lunes, 22 de septiembre de 2014

EL REGRESO A LA ALDEA

Desde 1960, cuando comenzó en España el éxodo del campo a la ciudad, cientos de aldeas han desaparecido o se han convertido en fantasmas al modo de la Comala de Rulfo. Se calcula que en nuestro país son ya más de 3.000 los núcleos deshabitados y que en los próximos años otros tantos lo serán también.
 Así, cientos de aldeas de Aragón, de la Castilla más montañosa (Guadalajara y Soria sobre todo), de Galicia, de Asturias, de León, fueron quedando deshabitadas, desapareciendo físicamente incluso bastantes de ellas. El espectáculo de sus ruinas tomadas por la maleza está al alcance de todos.”

Comalas” / Julio Llamazares / 19/ 08 / 2014
El País, versión digital.

Las 14 casas de Esblada, el pueblo donde graba Pavel, se venden por 280.000 euros. En su día, debió ser una preciosa aldea agrícola incrustada en la sierra de Ancosa, pero hoy es un conjunto de restos de muros de piedra recubiertos de jara, entre los que apenas se adivinan los senderos que fueron calles y los espacios que hace décadas fueron plazas. Esblada lleva medio siglo deshabitada, desde que cerró la fábrica de insecticidas y la producción de carbón vegetal se industrializó.

Para Mark Adkinson, un inglés afincado en Galicia desde hace 40 años, que tiene cinco aldeas a la venta, el principal obstáculo es la falta de acceso al crédito para este tipo de propiedades. Cuenta que en varias ocasiones él cerró tratos, que al final quedaron en papel mojado porque los bancos sólo dan créditos si hay escritura y muchos de estos pueblos no tienen las escrituras en regla.”

Extranjeros a la caza del pueblo ganga “
Ana Carbajosa / Esblada / 19 /09/ 2014
El País, versión digital.

Pavel - según nos cuenta Ana Carbajosa en su artículo - es un camarógrafo ruso, que junto a un reportero han incursionado en Esblada, con la intención de mostrar a los televidentes de Rusia esta aldea abandonada.Una de las 3000 que se hallan en similares condiciones, por el éxodo iniciado del campo a las grandes ciudades, desde los años 60 del pasado siglo.
Si bien este fenómeno ocurrió en casi toda la geografía de los países del sur de Europa, franceses e italianos regresaron para reciclar las viejas casas familiares y les han dado nueva vida. Incluso en Italia hay importantes viñedos que elaboran sus emblemáticos vinos, de igual modo que hicieron sus antepasados.
.Hay lugares en plena montaña , donde cuatro familias lideradas por las mujeres del clan se han hecho cargo de esta herencia y con no poco esfuerzo continúan la tradición, ayudadas por maquinarias y por gente de la zona que les brindan no solo mano de obra, sino asesoramiento tanto con la poda de las vides, como en las etapas de recolección.
 Como todo es cuestión de voluntad e ingenio. La cuestión es que los famosos vinos italianos continúan en el mercado.
En otra aldea vecina, una familia continúa dedicándose a la cría de ovejas , y a la producción artesanal de sus lanas.

Hemos conocido países que tienen zonas serranas con bello paisaje como para que la gente de las grandes ciudades las elija para un verdadero descanso.Son casas antigüas, con paredes de piedra y adobe prolijamente encaladas, y donde las viejas maderas lucen la extraordinaria pátina de los siglos - incluso con filigranas dejadas por incontables generaciones de polillas – que suman una atracción mas a los legados del tiempo.

 No tienen grandes lujos, pero sus dueños gratifican a sus clientes con una campechanía propia de esos lugares.En una palabra: nos hacen sentirnos parte de su familia. Nos acompañan en las excursiones y por el camino te dan algunas lecciones acerca de las especies autóctonas del lugar (la vegetación) y lo mas encantador, también se han inventado historias de naves extraterrestres y te lo alimentan con luces raras que proyectan en la noche! La cuestión que tienen un turismo de 4 estaciones.

Es evidente que nos falta visión de futuro. Hace algunos años Japón - consciente de su alto índice poblacional y su escaso territorio - casi siempre sacudido por sismos de distintas intensidades – fueron tomando buena nota del paulatino aumento de personas de la 3ª edad y sus autoridades consideraron instalar un alto número de esta población en una zona bellísima, altamente privilegiada por recursos naturales y con grandes espacios ,en las antípodas geográficas de Japón.
 No se concretó, pero sentó un valioso precedente. Quizá los rusos, que ahora se encuentran en uno de sus mejores tiempos de auge y bienestar, bien pudieran invertir en nuestros pueblos abandonados y regresar a la vida estas encantadoras zonas rurales, y redescubrir los encantos de otros tiempos, con las comodidades del presente, lejos de la contaminación de los macro – imperios.

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.
¿Regreso a la Aldea? ¡Hum!
Como suele decirse, la música suena bien, pero otra cosa es la letra.
Y no porque no sea deseable, pero me temo que salvo algún desengañado, o algún otro desesperado, o quizás algún otro más despistado (o en crisis, que cree ver un futuro en esa pretendida vuelta al "Edén"), la gente no está por la labor de desandar lo andado... y volver, no al Neolítico en sentido lato, pero sí en el figurado.

Hace ya treinta años, yo ya hice ese viaje, ese intento. La aldea recuperada puede que sea una de las primeras de España en salir del despoblamiento yla ruina para albergar una comunidad, que poco a poco y con mucho esfuerzo (y no menos fe), fue rehabilitando y reconstruyendo edificios. Yo mismo colaboré, muy humildemente, eso sí, en esa recuperación. La aldea en cuestión se llama Lakabe, y s encuentra en el término de Sangüesa en Navarra. Lugar privilegiado y hermoso, no muy lejos de la Selva de Irati y más bien cerca de la Foz de Lumbier.
Rehabilitar un pueblo derruido, y hacerlo siguiendo un patrón ecológico no es tarea fácil, hacerlo sin dinero se plantea un reto imposible; pero Lakabe lo consiguió (que yo lo vi).

Imaginación, confianza y fe en uno mismo, coraje e imaginación. Allí conocí a personalidades con un carácter inmenso, fuertes como el bambú, y como el bambú resistentes y flexibles. Sólo así es posible tamaña proeza.

Ahora bien, si hablamos de apoyos públicos, de políticas de ayudas, tanto financiera como en la consecución de proyectos innovadores, sostenibles e integrados en el medio, la cosa cambia.
Como bien apuntas, Beatriz, si otros países lo han hecho así, con el apoyo de las administraciones (y no a puro web, por iniciativa privada sin medios), ¿por qué no hacer nosotros, en España lo mismo, cuando tanto se necesita de ideas factibles que resuelvan un sistema que no da para todos haciendo lo mismo?

Todo es cuestión de ponerse. Y yo, que lo he visto con estos ojitos, puedo asegurar que es no sólo posible, sino recomendable. Pero... ¿cuántos estarían dispuestos a renunciar al consumo y las comodidades de la sociedad moderna y desarrollada?
Eso es otra cuestión nada baladí.

Gracias, como siempre por proponer, Beatriz,
Un abrazo a todos.