EL REGRESO A LA ALDEA

Así,
cientos de aldeas de Aragón, de la Castilla más montañosa
(Guadalajara y Soria sobre todo), de Galicia, de Asturias, de León,
fueron quedando deshabitadas, desapareciendo físicamente incluso
bastantes de ellas. El espectáculo de sus ruinas tomadas por la
maleza está al alcance de todos.”
“Comalas”
/ Julio Llamazares / 19/ 08 / 2014
El
País, versión digital.
“ Las
14 casas de Esblada, el pueblo donde graba Pavel, se venden por
280.000 euros. En su día, debió ser una preciosa aldea agrícola
incrustada en la sierra de Ancosa, pero hoy es un conjunto de restos
de muros de piedra recubiertos de jara, entre los que apenas se
adivinan los senderos que fueron calles y los espacios que hace
décadas fueron plazas. Esblada lleva medio siglo deshabitada, desde
que cerró la fábrica de insecticidas y la producción de carbón
vegetal se industrializó.
Para Mark
Adkinson, un inglés afincado en Galicia desde
hace 40 años, que tiene cinco aldeas a la venta, el principal
obstáculo es la falta de acceso al crédito para este tipo de
propiedades. Cuenta que en varias ocasiones él cerró tratos, que al
final quedaron en papel mojado porque los bancos sólo dan créditos
si hay escritura y muchos de estos pueblos no tienen las escrituras
en regla.”
“Extranjeros
a la caza del pueblo ganga “
Ana
Carbajosa / Esblada / 19 /09/ 2014
El
País, versión digital.
Pavel
- según nos cuenta Ana Carbajosa en su artículo - es un
camarógrafo ruso, que junto a un reportero han incursionado en
Esblada, con la intención de mostrar a los televidentes de Rusia
esta aldea abandonada.Una de las 3000 que se hallan en similares
condiciones, por el éxodo iniciado del campo a las grandes
ciudades, desde los años 60 del pasado siglo.
Si
bien este fenómeno ocurrió en casi toda la geografía de los
países del sur de Europa, franceses e
italianos regresaron para reciclar las viejas casas familiares y
les han dado nueva vida. Incluso en Italia hay importantes viñedos
que elaboran sus emblemáticos vinos, de igual modo que hicieron sus
antepasados.
.Hay lugares en plena montaña , donde cuatro familias
lideradas por las mujeres del clan se han hecho cargo de esta
herencia y con no poco esfuerzo continúan la tradición, ayudadas
por maquinarias y por gente de la zona que les brindan no solo mano
de obra, sino asesoramiento tanto con la poda de las vides, como en
las etapas de recolección.
Como todo es cuestión de voluntad e
ingenio. La cuestión es que los famosos vinos italianos continúan
en el mercado.
En
otra aldea vecina, una familia continúa dedicándose a la cría
de ovejas , y a la producción artesanal de sus lanas.
Hemos
conocido países que tienen zonas serranas con bello paisaje como
para que la gente de las grandes ciudades las elija para un verdadero
descanso.Son casas antigüas, con paredes de piedra y adobe
prolijamente encaladas, y donde las viejas maderas lucen la
extraordinaria pátina de los siglos - incluso con filigranas
dejadas por incontables generaciones de polillas – que suman una
atracción mas a los legados del tiempo.
No tienen grandes lujos,
pero sus dueños gratifican a sus clientes con una campechanía
propia de esos lugares.En una palabra: nos hacen sentirnos parte
de su familia. Nos acompañan en las excursiones y por el camino te
dan algunas lecciones acerca de las especies autóctonas del lugar
(la vegetación) y lo mas encantador, también se han inventado
historias de naves extraterrestres y te lo alimentan con luces raras
que proyectan en la noche! La cuestión que tienen un turismo de 4
estaciones.
Es
evidente que nos falta visión de futuro. Hace algunos años Japón -
consciente de su alto índice poblacional y su escaso territorio -
casi siempre sacudido por sismos de distintas intensidades –
fueron tomando buena nota del paulatino aumento de personas de la
3ª edad y sus autoridades consideraron instalar un alto número de
esta población en una zona bellísima, altamente privilegiada por
recursos naturales y con grandes espacios ,en las antípodas
geográficas de Japón.
No se concretó, pero sentó un valioso
precedente. Quizá los rusos, que ahora se encuentran en uno de sus
mejores tiempos de auge y bienestar, bien pudieran invertir en
nuestros pueblos abandonados y regresar a la vida estas
encantadoras zonas rurales, y redescubrir los encantos de otros
tiempos, con las comodidades del presente, lejos de la contaminación
de los macro – imperios.
Comentarios
¿Regreso a la Aldea? ¡Hum!
Como suele decirse, la música suena bien, pero otra cosa es la letra.
Y no porque no sea deseable, pero me temo que salvo algún desengañado, o algún otro desesperado, o quizás algún otro más despistado (o en crisis, que cree ver un futuro en esa pretendida vuelta al "Edén"), la gente no está por la labor de desandar lo andado... y volver, no al Neolítico en sentido lato, pero sí en el figurado.
Hace ya treinta años, yo ya hice ese viaje, ese intento. La aldea recuperada puede que sea una de las primeras de España en salir del despoblamiento yla ruina para albergar una comunidad, que poco a poco y con mucho esfuerzo (y no menos fe), fue rehabilitando y reconstruyendo edificios. Yo mismo colaboré, muy humildemente, eso sí, en esa recuperación. La aldea en cuestión se llama Lakabe, y s encuentra en el término de Sangüesa en Navarra. Lugar privilegiado y hermoso, no muy lejos de la Selva de Irati y más bien cerca de la Foz de Lumbier.
Rehabilitar un pueblo derruido, y hacerlo siguiendo un patrón ecológico no es tarea fácil, hacerlo sin dinero se plantea un reto imposible; pero Lakabe lo consiguió (que yo lo vi).
Imaginación, confianza y fe en uno mismo, coraje e imaginación. Allí conocí a personalidades con un carácter inmenso, fuertes como el bambú, y como el bambú resistentes y flexibles. Sólo así es posible tamaña proeza.
Ahora bien, si hablamos de apoyos públicos, de políticas de ayudas, tanto financiera como en la consecución de proyectos innovadores, sostenibles e integrados en el medio, la cosa cambia.
Como bien apuntas, Beatriz, si otros países lo han hecho así, con el apoyo de las administraciones (y no a puro web, por iniciativa privada sin medios), ¿por qué no hacer nosotros, en España lo mismo, cuando tanto se necesita de ideas factibles que resuelvan un sistema que no da para todos haciendo lo mismo?
Todo es cuestión de ponerse. Y yo, que lo he visto con estos ojitos, puedo asegurar que es no sólo posible, sino recomendable. Pero... ¿cuántos estarían dispuestos a renunciar al consumo y las comodidades de la sociedad moderna y desarrollada?
Eso es otra cuestión nada baladí.
Gracias, como siempre por proponer, Beatriz,
Un abrazo a todos.