EL BASSET HOUND

Eusebia era su verdadero nombre.Ya de pequeña, según fuesen los humores de su madre, la yamaban Sebia, Seby y hasta Sonia.
Era bonitiya.Solo que tenía los incisivos superiores como los ratonciyos, y se le quedaban apoyáos en los labios,lo que la hacía mú simpática de primera vista.Pero mirándola con atención descubrías que su rostro poseía una sorna constante.Un continuo sobrar al interlocutor.
La rodeaba un halo de princesa destroná, mas aún en los saraos. Estudió y estudió hasta que se supo los tejemanejes de los comités partidarios y mú rápida se logró una cátedra de derecho mercantil y nunca más se bajó de profesora.
Pasaos los cuarenta no había lograo convencé al amor de su vía que se divorciara pa casarse con ella. Tonce adoptó al basset hound.
Ques pa pensarlo.
A lo primerito, er cashorro se tuvo que sufrí que lo desparasitaran y luego que le cayeran vacuna tras vacuna - ques de no creer -pero pululan mas vacunas pa perros que pa humanos. Al año, el basset ya era un perrazo pa tenerle en cuenta.
Vaya la vida de perro que se pasaba. Abandonao er santo día, con agua y alimento. Hasta que la Seby vió que sus vecinos alemanes - los Horrisberger- contrataron un valet de perros pa pasear su mascota de mañana y de tarde. Siguió pues la moda que imponían los status en materia de canes. Y la verdá, que el basset era la admiración de la gente. Se quedaban pa mirarlo con mesejante volumen, las patas cortas y las orejas casi barriendo er suelo.
Que er cuidador o vaya uno a saber quién , le fueron metiendo a la Eusebia la idea que el basset taba deprimido. “Miradle los ojos “ , le decían .
Pero si tóos esos perros tienen los ojos caídos, ques su natural. Y ála, ar veterinario.
Las porquerias que le harían tragá pa abultar la cuenta corriente de la dueña. Y los consejos: Cómprele una compañera. Una basset hound ques una preciosidá. De pedigree gual que él. Así tienen una familia de perros de alcurnia, Doña Seby.
Y Doña Seby- Sonia-Eusebia se trajo la perra para que le hiciera compañía al basset. Cuando ambos se instalaban sobre la alfombra der living ni Dios podía cruzá por allí, porque ni el uno ni la otra movían siquiera los rabos.
No os voy a contar los amores truncados que tuvieron. Porque la perruna lo rechazó de una y para siempre. Lo mató con la indiferencia. Lo ignoró hasta los gruñidos más elementales.Le hizo er vacío teológico.
Y pa esto er veterinario: Doña Seby que a su perro hay que sedarlo porque padece de amores contrariados. Los basset son mú sensibles.Y dentonces se movía como protagonizando una amnesia de aqueyas,como preguntando a la gente “Acaso Ud. me conoce?”
Y pasao otro poco de tiempo: Doña Eusebia, quel perro tiene una piedra grande como un adoquín en la vesícula, hay que operarle. Ar quirófano.
Meses mas tarde: Doña Seby que su basset ha criado unos cálculos renales y si no le operemos va sufrir, porque se le habrán de atascar y no quiera Ud. sabér lo qués.
Ar quirófano. Luego der post operatorio la rutina completa de los análisis, radiografias, estudios diversos.
Al año siguiente una oclusión intestinal. Ar quirófano.
Y ya cuando no se les ocurría que más mutilarle al perro, lo castraron con la excusa de quel pobre no continuara padeciendo el martirio de verse rechazao con cada celo de la grandísima perra.
Me barrunto que si Sonia-Seby-Eusebia hubiera lograo convencé al amor de su vida que se divorciara y se casara con ella, el basset hound se hubiera salvao.-

Comentarios

ANITA ha dicho que…
UFFF esto si es vida de perros.
Un abrazo

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