sábado, 26 de marzo de 2011

PODER VERSUS AMOR




Álvaro Colom quiere tanto a su esposa que está dispuesto a divorciarse. El presidente de Guatemala y Sandra Torres llevan nada más y nada menos que 14 años juntos, si se suman los seis de noviazgo y los ocho de feliz matrimonio. Pero todo termina en la vida. Sobre todo porque la actual primera dama quiere ser candidata a la presidencia en las elecciones del próximo mes de septiembre, pero la Constitución de Guatemala prohíbe que los familiares del más alto dignatario puedan sucederle en el cargo. Así que, en prueba de su amor y descartadas por el momento otras medidas más drásticas, el señor y la señora Colom están dispuestos a divorciarse.

“Guatemala: divorcio por amor al poder” .
Pablo Ordaz – México 23 / 03/2011
El País , Versión digital.

Me caigo y me levanto!
Vamos de sillón en sillón. ( Otra vez entramos en la sincronicidad.)
La ambición de poder se lleva todo por delante. No hay leyes , no hay promesas formales ,no queda absolutamente nada en pié, con tal de satisfacer sus ansias de poder y dominio.
Algunos filósofos hablan de esta cuestión que ya es como una moneda corriente, que los otrora líderes revolucionarios, como lo fueron en su tiempo Fidel Castro, Mubarack, Gadafi, sean sucedidos por miembros de sus respectivas familias, como si de una monarquía se tratara.
Fidel Castro es continuado por su hermano Raúl. Mubarack tenía proyectado delegar el poder en manos de uno de sus hijos, al igual que Gadafi.
En el caso del Presidente de Guatemala, Alvaro Colom, no cesa de mostrarse enamorado de su esposa, y a tal punto llega su condescendencia que acepta, sin mas ni más, divorciarse de Sandra Torres, para allanarle a su consorte el camino hacia la presidencia de Guatemala.
La ética que en este caso debería imponerse, la mandaron por el inodoro, en dirección a las públicas redes sanitarias. Ni Älvaro Colom ni su mujer tienen el más mínimo de los decoros de frente al Pueblo. ¿Acaso le faltan a Guatemala verdaderos líderes en cuyos hombros el Pueblo pueda depositar la confianza para conducir los destinos de su Nación ? Ná .
¿Qué tiene el poder que trastorna a sus ejecutores ? Los enajena de la propia dignidad. Les opaca la razón de frente a los verdaderos problemas del día a día de su Pueblo, para lanzarlos a sus aventuras políticas, como bólidos en una pista de carreras .
¿Les hace creer que solo ellos son “los salvadores de la Patria”? Cuando todos sabemos que la mayoría de aquellos que logran las victorias electorales lo hacen en base a una directa compra de votos por medio de dinero, enseres domésticos, promesas de cargos en la administración, etc. etc.
Todo vale para llegar al poder y amarrarse a los sillones presidenciales.

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"Creo que la transmisión del liderato entre la familia es, efectivamente, un importante síntoma de que una revolución camina inexorablemente hacia el nihilismo. Pero hacia el mismo nihilismo que pueda tener la ideología capitalista. Es decir, la ausencia o la pérdida de todo valor moral que no sea el ejercicio ciego del poder por el poder. La revolución crea entonces un Estado en que pierden sentido los valores originarios de la revolución y la historia no es sino el azar de la fuerza."*** (Un Bárbaro )
"La repudiada pregunta sobre el origen de la familia " - 23 /03/ 2011
Blog de VÍCTOR GÓMEZ PIN

El Boomerang

lunes, 21 de marzo de 2011

EL MONARCA


Bajan los mozos el sillón. Padre lo compró en una casa de remates. Su dueño anterior lo vendió porque se veía mal en cualquier sitio que se lo ubicara. No es posible entregar la propia humanidad a este mueble. Su regio tapizado ejerce una fascinación sobre aquél que lo mira. Por eso Padre lo vió exacto para mí.

-Ha quedado Ud. instalado, Majestad! - anuncia Padre con socarronería.
Lo conozco bien. Tan suave, con su voz calmada. Tras la montura dorada de sus anteojos , va adivinando al interlocutor. Gestos, inflexiones de voz . El tamaño de las piezas bucales. Los pelillos de la nariz.
No se resigna . Yo tampoco.
Hay un retrato mío, montado sobre Corcelino, que el artista copió de la foto que me hicieron cuando salimos campeones, aquel año.
Calcuta Polo Club.

El día había amanecido tenuemente rosado. Los zorzales coloquiaban allá arriba, en lo alto del olmo.El gato persa se hacía el distraído, mientras se afilaba las uñas al pié del árbol. Me vestí, preparé a Corcelino. Padre insistió en llevarnos en la camioneta , al caballo y a mí. Me negué . Simple cábala.
.Como siempre fuí tomando por el senderito junto a la alambradas . Justo fué cruzando por la casa de las Cockranne , que divisé a la muchacha . Mas que delgada, casi esquelética. Agitó su mano derecha indicando que corriera . Le seguian faltando los incisivos superiores. Por instinto detuve la marcha. Se quedó mirándome como si yo fuese una aparición celestial. Y de inmediato apareció en la puerta de la casa la abuela. Aquella que decían mandaba prohibiciones.
-No me pase por la aguada, mocito !
La miré. Nos miramos.
-Que mi caballo no le beberá ni una poca de agua ! - le protesté.
-No me pase por la aguada o lo lamentará el resto de la vida !

Vieja lechuza. Saludé nieta y abuela levantando el ala del sombrero y continué haciendo oidos sordos . Pasé por la aguada como lo habia hecho siempre.

El día resultó glorioso. Salimos campeones. Nos sacaron rollos y rollos de fotos. Por la noche fué el baile de gala . Las mujeres mas bellas de las estancias se habian dado cita para agasajarnos. Vivimos unos cuantos dias de licencias por los clubes de alterne de la ciudad. Visitamos lugares clandestinos, pubs que resultaron apostaderos de hermosas travestis. Lo tuve que rescatar al Mingo de un sitio plagado de humos, donde se jugaba fuerte al póker y donde casi nos corren a balazos.
Al principio no me di cuenta.
Fué para cuando estábamos a punto de colar otra vez el campeonato. Mingo pasó por nuestra casa , me miró con aire preocupado pero no dijo nada. Fué Padre quien me dió el aviso:
-Comprenderá, Majestad, que ya su figura no le cuadra para subirse al Corcelino.
Por puro reflejo me recorrí los botones de la camisa. Estaban todos.
Hice memoria.

Pasé una vez por frente de la casa de las Cockranne y no me reconocieron. Pensaron que era un mercachifles de los que van por la zona rural ofreciendo jabones, perfumes, desodorantes, dentífricos.
-Ya compramos, Don. Vamos surtidos !
Algo iluminó mis entendederas. Chá, digo! La vieja lechuza, la que mandaba prohibiciones. La que me dijo “ no me pase por la aguada ... “ Y yo pasé.
Aquí me tiene, con mis ciento sesenta kilogramos, instalado en este sillón digno de un monarca.

lunes, 14 de marzo de 2011

ELIGIENDO AL CANDIDATO




Tengo un amigo que se dedica a la publicidad, y que vuelta a vuelta visita los comités partidarios para enterarse de las próximas candidaturas. Es uno de esos tíos afables, con fama de discretos, con el que todo el mundo quiere dialogar con la secreta esperanza que comparta sus puntos de vista.
El caso es que él poco y nada habla. Se limita a sonreír, palmear en el hombro a alguno de los candidatos , preguntar por la familia , recordar aquél trozo de asado que compartieron en la fiesta de Fulano, o en el cumpleaños de Mengano. Pero se tiene un duende, diría yo, que hace que los otros le tengan de confidente.
Le confían a mi amigo, lo que no le dirían a ningún otro mortal.
Uno de aquellos caballeros, futuro candidato a no se que cargo, mientras esperaban la llegada de un tercer personaje, decía a mi amigo que él era partidario del orden en todas las cosas. El no toleraría que la gente pisara el césped de los espacios verdes públicos, ni que llevaran los perros a hacer sus necesidades a tales sitios. Obligaría a los vecinos a dar una pintada al frente de sus casas al menos una vez cada tres años. Fomentaría los parques y jardines particulares instituyendo al menos 4 premios anuales para estímulo de los vecinos. No dejaría un solo agujero afeando las calles y posibilitaría la selección de residuos mediante contenedores para objetos de vidrio y materiales plásticos ubicados en distintos puntos de la ciudad. A todo dueño de terreno baldío le exigiría o bien convertirlo en un espacio público para los niños de la vecindad o si se ponen de acuerdo los vecinos, cultivar huertas familiares. Pero eso sí, los domingos me los llevaría a jóvenes y no tan jóvenes a desfilar , marcando bien el paso, y cantando canciones patrióticas.
Como ya os dije, mi amigo se reserva todo comentario . Pasaron unas pocas semanas y en el comité hicieron unas elecciones internas . El ganador fué un militante de profesión desconocida. Siempre elegantemente vestido, de traje y corbata, de estos que matizan su discurso con anécdotas ajustadas al tema, muy campechano, y que suele presentarse mas o menos así:

“Aunque por muchos de Uds es sabido, no terminé la secundaria porque era un vago de aquéllos. Años después pagué en una gestoría que no vamos a nombrar unos honorarios por los que me entregaron el famoso Currículo o Analítico que certifica el Ministerio de Educación a quienes se reciben de Bachilleres. Desde entonces frecuento los claustros universitarios con intención de prestar mis oidos a tantos ilustres Profesores que allí dictan sus Cátedras. Lo mejor que he obtenido de tales merodeos académicos, ha sido la mano de mi bien amada esposa , licenciada en Geografía. He sido tentado con diversas ocupaciones. Honradísimas todas. Y cuando estoy a punto de aceptar, se me viene a la mente aquella frase inolvidable de mis dos amigos gitanos:”Nosotros somos gente muy formal y solidaria. No le quitamos el trabajo a ninguna persona “ . Por eso somos tan buenos amigos! Esa es mi verdadera vocación: el trabajo todo, todito para Uds. muchachos ! Y si hay que hablar de algo, de lo que sea, se habla. Cuenten conmigo!”

miércoles, 2 de marzo de 2011

JORGELINA


A sus 57 años , es una guapa mujer, activa y con mucho sentido práctico. Su rostro lleva de continuo una afabilidad marcada , una sonrisa casi contagiosa , jugueteando todo el tiempo sobre sus labios.
La suya bien podría ser una de las tantas historias que abundan en las novelas de Isabel Allende.
Jorgelina fué un niña nacida y criada en el medio rural de Chile. Formó parte de una de aquellas familias que cada dos años las madres parían un nuevo vástago. En las fiestas anuales del pueblo, cuando se juntaban los vecinos, las comadres aprovechaban para apuntarse para el madrinazgo de los bebés que venían de camino. Porque la gente no tenía tiempo de llegar “hasta las casas “ para anunciar que para tal fecha seguramente habrá de nacer el nuevo hijo de la Laura, o de la Clementina o la María Asunción.
No había cumplido aún los 15 años cuando fué dada en matrimonio por sus padres. Dada en matrimonio, igual que algunos otorgan bienes en concordato, o máquinas de coser en parte de pago. Si acaso había visto media docena de veces a aquel hombre - ya con sus patas de gallo en el contorno de los ojos - que vino a resultar su marido luego que firmaron por el civil y por la iglesia aquellos papeles . Veintiún años mayor que ella, viudo y padre de dos criaturas. Tan escasa era la confianza que el hombre le inspiraba, que Jorgelina lo trató de Usted por largo tiempo. Fué casarse y partir de la casa familiar, del pueblo y del país en que habia nacido. El mas infeliz de los desarraigos la había tomado del brazo y provocado la ausencia de si misma de todos los huecos cotidianos.
La misma dueña de la casa a donde el hombre que la hizo su esposa la llevó a vivir, al verla exclamó:
-Hombre, no le basta con criar a sus dos pequeños, que se busca a una niña por esposa ?
Así comenzó Jorgelina su vida de objeto del deseo. No tenía ni el mas leve indicio de lo que fuera el amor. Pero lo que tenía muy claro era el odio que ese hombre le inspiraba y las situaciones a las cuales la sometía lo convertian en un perfecto desalmado. Aún cuando gritaba de dolor y desesperación ante las urgencias de ese hombre, él era totalmente insensible a ello .Mas aún, se reía. Y en esos momentos era posible que ella lo odiara todavía más, porque se sentía burlada como niña, maltratada como mujer.
Se dió cuenta que la gente de la vecindad recelaba del que era su marido. Cuando él regresaba a la vivienda, si habia niños jugando por las veredas, desaparecían como por encanto. Padres y madres evitaban saludarlo. Pero a Jorgelina la miraban con simpatía.
Antes de los 18 había parido a sus dos hijas . Su madre le había escrito una carta en la que le decía que se aprontaba a visitarla para conocer sus nietecitas. Fue leer aquellos párrafos y de inmediato, ella que nunca tomaba un lapicero ni para las cuentas del almacén, se armó de papel y le escribió con claridad: “Vea vieja si le conviene venir hasta aquí, porque si lo hace, la meteré a la misma cama con mi marido, para que le haga a Ud. lo que a mí cada noche “. Por aquellos mismos dias ya venía en camino el tercero de sus hijos, cuando la naturaleza por su propia voluntad dijo NO, y no solo acabó con el proceso de gestación que elaboraba su cuerpo, sino que la arrojó en una anemia pertinaz que llegó a preocupar a los médicos.
De aquello surgió que se le debía implantar un DIU en el mismo Hospital de la zona, antes que nuevos embarazos truncaran su joven y ya desquiciada vida, a causa de los abusos de su marido.
No fué fácil, porque para aquella implantación, igual que para una mutilación de sus órganos reproductores, era necesaria la firma del cónyugue. Mucho discutieron médico y consorte, pero finalmente le implantaron el DIU.
Jorgelina recuerda los meses posteriores a aquella nueva circunstancia. El hombre no podía creer que su mujer no se embarazara. ¿Cómo diablos era posible ? Acaso él, en la cuarentena de la vida, había dejado de producir espermatozoides ? Imposible !!
Cuando sus hijas ingresaron al Jardín de Infantes, ella consiguió trabajo en una fábrica, y de ese modo comenzó poco a poco a tomar cierta distancia de sus obligaciones conyugales. Prefería pagar a otra persona con su sueldo, para atender a las criaturas, que permanecer el santo día en el hogar. Este hecho obró como un sedante en su mal tratado cuerpo y caló hasta las mismas paredes de la casa. Su marido , la miraba ahora bajo diferentes aspectos. Por un lado se sentía halagado que su mujer fuera capaz de salir fuera de casa para cumplir con un trabajo bien remunerado. Se sorprendió mas de una vez haciendo cálculos encaminados a comprar con el dinero de Jorgelina una camioneta que lo liberara de pagar tantos gastos de fletes por transporte de materiales a las modestas obras que él dirigía. Eran aquellos planes los que se le iban transparentando ahora a través de su mujer. Tanta era la ilusión ,que la mente le iba borrando los detalles de su vida privada. Jorgelina continuaba como el primer día. Esquivando su proximidad.
Tras comprar la camioneta, se fue interesando en subir algunos peldaños sociales. Las grandes empresas constructoras estaban en expansión. Tercerizaban buena parte de las obras que emprendían, y él estaba buscando ser tenido en cuenta.
En la medida que lo logró se convirtió a la fé del dinero. Cuando llegaba al lecho conyugal, Jorgelina dormía como los adoquines. Le respetaba el sueño, igual que se respeta a las vacas rumiar los alimentos, que horas mas tarde se convertirán en leche.
Sus éxitos lo impulsaron a adoptar nuevos hábitos. Comenzó a salir los sábados en la noche a solas. Regresaba cada vez mas tarde. Si acaso esperó ser recibido por Jorgelina haciendo una escena de celos, nunca sucedió.
Una madrugada volvió mal . A la mañana siguiente no podía mover la pierna izquierda , ni podía articular palabras. Un día de Hospital sirvió para detectar que era diabético, hipertenso y se le acababa de producir un accidente cerebro - vascular. Acaso podría remitir, o volver a empeorar en cualquier momento.
Ocurrió lo peor. En menos de una semana sufrió otros dos ACV y al final de la siguiente semana falleció.
Fué tan repentina la enfermedad seguida de muerte,que Jorgelina no terminaba de imponerse de la situación.
Una de sus primas – la mejor de todas - tuvo el coraje de decirle:
-Al fin te has quedado viuda, Jorgelina, te felicito !!
Y por primera vez en su vida estalló en carcajadas .