domingo, 26 de febrero de 2017

R A M I R O


Era un español nacido en algún punto del Norte de la Península ibérica, sin edad y aficionado a las novelas policiales inglesas de principios del siglo XX, igual que a contar cuentos de aparecidos, de esos que circulan en la sobremesa nocturna de los hogares galaicos, donde los niños abandonan la mesa llenos de terror ante la perspectiva de caminar junto al espejo de algún antiguo mueble para llegar de  puntillas  hasta  su cama.

Ramiro se los conocía todos y en las madrugadas de enero y febrero, se los iba narrando al conserje . Allí desfilaba el Apóstol Santiago sobre su blanco caballo, espada en alto lista para cortar las cabezas de los moros. La mujer que lavaba su larga cabellera en un río de aguas doradas en lo profundo de la noche, el sátiro que huía perseguido por el marido de una bella mujer, o la marcha de la nave incendiada que pasaba a ras de tierra y se llevaba a cuanto trasnochador regresara con premura a su hogar y cuando los primeros rayos de Febo asomaban, caía el secuestrado por la Santa Compaña en cualquier sitio.
Jubilado prematuramente por quién sabe que rara enfermedad, logró convencer a los administradores del Hotel que él bien podía desempeñarse como sereno, auxiliar del conserje del turno noche en la temporada estival.

Todo el bullicio que habitualmente reinaba en aquél lugar, en la época invernal se convertía en una zona inhóspita, que la ferocidad de los vientos impedía el paso de personas y animales. Acaso de tanto en tanto algún murciélago se colgaba en alguna de las cornisas de la fachada y él, aprovechaba para desalojarle antes de la llegada del Sol en el horizonte.

Ramiro cumplía su rutina noche tras noche. Recorría piso por piso, observaba que las ventanas interiores y externas estuviesen cerradas y exactamente a las 3 de la madrugada, oprimía el botón del ascensor y subía al último piso, para prepararse unas tostadas y saborear el rico café con leche que llevaba en su termo.

Cada noche repetía los mismos pasos, y realizaba con puntualidad sus rituales nocturnos.
Una noche - la última de todas - le atacó una suave modorra y lentamente su cuerpo se deslizó hasta el mismo piso del ascensor.
El personal de limpieza le halló plácidamente dormido. Le llamaron por su nombre, luego le palmearon delicadamente los carrillos, y ahí se dieron cuenta que Ramiro había pasado a mejor vida.

Cumplieron todas las diligencias de estos casos, lo entregaron a su familia, y pasaron el resto de su jornada laboral hablando de Ramiro.

Con el transcurso de los días, tanto el personal de limpieza como todos cuantos trabajaban en la temporada veraniega en el Hotel, se fueron enterando de la situación: exactamente a las 3 de la madrugada el ascensor emprendía su ascenso al último piso sin que persona alguna lo manipulase. Veinte minutos mas tarde, tan misteriosamente como había subido, bajaba.

No se podía creer. Pequeños grupos de dos, de tres personas se quedaron haciendo guardia para observar el comportamiento del ascensor a las 3 de la mañana. Y todos observaron lo mismo.

Los que pretendían ser testigos de la actividad se ubicaban juntos en un sillón de tantos que había en el hall principal del Hotel.Ninguno se movía del sitio. Previamente habían revisado – tal como lo hacía Ramiro - cada una de las habitaciones, para cerciorarse que no había nadie en el lugar. Nadie, excepto los 2 o tres que recorrían con sigilo cada uno de los pisos.

A las 3 en punto el ascensor iniciaba la marcha en solitario que culminaba en el séptimo piso. Veinte minutos después, regresaba al punto de partida.

Ilustración: dibujosbonitos.com






sábado, 18 de febrero de 2017

DORA (Sala de Proyecciones IV)






Había llegado a refugiarse en casa de su hermana mayor hasta carente de ropas interiores. La hermana la recibió y la fue dotando de un modesto ajuar, pero ajuar al fin.
En apenas un par de años fue urdiendo la forma que la hermana mayor dejase aquél rancho con paredes de adobe y techo de pajas, camelando al hombre que cuidaba de larga data aquellas tierras donde cada año sembraba patatas y luego alfalfa para alimentar al caballo.

La zona donde vivían había pasado de ser una sección de quintas, a convertirse en todo un barrio de vecinos nucleados en torno a la Parroquia, y aquél rancho escondido tras un cerco de ligustros y rositas rococó, iba resultando un exabrupto para el vecindario.

Logró sus propósitos. Dora quedó como ama del rancho, mientras su hermana era compensada con una modesta casita de materiales, con hasta baño instalado. Todo un lujo que ni Dora ni su hermana imaginaron.

Como aquella era una ciudad dedicada al Turismo, Dora se las ingenió para ingresar como mucama en alguno de los muchos nuevos y viejos hoteles de aquella urbe. Al poco tiempo se lió con uno que hacía de mozo en las horas del almuerzo y la cena, y con su labia lo convenció al cuidador de las tierras y lo llevó a convivir al rancho. Fueron progresando gracias a los sueldos y propinas que el verano les dejaba y cuando aquellas tierras se lotearon, los dueños dieron al cuidador un lote donde fueron construyendo su casita. Ya para entonces eran un trío . Así como suena.

El que hacía de mozo era dado a la bebida y llegaba en malas condiciones a la casa , dando portazos y gritos, que enteraban al vecindario de los pormenores de sus privadas vidas.

Dora nunca hizo la calle – como otras mujeres - pero el mozo le traía de tanto en tanto clientes. Hasta la misma Policía de aquellos tiempos les visitó, alertados por las praxis que en la casa ocurrían.

Años pasaron de igual modo. Hasta que Dora comenzó a experimentar el acoso de una dolencia. Llevada al Hospital, le diagnosticaron una triste enfermedad.

El cuidador de las tierras – ya anciano – lloraba sentado en los escalones de la entrada a la casa. La gente se conmovía. “Está enferma la Dora” , repetía entre sollozos.

El presunto marido había comenzado a hacer las compras. Ya el continuo consumo de bebidas alcohólicas le hacía protagonizar hechos diversos: perdía las llaves de la casa, perdía la billetera, salía calzado y regresaba descalzo.

Los vecinos que apenas les daban el saludo, comenzaron a interesarse por la salud de Dora. Alguien contó que se había rodeado de todo un altar con imágenes de la Virgen y algunos Santos, y que día y noche oraba, y hasta un vecino de ascendencia rusa le había obsequiado un pequeño ícono del siglo XVII.

Para cuando los vecinos mas católicos de la vecindad la visitaron, Dora estaba realmente transformada. Tenía plasmada en el rostro la cara del Profeta Daniel, el del Pórtico de la Gloria. Y cuando finalmente abandonó este Mundo, en su entorno se olía a santidad.

Cuando ingresó a los recintos de la Sala de Proyecciones, el Guía no le mostró película alguna. “Es cierto que los placeres que brindaste te fueron pagados. Pero, al menos les brindaste a aquellos hombres solitarios una ternura que fue auténtica. Vete en Paz, Dora!” le dijo y de inmediato unos jóvenes ángeles la llevaron en volandas.

Ilustración: ru.depositphotos.com


viernes, 10 de febrero de 2017

FORTUNA




Imagen relacionada




Las Leyes lanzaban los Destinos según estaban inscriptos en el Libro de la Vida. Cada Ser tenía un día y una hora señalada para ser parido. Fortuna fue lanzada en un día y hora tan exactos, que jamás Matemático alguno hubiera siquiera rozado la perfección surgida de sus natales cifras.
Las criaturas designadas a encarnar La Fortuna nunca llegan solas. Son acompañadas por dos Guías sapientes y sagaces que poseen el don de pasar desapercibidos entre cualquier muchedumbre.

Fortuna creció en una aldea africana de los antiguos dominios de la Reina de Saba. Eran familias de abolengo que se decían descendientes directos de la mítica reina y vivían en las cuevas que mayor frescura conservaban .

Llevada por sus Hados , Fortuna inició su apostolado saliendo a las ferias que se instalaban en los egidos de las ciudades populosas. Se apoyaba en alguna de las viejas y colosales columnas construidas por gente desconocida y mientras con la mano izquierda cuidaba de su propio manto, su mano derecha permanecía extendida en espera que alguien le donara una limosna. 

Fuesen los óbolos de plata gastada,de oro puro o de cobre, ella se inclinaba agradeciendo. Lo que nadie supo nunca fue que Fortuna otorgaba el don de su nombre a quienes la veneraban.

Marchó tranquila por los caminos, por las calles, siempre con su derecha extendida. Su belleza impactó en millones de ojos. Tanta prosperidad se extendió por el Continente africano, que Fortuna decidió hacerse a la mar para posar sus desnudos pies en tierras de personas infortunadas.

Así se enteró que la gente de su color era esclavizada.

Ella misma estuvo a punto de ser rematada en el Puerto de Marsella, si sus Guías no hubieran movido sus invisibles cordajes.
Primero la confundieron con una pitonisa y le rogaban que leyera sus manos. Fortuna acariciaba las manos que se le mostraban, las besaba con Amor y con la mirada de sus ojos de amatista cada uno marchaba de su lado sin imaginar el don que ella terminaba de legarle.
A pesar de los permanentes cuidados de los Guías, alguno descubrió los dones de Fortuna y cada mañana apenas amanecía, encaminaba sus pasos en pos de su presencia. Dejaba su óbolo y se alejaba.

Entonces sucedió que la bella Fortuna fue enviada a un mundo distante años luz de la Tierra, pero antes de ser llevada , pidió que su Don afortunado pasara a todas las personas que llevaran en este Mundo su color de piel y que al ser honrados por los blancos, concedieran a ellos la bendición.

No pudo saberse si este legado de Fortuna trascendió en algún sitio. Lo cierto es que a las puertas de los hoteles de lujo se volvió tradición que los porteros que recibían y despedían a los huéspedes tuvieran el aspecto  de  Fortuna,para que la Prosperidad siempre animase a sus clientes.


El legado de Fortuna continúa.

Ilustración: www.torreciudad.org.




miércoles, 8 de febrero de 2017

LA DUPLA

Resultado de imagen para CARICATURAS DE  DONALD  TRUMPEn guardia “Los Morancos” y cuanta dupla cómica capaz de producir buenas dosis de risas en la audiencia circulen por los escenarios y los platós: Rajoy, el mismito Presidente del Gobierno en una histórica comunicación - traductores mediante - ha hablado telefónicamente con el flamante Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y se le ha ofrecido como”interlocutor en Europa, América Latina y también en el Norte de Äfrica y Oriente Medio”, según ha informado oficialmente La Moncloa, que es la residencia oficial del Presidente de España.

Mariano Rajoy con su habitual optimismo le ha explicado a Trump su convicción de que “ a pesar del Brexit , en los próximos meses se fortalecerá el proceso de integracón europea” , dado que es un “objetivo en el cual trabaja el Gobierno español, ya que el nuestro es un Gobierno estable cuya economía crece al 3% ,está en las mejores condiciones para ser un interlocutor de Estados Unidos”

Rajoy no ha dicho siquiera “mú” acerca de la decisión de su par de USA de construír un muro en su frontera con México ni mencionó el hecho de que Trump quitara toda información oficial en idioma español.

Ni lerdo ni perezoso el ministro de Asuntos Exteriores de España – Alfonso Dastis - en declaraciones ante los miembros del Senado señaló “ que el Gobierno busca establecer un canal de comunicación franco y constructivo con la nueva Administración estadounidense que permita profundizar en los asuntos en los que haya coincidencia y “abordar de manera franca” los desacuerdos”.

Como podéis comprobar Alfonso Dastis va muy de franco y franca Son las palabras claves de este Ministro. Solo le faltaba añadir: “Como dijo el Generalísimo” , y ya tenemos el libreto de Rajoy y Trump a punto de caramelo !

Imagináos a Donald Trump y Mariano Rajoy saludando a la audiencia con el brazo derecho en alto y abrazados!! Y luego Trump  látigo en mano obligando a Rajoy hacer saltos de rana! Que nos quedaríamos boquiabiertos admirando a Rajoy, porque si algo bueno tiene el galaico es que cuida su persona haciendo carrera a pie como era su costumbre por las rúas pontevedranas.


Fuente: “Rajoy se ofrece a Trump como interlocutor en Europa y América Latina”
Miguel Gonzalez/Silvia Ayuso
Madrid / Washington, 7/ 02 / 2017 . El País: versión digital.

Foto:infobae