sábado, 15 de enero de 2011

LOS CABALLOS DE JEREZ


Estos dias tiene mi Mujer, una saudade por los caballos de Jerez.
Se me ha puesto a mirar los CD que nos compramos cuando fuimos a ver el espectáculo, que francamente, es inolvidable.
De más está decir, que todo caballo nos trasmite un algo tan especial, que seguramente lo traemos incorporado de quien sabe que trayectorias, porque estos nobles equinos han estado junto a nosotros desde los albores de la Civilización. No hubo acarreo que el hombre haya emprendido en los pasados siglos, sin que intervinieran los caballos. Han sido lo mas veloz y resistente que el hombre logró tanto para sus actos mas cotidianos como para sus emprendimientos de guerra y recreación. De pompas imperiales, como de huidas secretas. Ha sido nuestro aliado incondicional y su caída mortal también significó casi siempre, la caída del jinete.
Aun nos resuena en algún lugar de la memoria , la voz de aquel rey que ofrecía “Mi reino por un caballo “ . No se podría considerar al Cid sin su Babieca ni a Don Quijote sin su Rocinante. Alejandro sin su Bucéfalo, aquel caballo que nadie pudo montar cuando su primitivo dueño le llevó junto a Filipo, padre de Alejandro para venderlo. Solo Alejandro supo descubrir la destreza del animal y a la vista de todos demostró su valor. Fué entonces que Filipo dijo: “ Hijo mío, busca un reino igual a ti, porque en la Macedonia ya no cabes “ .
El caso es que mi Mujer ama los caballos de Jerez. Y os cuento, desde que comienza el espectáculo, que asoma el primer corcel a la pista, es mirarlos , y caérsele las lágrimas !
Está en un éxtasis , comiéndose con los ojos cada movimiento . Se baila ella por dentro igual que los caballos, y al final, sale convencida que ella debió ser de esa familia alguna vez , quien sabe donde .
Me la he tenido que llevar del espectáculo, diciéndole , camina, camina, sigue caminando. Despacio, que hay unas gradas. Detente, deja pasar a esas personas , etc. etc. porque el Alma se le ha derretido en esos saltos magistrales de verdadero ballet, en esas reciedumbres conque los caballos te marcan los compases exactos de la música .
-Es la perfección de cada paso y cada movimiento, lo que me emocionan!- clama mi Mujer.
Pero yo sé, que en lo hondo hay algo sublime que no puede expresar con palabras. Que es pura emoción que la cala hasta su última célula. Y su gran dolor, es que ella ha sido la única en su familia, que nunca pudo montar a caballo!
Así como los musulmanes se van a La Meca y los cristianos a realizar el camino de Santiago, mi Mujer se vá una vez al año a Jerez de la Frontera a ver el ballet de los caballos cartujanos. Hay que poner la presencia en ese sitio para saber de qué vamos por la Vida !


Fuente consultada: www.galeon.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

OH!!!!!,esta entrada ya me gusta por sangre y por lo que significa esta tierra de caballos cartujanos en el marco de Jerez.
Sangre porque mi padre amaba estos animales,gran jinete así como todos sus antecesores.Y Jerez porque es mi bella y amada Cádiz,mi paraíso de inmensos horizontes.
No me extraña que vengan a ver bailar a los caballos.En la Feria del caballo en Sevilla se ofrece todos los años esos bailes con esa elegancia que el Sur ofrece.
No es de extrañar porque si algo significa el Sur ,además de alma,es
danza,baile en las palabras,en la naturaleza y hasta en los corazones.

¡¡¡Muchas gracias !!! por esta entrada.

Besitos,abrazos Beatriz
Reyes

Anónimo dijo...

Reyes:Decir que amo a estos caballos,es poco.Si viviera en Jerez de la Frontera,puedes estar segura que estaría en cada espectáculo.Son fascinantes.Un abrazo.
Beatriz.