jueves, 4 de septiembre de 2014

HOLLANDE ROTISADO



Mon Dieu!

Mme. Trierweiler ha lanzado su libro – y nunca mas contundente – GRACIAS POR ESTE MOMENTO, que sin duda impactará mucho mas que en las mismísimas espaldas de Hollande .Desde luego no deja de ser un acto por demás civilizado , considerando que en otras latitudes las damas acostumbran romper docenas de platos y tazas contra la espalda del marido promiscuo. Pero aquí, tratándose del hombre que rige el actual destino de la Francia, Mme. Trierweiler ha elegido un libro que alcanza en una primera tirada los 200 mil ejemplares!

Al comienzo de este mismo año ya nos hemos ocupado del sarampión que produjo el descubrimiento del oculto romance que Hollande mantenía con la actriz Julie Gayet, cuando se supo que el Presidente huía del Elíseo a bordo de una Kawasaki para encontrarse con la actriz en su refugio privado – donde solía permanecer toda la noche hasta pasado el mediodía - que dió lugar a que la señora Trierweiler se alejara del palacio presidencial aprovechando un viaje a Oriente que tenía casualmente programado y que la opinión pública se enterara abruptamente del muy escaso tiempo que el mandatario dedicaba a los asuntos de Estado.

Una vez mas hemos llamado a nuestro amigo Pierre – feliz mortal que pasea su figura por la capital francesa – y nos ha respondido francamente alarmado.

Cómo es esto? Uh! Oh! Ah! Imagina, ya en plena crisis Hollande llegó a enviar hasta 29 mensajes a Valerie. Señal de franco arrepentimiento. Es que los hombres en vez de usar el cerebro para pensar, usamos eso que nos cuelga entre las piernas, y ya se sabe lo que pasa ! Digamos que Valerie no es un producto descartable! Estamos de acuerdo que los libros deben escribirse con grandeza de espíritu. El mundo está lleno de mujeres que han pasado por la situación de la Trierweiler o aún peores y tuvieron el buen gusto de guardar silencio. Escribir un libro para denigrar a otra persona - sea quien sea - no parece válido ni constructivo para ella misma.Pero Mme. Trierweiler es una de las estrellas de Paris Match hace años y bien puede darse el lujo de servir el frío plato de la venganza.”
El hecho de ser una Señora Periodista bien pudo ser el detalle que atrajo a Hollande. ¿Por qué? Porque este hombrecito no pasa de ser un vulgar trepador.
No la pasaba mal junto a Segolene Royal, con la que tuvo cuatro hijos.
Sucede que la Royal lleva una voz cantante y sonante dentro del Partido , y Hollande a su lado no pasaba de ser Monsieur Royal. Por eso fue decisivo para el mismo Hollande y para la historia de Francia, ese acercamiento que tuvo con Valerie Trierweiler, es decir con lo mas emblemático de los medios como es París Match.”

Por si la contundencia de GRACIAS POR ESTE MOMENTO no fuera poca, el periodista Valentín Spitz publicará  en los próximos días “Yo Presidente” , que surge a raíz de las conversaciones del ahora ex Ministro de Economía de Francia, Montebourg “ de las que ya ha trascendido otra daga contra el jefe del Estado: "Hollande miente todo el tiempo, desde el principio", pone Spitz en boca del ministro rebelde. Miente pero, además, según su expareja, es frío y despiadado, está obsesionado con los sondeos de opinión y, de alguna manera, sigue íntimamente apegado a la madre de sus hijos, la ahora ministra de Ecología Ségolène Royal.”

La popularidad de Hollande se encuentra en apenas un 17% de aprobación .

Lo dicho: Hollande por ahora está girando tieso sobre un lento asador como cualquier producto de rotisería.
Y  sin adobos!


Fuentes: “La ex compañera de Hollande torpedea su ya dañada imagen pública”
Gabriela Cañas – París 4/ 09 /2014
El País , versión digital.
Foto: Valerie Trierweiler visita un suburbio de Bombay . 28/01 /2014. (El nuevoherald) 

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Y bien que me lo están "rotisando" a monsieur le President... Más que víctima de espetón (que también) lo veo como uno de esos muñecos de feria dipuestos para aliviar la frustración de tanto frustrado, recibiendo palos a diestro y siniestro. Y es que, la verdad, como que da un poco de lástima, contemplar cómo se le atiza despiadadamente.

Y, digo yo, que algo tendrá este señor para haber concitado el íntimo beneplácito de damas como la Ségolène, la Valérie y la Julie, que ninguna de las tres es ciega, que yo sepa, y, en cambio, todas las tres, digamos que son (o fueron, y conservaron con suficiencia) mozas de muy buen ver.

Algo tendrá este personaje de apariencia tan vulgar, no más sea ciertos efluvios, sólo perceptibles en las cortas distancias, de esa grandeur que tanta fama ha dado al país galo.
Quizás disponga, monsieur Hollande, de un Panorámix personal que le prepara una poción mágica con la que seducir a las más bellas damas (poción que con leves retoques en su composición le haya servido igualmente para seducir a las masas, a modo de un Jean-Baptiste Grenouille acicalado con el perfume definitivo....).

Lo cierto es que, como ya señalé en su momento con aquel otro post tuyo, Beatriz, dedicado a la revelación pública de los amoríos extra oficiales de monsieur le President, da grima ser espectador de ese declive de la grandeur, y del ninguneamiento con que son tratados los más altos mandatarios del país vecino (porque bien que me lo han sacudido, también, al monsieur ex-President, Sarko).

De todas formas, como me parece que no hay casta más deleznable en este mundo que la de los traidores de cualquier laya, la vengativa empresa llevada a cabo por la burlada Valérie, me parece (aun admitiéndole la razón del pataleo) rastrera.
Bien está que, por otra parte, se sacará unos eurillos a costa del morbo con que la gente (la ciega masa) suele devorar este tipo de carnaza (justificando, de paso, la existencia de la misma traición).

En fin, que a la grandeur le están creciendo los enanos sin más tramoya que la de serlo, que aquel célebre corso, si lo fue (casi enano. físicamente), lo suplió con creces con esas otras virtudes tan revolucionarias y tan francesas como son el valor, la determinación y la inteligencia.
Gracias, como siempre, Beatriz, por recoger y proponer.
Un abrazo a todos.