miércoles, 5 de noviembre de 2014

LOS BOSQUES DE LAS NIÑAS





Al fin una buena noticia que nos llega de la India. Nos hace felices saber que se honra a las hijas, que se las venera plantando un bosque! Ojalá muchas poblaciones de la India les imiten!! Nosotros también vamos a celebrar tanta gloria como lo es reconocer la sacralidad de la VIDA !! 


En Piplantri , una pequeña localidad del estado indio de Rajastán ” no sólo se honra la llegada al mundo de los varones con danzas, cantos y proclamas a las deidades hindúes.” también las niñas son bienvenidas con un ritual diferente , quizás a la medida de las necesidades de nuestra vida cotidiana y con proyecto de extensión en el Tiempo, tal como es la misma Naturaleza femenina .
Asi es que, por cada niña que nace en Piplantri ,familiares y vecinos se dedican a plantar 111 árboles ,los cuales serán la garantía del porvenir de cada una de estas niñas.

Cuidamos de los árboles como parte de nuestra familia. Porque son el fruto de la tierra y porque también nos darán el fruto para mantener a nuestras hijas", explica Pura, una de las mujeres de la aldea de 8.500 habitantes que se benefician del proyecto.

Fue Shyam Sundal Paliwal quien al asumir la responsabilidad del Departamento de Saneamiento y Medio Ambiente de Piplantri tuvo la idea de propiciar Kiran Hadhi Yogana – como se llama este proyecto – el cual surgió a raíz de la muerte por deshidatacion de su hija Kiran en 2007. Este proyecto ha enlazado hasta ahora unas 60 familias y han plantado 285 mil árboles en un terreno de unas 2 mil hectáreas.

Este proyecto además, influye para que las familias acepten con mayor alegría el nacimiento de sus niñas por la ayuda económica que conlleva, dado que los padres realizan un depósito de 21 mil rupias ( 271,5 euros) y el resto del pueblo contribuye con diez mil rupias al mismo fondo, de modo que totalizan unos 400 euros para cada niña. Si las familias no pueden aportar la cantidad inicial, la Comunidad se hace cargo de la misma.

Los habitantes de Piplantri con este simple proyecto están inaugurando una mayor prosperidad para el pueblo, dado que en 18 años cada uno de estos árboles plantados alcanza un valor de 50 mil rupias, y el bosque puede superar con holgura los 5 millones de rupias (71.000 euros).

La gente del pueblo se dedica a la explotación de canteras de mármol . Rajastán es una zona desértica,donde los desechos de la minería degradan los suelos, yermos de por sí. Con la plantación de los Bosques de la Niñas han logrado retener el agua y las sales minerales del suelo.
Hace cinco años, teníamos que cavar 200 metros para encontrar agua, mientras que hoy se puede encontrar a 3,5 metros de profundidad”.

Un ejemplo de Vida digno de imitar en infinidad de poblaciones de nuestro Planeta.

Por cada niña, un bosque”
A.L.M.Cantera / Piplantri (India) – 27/ 10 /2014
Planeta Futuro / El País, versión digital.

2 comentarios:

Albada2 dijo...

Lo comenté, porque es una buena iniciativa. Este lugar ha adoptado una tradición muy ecológica como antídoto contra la discriminación de género: cada vez que nace una niña, la comunidad se reúne para plantar 111 árboles. Esta tradición busca asegurarse de que las niñas y los árboles crezcan fuertes y sanos. Además otorga a las familias de las niñas una suma de 31.000 rupias (520 dólares) cuando éstas cumplen los 20 años, y siempre y cuando las hijas estén bien nutridas, educadas y sin haberlas casado prematuramente. La iniciativa se ha traducido en el crecimiento de más de 250.000 árboles en seis años y ha ayudado a influir en los padres que son “reacios” a aceptar a sus hijas, según un ex jefe de aldea, Shyam Sundar Paliwal

Gracias por compartir.

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.
¡Hum! Pues sí, ya era hora que nos vinieran buenas noticias de ese subcontinente, el segundo país más poblado de la tierra, lleno de contrastes y perplejidad (desde Occidente; ellos parece que lo llevan mejor).

Esta noticia/iniciativa puede unirse a aquella que ya surgiera hace años sobre el banco de microcréditos, otorgados sólo a mujeres, por su mayor responsabilidad a la hora de llevar a cabo los proyectos para los que se prestaba el crédito. Después, la idea se extendió a otras partes del mundo y ha sido embrión para iniciativas similares en otras partes del mundo (incluso del 1º Mundo, en tiempos de crisis). Y es que las buenas ideas, altruistas, humanitarias, al final, siempre triunfan y se extienden: sólo es necesaria una buena dosis de fe en el ser humano, y esfuerzo, y muy buena voluntad para llevarlas a cabo.

Son iniciativas, estas, que siempre surgen allí donde la vida aprieta. En tiempos y lugares de bonanza económica (valga decir de frágil equilibrio circunstancial, y siempre parcial, reducido a una zona privilegiada), nadie se preocupa del problema de los que no gozan de semejante bonanza. ¿Cuándo surgen las iniciativas solidarias? Cuando uno: o bien ve peligrar su situación de privilegio, o la ha perdido ya; entonces la gente, esa gente antes privilegiada, que ahora padece el mal que otros padecían mientras ella era ajena, se dan cuenta que pensar en los demás, que darse cuenta que siempre, en este mundo forjado sobre la desigualdad, hay alguien que sufre para que otros puedan disfrutar.

Lo de Martin NIemöller, vamos, falsamente atribuido a Bertolt Brecht: mientras no vengan a por mí, no he de preocuparme. lo malo es que cuando vienen a por uno (que no es nada sospechoso de revolucionario ni criminal) ya no habrá nadie para hablar por ti (sic).

Esta iniciativa, amiga Beatriz, es una forma de hablar, y hablar alto, por los desfavorecidos, los maltratados, los marginados de toda laya; y hablar, además de forma lírica y bella: ¿qué mayor belleza que contribuir a solucionar problemas desde el bien-trato a la naturaleza, esa que después nos recompensa con creces?

Pues eso, bonito, muy bonito, el presente post. Gracias, Beatriz, como siempre por ofrecer y dar la oportunidad.

Un abrazo a todos.