jueves, 16 de julio de 2009

DIVORCIO MODELO

Le pregunto a Martini cuáles son esos problemas en orden de importancia: "Ante todo, la actitud de la Iglesia hacia los divorciados, y luego, el nombramiento y la elección de los obispos, el celibato de los sacerdotes, el papel de los laicos católicos y la relación entre la jerarquía eclesiástica y la política. ¿Le parecen problemas de fácil solución? ¿Pueden interesar también a un laico no creyente como usted?"

Entrevista al Arzobispo de Milán Carlo María Martini

Es necesario un concilio sobre el divorcio”

Eugenio Scalfari 12/07/2009

El País , versión digital


En hora buena!!

Palabras de un Arzobispo, y de Milán.

Son señales de que un cambio puede existir.Es un reconocimiento a la mutabilidad de las personas y de sus sentimientos.

Hasta ahora la situación de las personas divorciadas – católicas – no era grata. Según la Iglesia, los divorciados estan excluidos de la Comunión. No me parece justo, porque si un matrimonio tiene que llegar al divorcio,a la quiebra del vínculo familiar, por la causa que sea, no deja de ser cristiano. Mas aún, muchos se entregan con uñas y dientes a su fé, para poder explicarse como fué que se llegó a un divorcio, siendo que cuando se casaron había un intenso sentimiento de Amor.

Sobre todo para el cónyugue que se siente abandonado es difícil comprender como algo tan bello y tan puro como el Amor,claudique, se muera al punto de transformarse en dos extraños ,luego de haber sido uno solo.(Si es que alguna vez lo fueron)

Lo que sucede es que los seres humanos vamos cambiando. Unos crecen ,maduran a nivel psicológico, otros permanecen como en un molde, y la corriente de la vida es como un océano que nos abraza y envuelve continuamente.

Y un buen día alguno de los dos descubre que no es la misma persona, y que cuanto le rodea ya le es ajeno.

A veces son sensaciones transitorias y otras se van instalando , formando climas, ausencias,distancias. Pero eso sí, se deben agotar todas las posibilidades de reencuentro.

No es bueno permanecer en el conflicto permanente y mucho menos cuando tenemos hijos. Es sano dar el gran paso y salir de la situación por bien de todo el grupo familiar.

Debemos ser honestos y leales en primer término con nosotros mismos.Mas allá de nuestros derechos y sentimientos hacia nuestro cónyugue, tengamos presente que también existe un Destino a cumplir.Os recuerdo que aquello que nos pertenece, aunque lo tiremos, aunque lo arrojemos todo lo lejos que pretenda nuestra voluntad, volverá a nosotros. Así que no levantemos barreras ni obstáculos, es mejor permitir que el Tiempo continúe su marcha y premie a cada protagonista con lo que le corresponde. Dialoguemos, no nos cansemos de dialogar, de consensuar con “ el otro” siempre que ello sea en favor de nuestros hijos.

Por eso las palabras vertidas por el Arzobispo de Milan son trascendentes. Que la Iglesia se involucre en estos temas alimenta nuestra esperanza de que los cristianos podamos desarrollar vidas mas armónicas acordes con los tiempos que nos tocan vivir.-

1 comentario:

ANITA dijo...

Me vas a perdonar pero no creo que hagan mucho al respecto.
Cuando a una amiga mía muy creyente, su marido le pidió el divorcio y ahora la han negado la comunión y delante de toda una iglesia repleta.
Esa vergüenza y dolor para ella,no tiene cabida viniendo de la iglesia.
Dirás esta no los puede ni ver.
No a todos pero visto lo visto poco.
La familia es importante y antes de dejar todo hay que hacer mucho por mantener la estabilidad, todos tenemos problemas y los hijos están hay y merecen respeto. Pero a veces no se puede seguir y en un matrimonio católico no está bien visto. Te dicen, te casaste para lo bueno y para lo malo y se quedan tan frescos. Yo no me casé por la iglesia no creo en ello.
Pero quien lo haga no debe de aguantar por una excomunión carros y carretas. Si hacen algo bien avanzarán, pero de uno que lo diga que sea mas moderno, salen 100 en contra rebatiendo y está el papa que dudo lo admita según es.
Un abrazo interesante post me gusto.