jueves, 8 de mayo de 2014

DIA DE BUDA

Foto de El Amor Es La Clave , un programa para el alma.


.El Vaticano ha enviado un mensaje a la comunidad budista con motivo de la festividad de Vesakh (Día de Buda) en el que proponen a los seguidores de esta tradición religiosa "aunar fuerzas" para promover juntos la fraternidad en medio de unas "sociedades divididas".
"Aunemos nuestras fuerzas para educar a las personas, especialmente los jóvenes, a buscar la fraternidad, a vivir en fraternidad y a tener el coraje para construir la fraternidad", señalan el cardenal Jean-Louis Tauran y el padre Miguel Angel Ayuso Guixot, presidente y secretario, respectivamente, del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.
En el mensaje, titulado 'Budistas y cristianos: promovamos juntos el crecimiento de la fraternidad', señalan que el budismo "inspira la convicción de que las relaciones amistosas, el diálogo, el intercambio de regalos, y el intercambio armonioso y respetuoso de puntos de vista conducen a una actitud de bondad y de amor, que a su vez genera relaciones auténticas y fraternas".
Asimismo, destacan de los budistas su convencimiento de que "las raíces de todos los males sean la ignorancia y la incomprensión que nacen de la codicia y del odio y que, a su vez, destruyen los lazos de hermandad".
Según señalan, los budistas y los cristianos viven en un mundo "demasiado a menudo desgarrado por la opresión, el egoísmo, el tribalismo, la rivalidad étnica, la violencia y el fundamentalismo religioso", un mundo donde "se trata al otro como a un ser inferior, una no-persona o alguien a quien temer y, si es posible, eliminar".
Por ello, apuntan que unos y otros están llamados "desde sus diferentes creencias" a "ser francos en la denuncia de todos los males sociales que perjudican a la fraternidad; a ser cuidadores que ayudan a otros a crecer en la generosidad desinteresada y a ser reconciliadores que derriban los muros de división y promueven en la sociedad una verdadera fraternidad".
En este sentido, apuntan que conseguir un mundo más justo, pacífico y fraternal "depende del reconocimiento de valores universales" y, por ello, desean que el diálogo interreligioso, "reconociendo los principios fundamentales de la ética universal, contribuya a promover un sentido renovado y profundo de la unidad y la fraternidad".
"Cada uno de nosotros está llamado a ser un artesano de la paz, uniendo y no dividiendo, apagando el odio y no conservándolo, abriendo canales de diálogo y no alzando nuevos muros. Dialogar, encontrarnos para instaurar en el mundo la cultura del diálogo la cultura del encuentro", subrayan.
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Wesakh es la principal festividad budista que recuerda los tres momentos fundamentales de la vida de Gautama Buda. Según la tradición, el Buda histórico nació, obtuvo la iluminación y desapareció alcanzando el Nirvana durante la luna llena del mes de mayo. Es, por lo tanto, una festividad móvil según los diferentes países.
En estos días los seguidores del budismo decoran sus hogares con flores y los perfuman con incienso, visitan los templos locales, escuchan las enseñanzas de los monjes y les ofrecen dones.



1 comentario:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Y digo yo, ¿para cuando esa mano tendida a otras confesiones menos alejadas, en lo ideológico y doctrinario, como el Islam o el Judaísmo. Y, ya puestos, también con los mucho más cercanos cultos protestantes?
Qué bien quedan las palabras cuando a nada comprometen. Pero las palabras, si dichas, se las lleva el viento, y, si escritas, acaban siéndolo sobre papel mojado.
"Por sus frutos los reconoceréis", dice Mateo que dijo el Cristo, hablando sobre los falsos profetas. ¡Y tanto así! Digo yo. Frutos, hechos, y no palabras.

Hoy tienen otra apariencia las guerras que se dirimen; otras son las cruzadas que se llevan a cabo. Pero poco ha variado el escenario: de hecho, en algunos aspectos, la Iglesia (las iglesias, de uno u otro signo) ha permanecido inmóvil durante, al menos, 1700 años, si contamos el I Concilio de Nicea, convocado por el emperador romano Constantino I, como punto de partida de la Iglesia como institución de poder (de Dios en la tierra).

Es bueno que se hagan estos llamamientos a la fraternidad universal, y para combatir, entre otras lacras, el fundamentalismo religioso. ¡Y lo dicen ellos! En casa de herrero, cuchillo de palo. ¿O es que sólo son fundamentalistas los talibanes y yihadistas islámicos? ¿No adolece el catolicismo más rancio (como el demostrado de común en este país por alguno de sus ministros: vease el defenestrado Rouco, el Obispo de Alcalá, entre otros obispillos más, o algún curita que denuncia que los maridos borrachos que antes sólo pegaban a sus mujeres ahora, "es que las matan", por la pérdida de valore -según él- como si antes los tuvieran).

Ya me gustaría a mí que esa palabras tan lindas fueran acompañadas, no ya de gestos, que nos prodiga el Papa Francisco, sino con actitudes y hechos que avalen esa disposición real a la fraternidad.
Por ejemplo, y sin ir más lejos, colocándose al lado de tantas sufridas víctimas de la crisis, en vez de alinearse con posturas seguidistas del poder económico (eso sí, palabras dicen, a favor de los damnificados, pero eso, ya se sabe, lo han hecho siempre, decir, es decir, "a Dios rogando...". Es su diplomática estrategia.

Si de verdad quisieran apostar por la fraternidad de los pueblos, se dirigirían a los poderosos que en el mundo son, y que lo son a costa de tantos, para, no sólo afearles su actitud insaciable, sino retirarles su apoyo moral, negándoles hasta los gestos litúrgicos. Porque ¿cuantos de comunión, sino diaria, semanal, no pertenecen a uno de estos lobbies de poder?

Lo dicho, que sí, que muy bien, pero, señores predicadores, ¿por qué no se aplican el cuento y predican con el ejemplo?

Un ecuménico y fraternal abrazo a todos.