lunes, 26 de septiembre de 2016

EL NENE







Ella intentaba introducirse en el hall de la entidad bancaria. Del otro lado de la puerta un hombre corpulento intentaba salir. Y ella ingresar. Ella miró al hombre con cara de pocos amigos.
El hombre dió un paso hacia atrás y con un ademán exageradamente gentil le cedió el turno del ingreso.
En tanto el hombre preguntó: “¿Me conoces?” . “ No le conozco “ fue la respuesta de ella y fue hacia la columna donde se obtenían los turnos.

Ella introducía su contraseña y por encima del teclado una mano imitaba sus movimientos.

¿Me conoces?” , volvió a preguntar la misma persona. Ella le dedicó esas miradas que uno reserva a personas que intentan romper los esquemas sociales.

No le conozco”, volvió a responder y buscó tomar asiento en alguna de las salas.

Un cuarto de hora mas tarde el mismo hombre formaba fila en una de las zonas de acceso a las cajas. Era pleno invierno y el hombre apenas se abrigaba con un cardigan de los que se habían usado … 40 años antes! Si bien las ropas del hombre se veían aseadas, todo su aspecto no coincidía con el calendario.

Un gesto del hombre hecho al azar , trajo algo a su memoria.

Dale! Que sí que ella conocía aquella persona. Era el hermano menor de una de sus primeras Profesoras. “El Nene” . El Nene era el centro de atención de toda la familia y los amigos. Las hazañas del Nene circulaban por los hogares mas increíbles. Ah! Porque el nene era un niño prodigio. Iba a ser seguro, un Rajmáninov, un Shostakovich, un Prokófiev. De eso ninguna de sus hermanas tenían dudas.

El nene y su glamorosa familia se diluyeron en las ondas del tiempo. Muchos años después algo se supo: el Nene se había puesto justo a la distancia para ser alcanzado por las flechas de una heredera joven y hermosa, de las que siempre creían saber cómo seducir a los mas guapos. Y por supuesto aceptó los flechazos de la joven. Contaban algunos allegados que vivía el santo día tirado en una inmensa cama octogonal, mientras poco a poco la bella y suntuosa casa se fue poblando de niños. Unos decidieron nacer mellizos y otros gemelos. El mayor de todos , solo. Y a ese, al primogénito le habían bautizado - luego de consultar los libros mas gordos de los Onomásticos - Arcimboldo.

Nadie absolutamente nadie le conocía una profesión por" el Nene"   ejercida. Para eso estaba la famiglia. Sus existosas hermanas - solteras algunas de ellas - le pasan sendas mensualidades. Así como en la niñez del Nene habían vivido dando a conocer a cuanto vecino les saludara sus hazañas, ahora hacían exactamente igual con sus pequeños sobrinos.
Hasta el mismo progenitor del Nene ignoraba a qué se dedicaba su Nene, hasta que un día le vino a visitar vestido en bata de noche, el prestamista del barrio.

Era un individuo siniestro, al que todo vecino temía tener que caer en sus garras.
Ud. Es el padre del Nene? “, comenzó preguntando el hombre para asegurarse.

Su Nene me está debiendo mas de 50 mil dólares . Las hermanas no lo saben. Por eso le vengo a dar la noticia. “

El padre del Nene cayó sobre el primer sillón de su living. El prestamista recorría la sala a grandes pasos, desgreñado, maloliente, mirando qué habría en las paredes de valioso. Fotos. Nada mas que fotos. “Porca Miseria!!” , masculló, mientras mordisqueaba un habano apagado.
Así se enteró Don Alfredo a qué dedicaba sus noches el Nene. A jugar al póker con una cuadrilla de rufianes del prestamista.

Cuando ella intentó mirar a que altura de la fila bancaria estaba el Nene, ya éste había sido atrapado por el mismo sistema aledaño a las cajas. Menos de un minuto pasó, cuando vio al Nene emerger de la zona , acompañado por los hombres de la seguridad.

Había presentado un cheque apócrifo y le habían descubierto al instante.-

Ilustración: stelapps.xom

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.
¡Vaya con el Nene! Es lo que tiene ser un "nene" mimado... por la vida: uno acaba no sabiendo sobrevivir si no es de prestadillo.
La vida le sonríe. Le sonríen las féminas. Todo es sonrisa. Todo es regalo. Además, el talento funciona, en estas ocasiones, con retruque, y en vez de emplearse en su despliegue creativo, se emplea en su repliegue preventivo. El talento —ese Prokófiev, ese Rachmaninov, en ciernes— se enfoca en conseguir que la vida regalada sea eso, un regalo.
No pocos talentos se diluyen en el "dolce far niente" anonadador, bien uno haga periódicos esfuerzos genésicos, que más tienen de búsqueda y cumplimiento placentero que de verdadero afán progenitor.
Vivir con regalo, de regalo, para el regalo, es una buena forma de vivir, cuando uno puede vivir de las rentas, si no no es más que una forma eficaz para acabar hundido en la inoperancia, e incluso en la miseria.

Vaya, vaya, con el Nene: retrato primorosamente esbozado por tu ingenio, Beatriz, por más que haberlos haylos por las calles de nuestras ciudades (y de donde, seguro, tú lo has extraído para mostrarnoslo.
Gracias por ello, amiga mía.
Un abrazo a todos.