domingo, 17 de junio de 2012

LA MODERNIDAD LÍQUIDA DE Z. BAUMAN








Bauman nació en Polonia en el seno de una humilde familia judía. Huyendo de los nazis se trasladó a la Unión Soviética para regresar posteriormente a Polonia, donde militó en el Partido Comunista y fue profesor de filosofía y sociología en la Universidad de Varsovia antes de verse obligado a irse de Polonia en 1968 a causa de la política antisemita desarrollada por el gobierno comunista después de los sucesos de marzo de 1968. 
Bauman es ahora muy conocido por acuñar el término, y desarrollar el concepto, de la llamada «modernidad líquida». Junto con el también sociólogo Alain Touraine, Bauman es ganador del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010
El mayor cambio en la obra de Bauman se produjo a finales de la década de 1980 con la edición de una trilogía de libros (Legisladores e intérpretes, Modernidad y Holocausto y Modernidad y ambivalencia), en los que criticaba la modernidad y proponía una visión postmoderna distópica de la sociedad. Desde entonces, Bauman ha editado una línea invariable de libros adicionales explorando su nueva perspectiva. 
Aunque a Bauman se le considera un pensador 'postmoderno', no le cabe el término de postmodernista ya que utiliza los conceptos de modernidad sólida y líquida para caracterizar lo que considera dos caras de la misma moneda. 
Bauman causó cierta controversia dentro de la sociología con su aseveración de que el comportamiento humano no puede explicarse primariamente por la determinación social o discusión racional, sino más bien descansa en algún impulso innato, pre-social en los individuos. 

Desde fines de la década de 1990, Bauman ejerció una considerable influencia sobre el movimiento altermundista. En su libro Vidas desperdiciadas: La modernidad y sus parias, Bauman nos habla sobre la producción de 'residuos humanos' —más concretamente, de las poblaciones 'superfluas' de emigrantes, refugiados y demás parias— como una consecuencia inevitable de la modernización. 

La modernidad líquida podría licuar las religiones”
Leandro Sequeiros
Tendencias21.net – 13 /06 / 201

Las teorías de Bauman sin duda son muy respetables.Mas aún son parte de la realidad cotidiana insertada sobre todo en Europa – mucho antes de la actual crisis - porque Europa goza de excepcionales atracciones para el resto del Mundo, ya sea por su Historia y la monumentalidad legada por los siglos, tanto por su avanzada tecnología . Europa ha sido siempre en la imaginación de los no europeos, un paraíso abierto a las oportunidades .Digamos que esto es parte del éxito de la Europa actual, por ende existen las migraciones masivas de personas que huyen de la miseria y las calamidades instaladas en sus respectivos países. No solo los africanos. Los europeos los admiten por la necesidad de que estos inmigrantes realicen las tareas desagradables que en la actualidad los habitantes de las grandes o pequeñas ciudades de Europa NO QUIEREN HACER.
Hay que señalar también, que no se está haciendo casi nada en favor de estas personas, para integrarlos dentro del marco de las leyes de cada país. Ni siquiera estan documentados, lo que equivale a NO EXISTIR. Sabemos – por ejemplo – que circulaba un tren entre Italia y Suiza que ni siquiera figuraba en el mismo cronograma ferroviario. Y es que ese es el tren que lleva y trae a los inmigrantes que se desplazan por ese corredor.
Volviendo a Bauman - según nuestro personal punto de vista – es obvio que sus teorías estan ligadas a una realidad siempre actual.Duelen algunas de sus expresiones: "residuos humanos", "vidas desperdiciadas" o "poblaciones superfluas de emigrantes" .

Quienes hemos crecido en países que se formaron a partir de las grandes oleadas de emigrantes procedentes de Europa – como es el caso que se da en los Estados Unidos - hemos tenido posibilidades inmensas de compartir escuela,juegos,celebraciones ,etc. con niños de las mas diversas etnias. Tuvimos desde edades tempranas unas "naciones unidas" con solo circular unos cientos de metros.Arabes y judíos son amigos.Las nuevas generaciones conservan sus tradiciones familiares,pero sus vidas se han enriquecido en contacto con quienes fueron sus vecinos .Nunca nadie se sintió un "residuo humano" , todo lo contrario. Las personas han crecido como tales y desarrollado sus capacidades .No solo han accedido a estudios universitarios,sino que aprendimos a amarnos y respetarnos los unos a los otros. Como debe ser.
Lo siento por Bauman ; porque de haber tenido para si mismo las oportunidades que otros hemos tenido en otro hemisferio, seguramente sus teorías serian diferentes. 

Nosotros vislumbramos una CIVILIZACIÓN DEL AMOR. Donde los seres comprendan ya desde pequeños que cada uno de nosotros ha venido a este Mundo a realizar el Bien. Es decir, a contribuír desde nuestras posibilidades al bien común de nuestros prójimos. No importa cual sea la orientación religiosa o política - que en general poco y nada aportan a la buena convivencia – debemos ser conscientes que nuestra trayectoria de vida en este Planeta, debe estar presidida por la idea que, mediante nuestros sentimientos y pensamientos, estamos dando y ayudando a dar un pasito positivo a todos los seres que compartimos este espacio que llamamos TIERRA. Seguramente nos vamos a esforzar en dejar nuestro habitat en iguales o mejores condiciones que lo recibimos. Nuestras vidas estan totalmente dirigidas por nuestras necesidades de orden espiritual . Y este ORDEN ESPIRITUAL ha partido directamente del Seno Divino, y a EL vamos a retornar, como directos enviados de QUIEN nos ha dado la vida, precisamente para que en estos magníficos escenarios de la Naturaleza , vayamos desarrollando esos proyectos en que todo el Universo está involucrado. Es absurdo acumular riquezas materiales, puesto que todo ello aquí quedará . Solamente vamos a llevarnos el caudal de sabiduría que hayamos podido merecer y la paz que nuestro mismo Espíritu habrá de impartirnos. 

Foto: Zigmunt  Bauman

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Beatriz. Es interesante. Una critica a la sociedad de consumo y su utilitarismo. Todo es mercancía. “Hay que venderse”. Las reglas sólidas o el discurso moral sobre las relaciones humanas se evapora. Un parado, un Diógenes que no quiera trabajar o un mendigo, queda des-socializado, pierde con quien hablar, pasa a formar parte de los “desperdicios” para el sistema.. La desconfianza crece en torno a él porque no es “útil o utilizable”. Las relaciones pierden un discurso moral. Eso a gran escala. Se pierde el “pacto social”. Pero no en un barrio o entre los que son iguales y viven juntos y recíprocamente intercambian. Se pierde como discurso global o regional de intercambio o de unificación económica, que “pasa” de un sentimiento universalista. A la vez, hay fenómenos de repliegue identitario y nacionalistas, pero sobre bases xenófobas (miedo). Tengo la impresión de que su S. XX nos podrá iluminar nuestro S. XXI para no repetir todas las estupideces (ana).

Anónimo dijo...

Muy buen comentario (ana).Hay sin duda factores que favorecen,pero este no es el sitio ni la oportunidad de destacarlos.Cordiales saludos.
Beatriz.

Anónimo dijo...

Gracias por traer el autor. Me ha interesado. Lo estoy leyendo (ana)