martes, 21 de abril de 2009

PAOLO



Pequeño homenaje a Angela Devetak de Gabrijelcic
que vivió sembrando Amor.


Fué al dia siguiente de haber caminado por la Plaza de San Marcos en Venecia, cuando Paolo conjeturó cuantas ciudades podian existir en la Tierra.
Una Roma, una Florencia, dos Londres, cien Gorizias, al menos una docena de Ríminis, un país de los griegos, una Babilonia , un Egipto, la Bagdad de las Mil y Una Noches, el sendero por el que corrian los chasquis del Inca en los lejanos Andes , y las naciones que Alejandro había conquistado por el confin de las Indias. ¿Qué podía hacer diferente su Gorizia de Roma? Un Coliseo, una fontana di Trevi, la cúpula de San Pedro. Ruinas con mas historia. Gente salvada de las guerras que rodaban en carros estrafalarios, pugnando por alcanzar su metro cuadrado de cama apilado en un albergue de las afueras.
No valía la pena largarse a caminar;gastarse las suelas de los zapatos, como lo había intentado su abuelo, la vez que pasaron unos gitanos y se lo llevaron con la promesa de volverlo rico.
“La ruta de la Seda” , le prometieron luego de mirar sus manos de dedos largos y afinados; para esto le enseñaron ciertos juegos de naipes y lo hacian jugar noche y día en cada pueblo que encontraban, mientras los muchachos de la caravana recogian ollas y sartenes de todos los tamaños, para que los viejos de la tribu las resucitaran y las devolvieran como nuevas a las viejas cocinas. Como casi siempre llegaban a las fiestas patronales, sacaban los violines y las mandolinas, se calzaban los pañuelos carmesí y los chalecos búlgaros y pasaban por entre el gentío el encantamiento de las cuerdas. Y aquél muchacho que resultaría su abuelo desplegaba y recogía los naipes y exhibía sus pases de magia.
Qué caminos se podían trazar ?Ya no cabian mas rutas en el Mundo. Estaba todo a medio destruír, como si un dios furibundo hubiera derribado cuanto veían sus ojos a mazazos certeros y colosales. Solo las aldeanas que vivian de rodillas a la vera de los rios lavando ropa predecian el resurgimiento de las ciudades nuevas y de las carreteras del siglo que viene.
Y Paolo, que por entonces tenía sus 12 años recien estrenados, volvía a interrogar a unos y otros, por el siglo que viene.
Hasta que tuvo la certeza que el siglo ya ni con muletas avanzaba y la gente lo obligaba a rodar por los lodazales con la esperanza que así llegaría hasta el mar y fuese engullido de un solo bocado.
Con el bailar menudo de los dias aprendio que el siglo tenía que ver con los calendarios. Zora, la comadrona del pueblo era la única que poseía uno.Lo necesitaba para calcular los meses y las lunas de los niños por nacer, lo cual no dejaba de ser parte de su envidiado oficio. Tanto le sedujo el primer almanaque que vió en casa de Zora que se juró a si mismo aprender su fabricacion .
Hizo muchos ensayos en solitario. Sin pretenderlo se aficionó a los libros no tanto para leerlos, sino para investigar los rudimentos de la encuadernación y las rectilíneas de las letras .Cuando al fin logró el primer modelo de calendario, embebido de sí mismo pasó por lo de Zora y se lo mostró .
Y Zora que parecía siempre estar a punto de salir con su maletin de comadrona se quedó con la boca abierta y extraviada subiendo y bajando las hojas y al fin en un arrebato de suprema generosidad le estrelló su opinión:
-Buena obra Paolo! Pero muy buena..Jamás he visto unos números tan perfectos ni unas lunas tan coloreadas! La pena que dá es que los colocaste a todos invertidos y en reversa.
-Justamente! Demasiados años avanzados.Basta ya. De ahora en más que retrocedan!

4 comentarios:

ANITA dijo...

Precioso y genial. Una lección sacamos del texto. Me ha encantado leerlo. Un saludo Beatriz.

ANITA dijo...

Te publiqué un comentario y ahora no aparece.

Bueno decirte que hice la entrada que sugerías en el correo que me enviaste,te he nombrado,y enlazado, siempre lo hago cuando me sugieren o me piden que hable de algo. Si no te parece bien me lo dices y lo quito.
SALUDOS

ANITA dijo...

Perdona por decirte que no vi publicado el comentario, que llevo dos días que no paro y no me dí cuenta que moderas los mismos y no siempre se puede hacer tantas cosas seguidas.
Estoy hoy espesa de mente perdona,este no hace falta que lo publiques.SALUDOS

Beatriz Basenji dijo...

Anita: muy agradecida de tu apoyo.Cordiales saludos,
Beatriz Basenji