PADRES POR ADOPCIÓN

Un
periódico de amplia trascendencia en el mundo hispano, ha
publicado hoy la noticia de la detención en Valencia, de una
pareja de extranjeros que había pactado la venta de su bebé por
5 mil euros.
Estos
hechos se producen a menudo, y muy difícilmente recaen en las
áreas de la Justicia, por la sencilla razón que tanto la o los
progenitores, como los padres adoptantes guardan silencio para
que estas circunstancias no se conozcan.
En
principio este tipo de adopciones no legales suceden porque las
leyes de Adopción de los países obran con tal lentitud, que
aquellas parejas que desean adoptar prefieren la clandestinidad.
Se
sabe que hay zonas de los llamados “países en vías en
desarrollo “, donde es posible contactar con “alguien” que
establecerá contactos positivos con alguna madrecita que se
halla en la situación de dar a su bebé a unos padres que
habrán de brindarle ese hogar al que todo niño tiene derecho .
No
solo se trata de lo que con gran eufemismo se escribe “jóvenes
en problemas”, sino que hacemos referencia de madres que,
carentes de respaldo familiar, de protección gubernamental, de
una institución que pueda brindarles un marco de verdadera
protección humana y desinteresada , no ven otra alternativa
para esa vida en gestación que la de hallar unos auténticos
padres que velen por la vida de esa criatura.
Hace
unos años, un familiar decidió adoptar un bebé. Consultó a un
pariente médico ginecólogo, y le explicó su decisión. Fue
una simple conversación.
Paso
un largo año, hasta que una mañana el pariente médico le llamó
para darle aviso de la posibilidad de que su sueño se hiciera
realidad. Viajaron nuestros familiares, 1800 kms, hasta el lugar
donde residía el médico. El bebé estaba a punto de nacer y la
madre deseaba conocer personalmente al matrimonio adoptante. Se
conocieron y quedaron todos felizmente integrados. Pero, por
alguna infidencia cometida por alguien, llegó a los oídos de un
pastor de la religión protestante, y se opuso con todas sus
razones a que esta joven madre diera su bebé en adopción.
No
podemos dejar de señalar que la madre de este bebé vivía en una
zona de muy difícil acceso, no precisamente en medio de la
civilización. Ella estaba absolutamente segura que, de pretender
retener a su bebé junto a ella, no llegaría a cumplir siquiera un
año de vida. Moriría mucho antes por la desnutrición, y la
carencia de personal sanitario, farmacia, hospital, sala de
primeros auxilios, donde pudiera ser atendido un bebé por
cualesquier enfermedad . Porque allí no había absolutamente
nada.
Se
frustró la adopción. El pastor que intervino no se hizo
cargo de la criatura. Y la vida siguió andando.
Tres
años mas tarde - y varios intentos de adopción fallidos -
finalmente estos familiares encontraron a su hijo. Y de
haberlo podido afrontar, al tiempo que lograron este bebé,
les ofrecían otras madrecitas, los suyos propios aún no
nacidos. Tal era la desesperación de estas madres por lograr
unos padres amorosos para sus hijitos.
No
fue una adopción ilegal, dado que la progenitora firmó de
propia voluntad los documentos que dan marco legal a dichas
adopciones. La madre no vendió al bebé . La suya fue un
decisión meditada, pensada a conciencia, dado que lo único que
pretendía era lo que obtuvo: unos padres que podrían
brindarle lo que ella jamás hubiera podido siquiera imaginar.
Comentarios
Un beso.
Beatriz