martes, 31 de enero de 2017

2017: EL AÑO DEL GALLO




El pasado sábado 28 de Enero China ha celebrado su Año Nuevo – el 4715 - coincidiendo con su calendario lunar.

Se espera que los Año del Gallo grandes empresas produzcan fusiones y que quienes se desarrollan en los campos científicos y tecnológicos tengan infinidad de buenas oportunidades para sus avances y logros.

Es un buen año para formar una sociedad con buenos amigos. Los negocios de orden familiar estarán especialmente favorecidos.
También advierten que se debe evitar formar sociedad en negocios donde exista una alta especulación, porque los Años de Gallo pueden traer muchas sorpresas.

Se dice que el Gallo propicia las buenas cosechas en el sector agrícola y será positivo para disminuir el hambre en el Mundo, y esto es así no por la sobrada abundancia, sino por ser el Gallo frugal en sus ingestas y porque come cualquier cosa comestible que halle en los suelos.

Las características del Gallo muestran a los nativos como “personas francas, espontáneas y egoístas . Dice lo que piensa, cómo lo piensa y sin rodeos” . Son capaces de prescindir de los sentimientos y la suceptibilidad de los demás. Por lo que las puertas de la diplomacia no se abren a su paso. “

Los Gallos son personas que gustan llamar la atención. No quieren pasar desapercibidos ante los demás.Son muy conservadores incluso en temas políticos. Opina de si mismo que siempre tiene razón y está persuadido que sabe muy bien lo que hace. No suele depositar confianza más que en si mismo ,pero su muy alta autoestima le hace dar consejos a los demás. No siempre hace lo que dice. Necesita trabajar para ganarse la vida y muchos Gallos logran mucho más que un buen status social y económico. No sabe ahorrar y muchas veces se halla en dificultades con respecto a su economía. Posee una mente amplia y deseosa de aprender. Los gallos son dueños de una sexualidad muy activa, pero no pueden evitar hacer sufrir a quien les ama.

Fuente: Asia Libre .


Ilustración:harmonia.

jueves, 19 de enero de 2017

EL CLAN (Sala de Proyecciones III )



Ceferino tenía etapas en las que dormía o dormitaba profundamente. De tanto en tanto, algún miembro del clan le sacudía el Alma y Ceferino emergía perfectamente despierto.

Esta vez no le había despertado su mujer.

Estaban ya todos reunidos junto a él, y sin que mediaran palabras marcharon como acostumbraban: en fila india y guardando un orden perfecto. Antes de trasponer la Puerta, sin que ellos se percataran, uno de los Guías les siguió a prudente distancia.

Llegaron en menos de lo que canta un gallo a la morada que con tanto esfuerzo había construido. Estaba a medio destruir. No quedaba nada del techo. Habían desaparecido las viejas chapas y las mejores maderas que lo sostenían. El resto eran escombros . Añicos de un lavatorio que fue de pie, y trozos de cañerías oxidadas.

Ceferino, su mujer, el abuelo, los bisabuelos y los tátaras , todos abrazando cada cual su Alma, desconcertados ante tanta ruina.

Los últimos en reunirse junto a los mayores fueron la nuera y los dos hijos de Ceferino que fluían en otras áreas de la Realidad que les contenía. Imposible dar crédito a aquellas paredes sucias, despintadas, malolientes , que en sus buenos años de felicidad habían contenido tanto Amor, tantas dulzuras, tantas bellas palabras que fueron semillas para el paso a la Eternidad.

Quince años hacía que no veían a quien fuera su nuera. Tenía el Alma carcomida por tanto alcohol y tanto cigarrillo fumado uno tras otro. Su hijo lucía mismo. Tal para cual. Así les habían salido los hijos: hartos del humo de los cigarrillos de sus padres y de las mutuas borracheras, ellos habían dado el paso siguiente : consumían un variado stock de substancias prohibidas.

El Bisabuelo recordaba cómo habían reñido sus hijas disputándose la posesión de sus anillos de oro. Eran toda su fortuna y la del Tátara.¿En casa de cuál usurero habría desaparecido aquel oro?

Los tres viejos se reían, porque … a cuántas mozas habían tentado cuando lucían aquellos fuertes cintos tradicionales de cuero rebosantes de monedas de plata fina, que destacaban  los macizos anillos de oro que lucían en más de un dedo de las manos ?

Reseros a campo abierto habían sido. Cientos de cabezas de ganado llevados leguas y leguas a otros destinos bajo sus atentas miradas.

Ceferino caminaba indignado entre aquellas paredes sin puertas ni ventanas. Buscaba la repisa vieja donde al final de la tarde daba descanso a los cinceles y martillos que usaba para tallar las piedras. Aquellas níveas piedras que le fueron minando los pulmones con su fino polvillo, a pesar que él trabajaba a la intemperie, a la entrada de la casa. ¿Total para qué? Para que unos nietos paridos a destiempo ya hartos de entrar y salir de los calabozos policiales, no tuvieran idea mejor que ceder la vivienda al Pulga. EL Pulga!

Le había robado mas de 80 mil de los verdes a su propio padre antes de cumplir los 18 y el padre lo corrió a rebencazos de la casa. Con ese antecedente inició el Pulga su carrera de ladrón a tiempo completo.
Ya estaba tan dado vuelta que se había robado una bolsa con cebollas y andaba ofreciendo las cebollas al mismo vecindario. Así lo pescó la Policía con su botín a cuestas, descalzo y su tesoro de substancias prohibidas guardadas en las sobaqueras. Se lo llevaron entre cuatro en un patrullero.

Una vecina que observó la escena dió aviso a las primas. Las otras nietas herederas de la casa. Y ellas que algo sabían de leyes y reglamentos, para la media tarde de aquél día ya tenían a la empresa de demolición tirando abajo la casa que el abuelo Ceferino había construido sin deberle un solo peso al mítico Banco Hipotecario. A fuerza de tallar piedras en la plenitud del Sol o de los vientos.-

Foto: "El  arte de la piedra tallada" Taringa!



jueves, 12 de enero de 2017

SALA DE PROYECCIONES (II ) El Magnate

Imagen relacionada
  


El hombre  casi  giraba sobre  los talones. Estaba  solo en la  inmensa  casa  de  dos plantas.

 Al fin había logrado convencer a A.B. dejarse llevar a los lindes del paraíso.

A.B. además de bella era exuberante. Verla tan solo le motivaba todos los sentidos, y como se confesaba a si mismo, le inspiraba las más encantadoras guarrerías.

Se encontraron en la unión de dos calles dulcificadas por jardines y por veredas por donde paseaban perros de las marcas mas raras llevados por las manos firmes de sus dueños o dueñas.

A.B. era además de bella y exuberante, discreta. Emprendieron la fuga a uno de aquellos hoteles de lujo para anónimos enamorados y fueron desfilando por un sendero interior adornado de plantas tropicales. Retozó como los mismos críos, bebió un par de buenos vasos de whisky, y con la mayor discreción se mandó garganta abajo una pastilla azul-celeste, de la que esperaba al menos un par de milagros.

A.B. estaba eufórica. Ella había sido compañera de estudios y trabajo de la mujer del potentado que tenía allí mismo, entronizado en el lecho y le contaba unas anécdotas más que deliciosas.

Algo de lo que A.B. le hizo partícipe le provocó una risa colosal. Rió lo menos largos cinco o quizá ocho minutos sin poder parar la risa.
Inesperadamente cayó sobre las almohadas y almohadones . Se puso pálido y unos raros sonidos hicieron  cesar  la risa.

Así quedó. Inerte. A.B. se dio cuenta que algo grave pasaba. Llamó a la conserjería y pidió un médico. No había médico. Rogó que llamaran una ambulancia con la mayor urgencia ,pero llegar hasta aquél lugar iba a demorar al menos una hora le anticiparon. En medio de su propia desesperación trató de hacerle respiración boca a boca. Le dió significativos golpes en el pecho, como lo había visto hacer en un programa de T.V., pero el hombre no reaccionó.

Estaba muerto, irremediablemente muerto. Cuando llegó la ambulancia se fue con los enfermeros y lo hizo llevar a la clínica donde ella sabía era atendido. Apenas los camilleros lo ingresaron A.B. desapareció.

Esa noche no había ningún médico de guardia conocido del difunto. Pasaron horas hasta que alguien lo identificó y dieron aviso a la familia. Su mujer estaba de viaje en un país limítrofe. Su cuñado no creyó que el marido de su hermana hubiera muerto de forma repentina y no se dignó llegar a la clínica.

Ahora el hombre comparecía ante el Guía. Había recobrado la euforia. “Chiquillo te haré un monumento!!” le decía al Guía mientras le palmeaba la espalda. “ Le pediré a mi amigo Fernando Botero un monumento de puro bronce . Te hará un poco gordito, seguro, pero tan angelical... “ le vociferaba al Guía. No tomó asiento. Lo sentaron y acto seguido le proyectaron la película.

Mira,ese soy yo con mi primera mujer! Era guapa y tan dulce, pero vivía pendiente de un método de un tal Ogino y llevaba un calendario de no se que fechas, y al llegar a la mitad de cada mes no comparecía en el lecho ni prometiéndole el diamante Koh -i-noor. Era no y no.Cuando le anuncié nuestro divorcio respiró aliviada. Por fin me quitaría de encima. Tuvimos un buen divorcio, con fiesta de Divorciados e invitados especiales , y al final le obsequié un viaje a San Petersburgo, con el que ella soñaba. La compensé tal como le correspondía y quedamos en paz. Y no me paséis la parte de mi segunda mujer, porque era guapísima, pero había que pedir audiencia para que aceptara franquear las puertas de nuestro tálamo matrimonial. Eso es lo que tienen las damas: en el noviazgo son unas leonas y apenas firmamos las actas del Registro Civil, se vuelven icebergs.”
Tuvo una reminiscencia de reflexión y dirigiéndose de lleno al Guía dijo:

Oiga, diga, por qué me viene a mostrar mis aventuras ? ¿Qué está buscando de mí ? ¿Chantajearme acaso? No se moleste, mi mujer sabe que soy un marido infiel pero ella ni se molesta en sacarme a relucir el tema.La tía ésta sabe muy bien que junto a mí vale millones. Sin mí tendría que ponerse a vender cigarrillos en un estanco.”

-Oh, no, nada de eso. Aquí cumplimos nuestro sacro deber mostrando las filmaciones. Eso es todo.

-Mire Don, aquí entre nosotros que al fin y al cabo estamos entre hombres, de lo único que me enorgullezco es haber follado al mejor de los estilos ! Con Arte, con pasión, como Dios manda! Y no quiera saber la cantidad de mujeres que hice felices, dichosas, que las elevé a las mismas categorías de las diosas !”


El guía sonrió con su cara de angelote y le mostró la puerta por la que debía dejar la sala.

Y unos segundos antes que traspusiera la puerta, el Guía le dijo:

- La Ley te está marcando que no has amado a ninguna de esas mujeres. Para ti fueron simples transacciones, como todos tus negocios.-

Foto:www.decoist.com


lunes, 9 de enero de 2017

SALA DE PROYECCIÓN







El Guía le hizo pasar a la sala. Tomó asiento en un sillón increíblemente mullido y enseguida se apagaron las luces y la película comenzó a rodar.


Se veía que la protagonista era una mujer principal. Presidía fastuosos desfiles. Los hombres de alto penacho se descubrían ante ella ,doblaban la rodilla y besaban su mano.

Aceleraron la película y la mujer apareció vestida de negro leyendo un mensaje importante. Su nuera había muerto en un fatal accidente.La gente en todas partes pensaba que “el fatal accidente “ había sido gestado en alguna de las oficinas de aquella empresa centenaria que ella presidía. Aunque no lo parecía, la protagonista estaba tragando sus propias bilis,mientras avanzaba con su discurso, porque todos los gerentes de sus infinitas empresas enviaban noticias de la conmoción que aquella muerte había causado y cómo en todos los países donde la empresa tenía sus tentáculos la gente armaba sus espontáneos homenajes a la difunta en la plaza principal y las flores se multiplicaban por kilómetros.

Aquél Amor que su nuera había despertado en las multitudes le tenía a ella y sus parientes las propias tripas revueltas. Ella estaba tragando de su propia medicina : indiferencia y desdén . Por primera vez en su vida se había visto sacudida , rechazada, despreciada, mientras se revelaban detalles de la trágica muerte. Y lo peor había sido tener que asistir a las exequias y permanecer de pie, aparentando ser la roca que había sido desde que se convirtiera en “la Firma” .
En el film quedaba todo crudamente narrado. Ya nadie se ahorraba sus malos pensamientos. Los exponían ante las cámaras de la T.V. sugiriendo que “ el accidente se había gestado en el entorno de la Empresa” . La gente la odiaba. Hielo puro le caló el Alma. Ella igual a las mujeres condenadas por crímenes probadamente cometidos.Una vulgar rea de los peores suburbios. Vacía como jamás lo estuvo.Se puso de pie sin que el Guía se lo sugiriera. Y sus pasos la llevaron a la puerta de salida. Se volvió para preguntar: “¿Están los protocolos ya dispuestos para recibirme?”

El Guía sonrió con generosidad. “Aquí no existen los protocolos. Estamos automatizados desde siempre” .


Hicieron pasar al siguiente de la fila. Era un tío dicharachero, que tanto gustaba hacer reír a los presentes como bromear señalando la tartamudez de uno,adjudicar apodos de los más cutres a los otros o reír de la vecina que entre los 40 y los 50 había tenido un bebé y él no tuvo mejor ocurrencia que largar aquella frase: “Ya que no éramos pocos parió la abuela!”. El guía le dejó expresarse mientras le conducía al mismo sillón del pequeño cinema. Comenzó a rodarse la película.

El nuevo espectador se vio a si mismo haciendo anotaciones en un grueso libro. Un poco después sus socios también se inclinaban sobre el libro y estampaban una firma. Luego se marchaban cada uno a continuar su tarea y cuando estaba seguro de no ser visto por persona alguna, borraba una de las tres cifras , la que le correspondía a él mismo y escribía con esmero una cantidad mas pequeña que la de sus socios y acto seguido firmó la conformidad.
Mientras observaba azorado las imágenes no llegaba a comprender cómo ni quien había filmado aquellos instantes, incluso mostrando los detalles de sus gestos y hasta sus sucias manos.

Había una escena que se repetía y repetía . Luego se vió en aquella discusión acalorada donde uno de sus socios le estaba aplicando lleno de rabia unas buenas trompadas mientras le acusaba de ladrón, de haberle robado todos esos años de esfuerzo, casi de esclavitud … La película continuaba en otro lugar, con otro libro de entradas y salidas. Y él siempre con un lapiz y una goma de borrar, luego que su eterno socio - su mismo hermano - firmara y firmara. En la última escena, se vió a si mismo discutiendo ásperamente con su hermano al que se veía realmente indignado gritando a viva voz:”Tramposo, tramposo, toda la vida fuiste un tramposo, primero con nuestro Padre, luego conmigo y con Alfredo, y yo infeliz de mí, que te creía inocente, y continué la sociedad contigo!” mientras le hacía retroceder por un pasillo atestado de mercaderías .De no haberse apartado de un salto hacia atrás, su hermano Darío le hubiera dado con mas rabia aún, otras regias trompadas. Por quien sabe qué extraño poder Darío se contuvo; se dio la vuelta y se refugió en su propia oficina. No pasó una hora cuando el protagonista del film cayó desde una escalera deslizable y allí mismo terminó sus dias en la Tierra.

-Por aquella puerta puede salir de la sala.

-¿Qué pasa ?- interrogó angustiado al guía.

-Aquí no pasa nada. El film nos lo dice todo.

Avanzó por un pasillo que se extendía más y mas hacia un punto difuso donde una luz grisácea dominaba. No supo cómo ni de donde surgieron otras sombras igual que él. Lo raro era no respirar. Unos instantes posteriores descubrió que tampoco caminaba pero una fuerza allí dominante le impelía a circular por el interminable pasillo.

Cuando fueron dejados bajo el dominio de la luz grisácea , muchos seres se movían como si danzaran. El mismo se movió en líneas diagonales chocando con los que allí estaban y rebotando como las pelotas de tennis. Era un juego, pensó.
Se chocó con algo que comenzó a batirlo, como si él mismo fuera un huevo caído en un bol inmenso . Se parecía a una máquina que había visto en una exposición de elementos para la gastronomía. Quiso pedir socorro y así comprobó que le habían quitado la voz.

Madre, madre!” clamaba para si mismo. Luego de un tiempo imposible de calcular su madre apareció como siempre. Tranquila, realizando sus labores de encaje. Miró por un brevisimo tiempo como él era batido y continuó la labor.

Mientras rebotaba a la velocidad de la máquina, la madre hizo un alto. Detuvo sus hábiles manos y con ternura le dijo:

Ninguno de la familia te podemos liberar. Has caído en la Máquina y ella está programada por las Leyes “.

(Continuará)

Foto: www.noticiasr17.com