía detalles de la escena. A sí vio cómo la mujer desplegaba, un minúsculo mantelito bordado y sobre él aparecía un panecillo que luego se vio, estaba cortado al medio y salpicado de laminitas de ajo. Metió los enguantados dedos en el interior del bolsillo superior de su chaqueta y como por arte de magia aparecieron un tenedor y un cuchillito como de juguete. Con destreza abrió el frasco y levantó a toda velocidad un par de sardinas.
Justino, el custodio y Eppon estaban soldados al piso de la joyería.
Acero puro. Ninguna idea. Ningún pensamiento los enfilaba.
La mujer abrió la boca y de una certera dentellada hizo desaparecer la mitad del panecillo.
Justino comía con los ojos las colas de las sardinas colgando del extremo no consumido del sándwich.
La mujer masticaba. Se detenía algunos segundos para permitir el descanso del maxilar y seguir arremetiendo contra el mismo único bocado. Las sardinas, los ajos y el pan pasaban del paladar a la lengua y otra vez al muro de los molares mezclándose infinitamente con las abundantes secreciones de saliva.
Los carillones de los relojes vanamente marcaron la armonía imperfecta. Nadie los oyó.
El frenesí de la masticación lo devoraba todo. Entonces sucedió lo inesperado.
Mr. Eppon potenciado por su bull-dog íntimo se abalanzó sobre el cuello de la mujer, ya presionando en una maniobra de estrangulamiento. Forzada por esa impetuosidad del perro, abrió la boca y toda la lengua dejó caer por las solapas del traje los brillantes frutos de su ingesta y simultáneamente algo pequeño y duro chocó contra el suelo.
Sin vacilar, Mr. Eppon y la mujer se lanzaron en pos del objeto caido. Justino y el custodio los vieron a cuatro patas disputarse la joya.