miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL ABRAZO





Era una mañana luminosa de Diciembre. Saltó de la cama y sin hacer ruido fue hasta el living y subió la cortina, para que los rayos del sol penetraran el lugar. Preparó el desayuno, despertó a Pierre, como todas las mañanas, con una caricia en el borde de las orejitas. Pierre se revolvió entre las sábanas y buscó, como cada amanecer, sus manos. Y una vez más fue depositando sus labios en cada una de las yemas de sus deditos.

El desayuno, los comentarios de las noticias que eran portada del diario, fueron igual que todos los días. Al despedirse, la abrazó tan fuerte que llegó a quebrar su respiración y por último le besó los cabellos. Subió al auto y partió.
Hacia el mediodía Pierre llamó anunciando que no iría a almorzar, que se le habían complicado unos trámites bancarios. Algo realmente rutinario.

No regresó a la hora habitual ni a ninguna hora. A media noche Adela cruzó la calle y entró en la guardia de la Comisaría . La atendieron hasta con cierta malicia, acostumbrados como estaban a que, cada tanto se perdía algún marido trasnochador. Adela puntualizó al oficial de guardia que su marido no era hombre trasnochador y que su ausencia obedecía a un accidente, o un hecho delictivo. Procedieron a tomar los datos de Pierre, y el mismo oficial se ocupó de llamar a la guardia de los Hospitales por si Pierre había sufrido algún accidente, tal como Adela temía.
Pierre no estaba en ningún hospital. Luego de una semana los diarios lanzaron la noticia de la desaparición del próspero comerciante y la ciudad entera se sumergió en la historia mas plausible.
Era un hombre guapo, buena persona, muy reservado. Acaso fuera un hombre sensible. Alguien que guardaba un profundo secreto. Un sueño inalcanzable. Esa idea fija que nos va carcomiendo noche y día. Hasta que, ya en el borde de nuestra propia extinción nos lanzamos a dar ese salto que nadie pudo sospechar .
¿A qué obedecía aquella desaparición súbita, no anunciada, no prevista ?
Adela se sentía como un péndulo, suspendido de algún punto del espacio, girando sin noción de girar. A la desaparición de Pierre se fueron sumando otras ausencias. La empleada embarazada que una semana después de la desaparición de Pierrre, dejó de concurrir al trabajo. En otro momento y otras circunstancias, ese hecho no la hubiera alterado en absoluto . Ahora era diferente. Veía en ese ausentismo una causa que la hería, que la traspasaba. Adela y Pierre no tenían hijos.

Una herida que pasaba de ser algo latente, para instalarse en toda su dimensión. Ni siquiera habían querido averiguar la causa de la esterilidad. Quien de los dos portaba los genes que se negaban a reproducirse.

Vivía aún el padre de Pierre. El anciano era un viudo reciente. La desaparición de su hijo le había sacado el coraje de sus años mozos, y se había impuesto a si mismo recabar noticias dentro del círculo de amigos . Nada obtuvo. Sin embargo esa nada que fluía como un oleaje sumiso relamiendo las arenas de la playa, las atribuía a una lealtad insoslayable. Ellos debían saber algo y lo callaban. Llegó a frecuentar el mismo club donde Pierre disputaba partidos de rugby con sus amigos del final de la infancia. Pasaba horas en la cafetería, aguzando el oído para enterarse de las conversaciones de aquellos hombres de la misma edad de su hijo. Lo invitaban a compartir una cerveza, un vino de los de damajuana. Nadie pronunciaba allí aquel nombre. Pierre. El viejo cayó en la idea que existía un tabú. ¿Acaso le habían jugado una broma macabra a su hijo? En esos momentos se santiguaba y procuraba borrar de su mente aquellos malos pensamientos.

Durante los primeros tiempos, Adela revisaba compulsivamente hasta el fondo de los placares. Examinó cada prenda. Alli estaban todas sus camisas, la ropa interior, las corbatas, los trajes. Pierre no se había llevado mas que lo puesto. Y un maletín de cuero negro que ella le había obsequiado en el último cumpleaños.
Pidió citas con el médico que atendía a su esposo. Hablaron del ACV que había tenido el pasado invierno y del que le habían quedado como secuelas cierta inercia en la mano izquierda, y un retraimiento del labio inferior, que impactaba de un modo extraño su fisonomía.

Al principio, Pierre se había mostrado muy desalentado por esas señales. Había cumplido los rituales de la kinesiología referentes a estos casos. Los resultados no le conformaban. El médico sospechaba que había llegado a consultar un cirujano plástico para superar el extraño rictus labial. Averiguaron el nombre del cirujano y hablaron con él . No obtuvieron nada.

Adela decepcionada por la falta de noticias por parte de la policía, llegó a contratar un detective privado. En pocos días supo que el nombre de Pierre no figuraba en listado alguno de pasajeros en líneas aéreas, ni en buquebus, ni había cruzado fronteras de los países limítrofes. Durante el primer año estos rastreos se fueron repitiendo por si en algún momento , el nombre de Pierre aparecía. El mismo detective había reconstruido hasta los últimos pasos de Pierre, los cuales culminaban en la ferretería de F. donde entró para comprar seis u ocho metros de soga.

¿Para qué los necesitaría?

La ciudad se nutrió durante largo tiempo de las aventuras de Pierre. Alguien lo había visto en pleno centro de Tokio, junto a un hermosa rubia, sentados en un elegante restorán. Tiempo después, había sido advertido en Londres, caminando junto a la misma rubia por las proximidades del Soho. París estaba también en los itinerarios cumplidos por Pierre y aún hubo quien exhibía un par de fotos donde se lo veía exactamente igual que siempre.
Habían pasado varios meses, cuando la ex empleada - la ausente - apareció con el bebé en brazos. Fué todo un acontecimiento y hasta Adela se puso eufórica con aquella visita . La empleada había llevado consigo un pequeño álbum de fotos, donde una y otra vez aparecía el esposo de la mujer y padre de la criatura, los abuelos , la casita de campo que era su hogar. Los perros, los caballos. En Adela renacieron las esperanzas.

Poco a poco lo chismes, las historias, los relatos que convirtieron a Pierre en un viajero empedernido, se fueron apagando. Ya no formaba parte del imaginario popular. Ni certidumbres ni falsedades . Nada. Una nube de partículas volcánicas había cubierto la mas extensa soledad.

El tiempo parecía a veces jugar con los sentidos de Adela. Ciertas voces, ciertos sonidos lo traían a Pierre tan sólidamente tendido en la cama, que hasta podía regresarle aquellas caricias en los bordes de sus orejitas. Eran ilusiones que su mente elaboraba.

En aquella posteridad, Adela se había esforzado por construírse de granito. Se esmeraba a cada instante por ser Adela. El mismo color de cabello, la misma sonrisa , el saludo cariñoso que prodigaba a su alrededor. Si sufría era un asunto meramente privado .

Pasaron diez inmensos años. Los diarios anunciaban que nuevamente la draga estaba trabajando para liberar de bancos de arena al puerto de la Ciudad. En el noticiero de la noche los camarógrafos registraban escenas de aquellos trabajos. Adela observó por un instante, mientras bebía un sorbo de café . Algo inusual sucedía. Estaban rescatando un automóvil del fondo marino. El chirrido de las máquinas suprimía la voz del cameraman. Era una información imprecisa, inesperada. La gente en el lugar se apiñaba mientras izaban el auto. Un viejo auto incrustado en las arenas. Un auto que había permanecido con las puertas amarradas por una soga.-

martes, 27 de septiembre de 2011

WANGARI MAATHAI





" La concesión del Premio Nobel de la Paz la cogió trabajando. Era un día de octubre de 2004 y para celebrarlo hizo lo que llevaba años alentando -y realizando-: plantó un árbol. Otro más. Anteayer, al despedirse del mundo en un hospital de Nairobi, quedaban más de 47 millones de árboles plantados gracias a su impulso. Su herencia incluye también una lección: la lucha por el medio ambiente es una suma de luchas. Ha muerto Wangari Maa-thai, la bióloga keniana que aunó bajo el mismo paraguas el desarrollo sostenible y los derechos humanos."

“Wangari Maathai, la Nobel de la Paz que plantó 47 millones de árboles”


Charo Nogueira – 27/ 09/ 2011

EL PAIS, versión digital.


Nacida en Nyeri, Kenia, el 1º de Abril de 1940, fué la primera mujer africana que recibe el Nobel de la Paz. Licenciada en Biología por el Mount St. Scholastica en 1964, recibió el título de Máster de la Universidad de Pittsburg.
A su regreso a Kenia, volvió a la Universidad de Nairobi, donde se le concedió el primer título de Doctor otorgado a una mujer de Africa Oriental (Se doctoró en Medicina Veterinaria )

En 1977 fundó el MOVIMIENTO CINTURÓN VERDE, bajo cuya responsabilidad se plantaron mas de 30 millones de árboles por todo el país, para evitar la erosión de suelo. Desde entonces mereció el apodo de Mujer Arbol (Tree Woman )

Desplegó una incansable labor llegándose a la creación de 3000 viveros atendidos por 35 mil mujeres, por el profundo y fuerte impulso que generó con su trabajo y difusión.

Desempeñó altos cargos en el gobierno de su país. También fué a prisión en diversas ocasiones perseguida por el régimen del presidente Daniel Arap Moi.

Durante la conferencia de prensa que siguió al anuncio del Nobel de la Paz, Maathai sugirió que el virus VIH causante de Sida “ era producto de la ingeniería genética y que fue posteriormente librado en Africa por investigadores occidentales no identificados como un arma de destrucción masiva para “castigar “ a los negros” .

Personas como Wangari Maathai permanecen eternamente en el corazón de su Pueblo. Por lo tanto, no podemos decir que su corazón dejó de latir este 25 de Septiembre de 2011 . Una mujer como Wangari no muere jamás.


Fuentes citadas: Charo Nogueira / Wikipedia .

jueves, 22 de septiembre de 2011

PENA DE MUERTE



" Se consumió el último paso legal y Troy Davis ha sido ejecutado. Una vez que habló el Tribunal Supremo de Estados Unidos no había más que decir. Todos los canales legales quedaban cerrados. Estados Unidos se disponía a cometer otro homicido legal -y van 1.269 desde que se reinstauró la pena capital en 1976-."


" Una testigo (Quiana Glover) asegura que el hombre cuyo testimonio fue determinante en su condena (Sylvester Cole) le confesó en una fiesta que él fue quien acabó con la vida del agente. Pero nada se puede hacer. Con casi total seguridad, el preso será ejecutado hoy en Georgia. Su muerte será la número 34 este año y la 1.268 desde que el Supremo reinstauró los homicidios legales en 1976."

 "Soy inocente". "Yo no lo hice. Siento mucho su pérdida. Pero yo no maté a su padre, hermano o hijo".( Ultimas palabras de Troy Davis )

"El diario The New York Times dedicaba ayer su primer editorial al caso. Habla de la pena de muerte, no sólo la de Davis si no todas, de discriminatoria, injusta e imposible de mejorar. "La pena de muerte debe ser abolida", concluía el diario. Así sea."

“El Supremo de EE.UU. No salva la vida a Troy Davis”

“Yo no lo hice. Siento mucho su pérdida. Pero yo no maté a su padre, hermano o hijo “ .

Yolanda Monge – 22/ 09 / 2011
El País, versión digital.


Con la ejecución de Troy Davis , se reaviva una vez mas la cuestión de la Pena de Muerte aplicada en los Estados Unidos. Este hombre, de 42 años, que fuera detenido en 1989 acusado de haber causado la muerte del policía de 22 años, Mark Mc Phail , antes de ser ejecutado, proclamó en sus últimas palabras ser inocente. Pidió también que continuaran investigando su caso, convencido que la Verdad saldría a la luz, aunque ya fuese demasiado tarde.

Ninguno somos dueños de la Vida. Por lo tanto, si esta vida que vivimos nos es otorgada como una concesión, mal podemos arrogarnos la facultad de privar a otros seres del privilegio de existir.

Creo que no debe haber juez alguno sobre la Tierra que, cuando deba pronunciar una sentencia de este tipo, no se debata como persona humana entre la Ley y sus consecuencias. No querríamos jamás encontrarnos en el pellejo de ninguno de ellos. Porque un error nos convertirá en asesinos. Ser Juez, administrar Justicia, es compromiso demasiado grave para la consciencia.

Con todo el respeto que la persona de todo Juez - por Suprema que sea su investidura- nos merece, pensamos que , nunca llegaremos a ser tan idóneos , rectos y veraces como para ser infalibles. Como para nunca equivocarnos en nuestros juicios. Los jueces, por su propio bien trascendental, deberían excusarse de emitir tales sentencias.

Quienes siguieron por los diversos medios este caso, quedaron anonadados con la ejecución de este hombre, dados los elementos de duda que aportaba. Es posible que alguna voluntad malévola haya torcido las reglas del proceso. Pero, nos preguntamos con desasosiego ¿Para qué estan los Jueces , sino es para buscar la Verdad hasta las últimas consecuencias , hasta agotar todas las dudas ?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

COOPERACIÓN Y SOLIDARIDAD






Ya lo he dicho en otras oportunidades. Los seres nacemos inclinados hacia el Bien. Toda criatura que es bien recibida por su familia, cuidada y atendida , crece en la atmósfera del Amor y de esa substancia se nutre todo su ser . Es decir, que el Amor, está en lo que habrá de constituir sus bases fundamentales de pensamiento.

De forma espontánea y natural, cada niño imita a sus padres, goza con realizar tareas que pueden ir desde acercar una herramienta al Papá, cuando está reparando alguno de los enseres domésticos, o lavar unas hortalizas en un recipiente con agua, tal como lo ha visto realizar a su Mamá. Y cuando Mamá y Papá por la causa que sea, no existen en el marco familiar, seguramente hay Abuelas, Abuelos, Tios , que suplen esas ausencias.

Los niños son felices sintiéndose útiles, necesitados dentro de la esfera hogareña para brindar colaboración. Ya cuando a los tres añitos ingresamos en el Jardin de Infantes, no solo estamos deseando compartir nuestros juegos y juguetes con los otros niños, sino también golosinas, disfraces, sillitas , etc. etc.

Nos vamos integrando desde pequeños al hecho de compartir.
Los escenarios cambian, nuestros amigos, nuestros momentos de expansión, pero la cooperación, la búsqueda en común de elementos para nuestro avance escolar, nos va dando pautas propias de la sociedad en que vivimos.

Los niños captan los problemas de sus amigos. Comprenden si estos problemas se suscitan en el ámbito familiar o escolar. Muestran sus preocupaciones en el sentido deseable que los problemas de sus amiguitos y su familia se superen, y al respecto, suelen buscar los puntos de vista de sus propios padres y cómo resolverían ellos esas situaciones de crisis.

Una práctica que ha nacido a través de los cumpleaños - el de juntar moneditas entre todos para comprar un regalo al compañero - luego la han puesto en marcha en infinidad de ocasiones y situaciones,que se han ido ampliando con el paso de los años. La solidaridad se ha puesto en marcha, mucho antes de que ellos tuvieran conciencia de ello.

Nada de estas actitudes debe sorprendernos. Nuestros antepasados , sobre todo en los medios rurales, han compartido las tareas relacionadas con el cultivo y las cosechas de forma grupal, con todos los habitantes de la aldea. La misma elaboración del pan, que demandaba la molienda del cereal, luego los procesos de este vital alimento, fue realizado generación tras generación mediante formas naturales de cooperativismo.

Prueba de ello son las costumbres tradicionales implementadas en Europa desde mas allá de los Montes Urales hasta los confines con el Atlántico y el Mediterráneo.
Quiero señalar, que los seres humanos llevamos incorporados en nuestro subconsciente generaciones de cooperativismo y solidaridad, que son la base de nuestra Civilización.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LA LEYENDA DEL FRAILE




La abuela de Anita, nacida en Udine, solía contar a los niños de la familia, una pequeña historia, referida a un fraile llamado Marino.

Según la leyenda, el fraile se preparaba para estudiar Teología, y ávidamente leía uno tras otro los libros que le habían indicado. Con el transcurso de los dias, se encontraba tan desanimado a causa de que no lograba comprender aquello textos, que su misma familia le aconsejó en un supremo esfuerzo, retirarse a un lugar solitario, para meditar.

Así lo hizo el fraile. Halló un sitio realmente inhóspito,donde no se veía absolutamente ningun poblador. Caminaba una mañana junto a la orilla del mar , ensimismado en sus pensamientos, cuando de pronto, observa la presencia de un niño a pocos pasos suyos , arrodillado en la arena y valiéndose de una cuchara sopera , quitaba arena .

Se acercó al niño y le preguntó :” ¿Que es lo que estás haciendo con esa cuchara ?”
Volviéndose hacia él, el niño con dulzura le responde:
-Estoy haciendo un pozo para poner dentro toda el agua del Océano !
Contrariado el fraile le dice:
-¿No comprendes que eso es imposible ? Jamás podrás meter en ese pozo toda el agua del Océano !

A lo que el niño le repuso:
-Igual que tú, que nunca vas a lograr saber lo que tanto pretendes conocer !


Agradecemos a la señora ANA MARIA TADDIO , por esta verdadera joya de las tradiciones orales de Udine.(Italia )

Fotografía : Giordano Bruno