lunes, 14 de marzo de 2011

ELIGIENDO AL CANDIDATO




Tengo un amigo que se dedica a la publicidad, y que vuelta a vuelta visita los comités partidarios para enterarse de las próximas candidaturas. Es uno de esos tíos afables, con fama de discretos, con el que todo el mundo quiere dialogar con la secreta esperanza que comparta sus puntos de vista.
El caso es que él poco y nada habla. Se limita a sonreír, palmear en el hombro a alguno de los candidatos , preguntar por la familia , recordar aquél trozo de asado que compartieron en la fiesta de Fulano, o en el cumpleaños de Mengano. Pero se tiene un duende, diría yo, que hace que los otros le tengan de confidente.
Le confían a mi amigo, lo que no le dirían a ningún otro mortal.
Uno de aquellos caballeros, futuro candidato a no se que cargo, mientras esperaban la llegada de un tercer personaje, decía a mi amigo que él era partidario del orden en todas las cosas. El no toleraría que la gente pisara el césped de los espacios verdes públicos, ni que llevaran los perros a hacer sus necesidades a tales sitios. Obligaría a los vecinos a dar una pintada al frente de sus casas al menos una vez cada tres años. Fomentaría los parques y jardines particulares instituyendo al menos 4 premios anuales para estímulo de los vecinos. No dejaría un solo agujero afeando las calles y posibilitaría la selección de residuos mediante contenedores para objetos de vidrio y materiales plásticos ubicados en distintos puntos de la ciudad. A todo dueño de terreno baldío le exigiría o bien convertirlo en un espacio público para los niños de la vecindad o si se ponen de acuerdo los vecinos, cultivar huertas familiares. Pero eso sí, los domingos me los llevaría a jóvenes y no tan jóvenes a desfilar , marcando bien el paso, y cantando canciones patrióticas.
Como ya os dije, mi amigo se reserva todo comentario . Pasaron unas pocas semanas y en el comité hicieron unas elecciones internas . El ganador fué un militante de profesión desconocida. Siempre elegantemente vestido, de traje y corbata, de estos que matizan su discurso con anécdotas ajustadas al tema, muy campechano, y que suele presentarse mas o menos así:

“Aunque por muchos de Uds es sabido, no terminé la secundaria porque era un vago de aquéllos. Años después pagué en una gestoría que no vamos a nombrar unos honorarios por los que me entregaron el famoso Currículo o Analítico que certifica el Ministerio de Educación a quienes se reciben de Bachilleres. Desde entonces frecuento los claustros universitarios con intención de prestar mis oidos a tantos ilustres Profesores que allí dictan sus Cátedras. Lo mejor que he obtenido de tales merodeos académicos, ha sido la mano de mi bien amada esposa , licenciada en Geografía. He sido tentado con diversas ocupaciones. Honradísimas todas. Y cuando estoy a punto de aceptar, se me viene a la mente aquella frase inolvidable de mis dos amigos gitanos:”Nosotros somos gente muy formal y solidaria. No le quitamos el trabajo a ninguna persona “ . Por eso somos tan buenos amigos! Esa es mi verdadera vocación: el trabajo todo, todito para Uds. muchachos ! Y si hay que hablar de algo, de lo que sea, se habla. Cuenten conmigo!”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Beatriz ¡cuánto cantamañanas en política!,candidatos de la verborrea,sin preparación pero eso sí,como dices,si hay que hablar se habla de lo que sea.Mucho populista es lo que hay.
Mi cariño ,apoyo al pueblo japonés.NO A LA ENERGIA NUCLEAR!!!.

Besos,
Reyes

Anónimo dijo...

Reyes: y me quedo corta! existió un candidato que dijo en una oportunidad: "Conmigo o Sinmigo!"
Besitos.

Beatriz.