domingo, 21 de mayo de 2017

GOOGLE EARTH: HALLAZGOS




Pasa desapercibido para nuestros  ojos humanos, pero lo cierto es que GOOGLE EARTH está en funciones circundando muy orondo los cielos que nos rodean.

Gracias a esta silenciosa labor - el satélite Google Earth – mediante sus investigadores hallaron 467 millones de hectáreas de bosque que no habían sido registradas debidamente. Una noticia sin duda promisoria, ya que mejora en mucho la calidad del aire que respiramos los casi 7 mil millones de habitantes de Geo.

Ciudades  como Madrid, Londres, México DF, Sao Paulo, Santiago de Chile, Buenos Aires, y un largo número de puntos neurálgicos habitados, continúan exponiendo a sus ciudadanos a los mas altos índices de plomo y otros elementos contaminantes, altamente perjudiciales para la salud.

Aunque está muy próximo el lanzamiento de los autos propulsados por energía eléctrica - se habla del 2018 / 2020 – el cambio no será inmediato ni tan profundo como para eliminar ipso facto la contaminación reinante. 


Seguimos abocados a continuar forestando nuestras ciudades. Solo nuestros amados árboles poseen la capacidad de purificar el aire que respiramos.

 Tengamos presente que cada año tenemos un creciente número de personas alérgicas o comprometidas sus vías bronquiales a causa de la contaminación ambiental,y también su epidermis es vulnerada en muchos casos. A ello debemos sumar el uso de aerosoles insecticidas, para librarnos de los millones de insectos que nos atacan cada primavera y verano que aportan una honda preocupación para toda la gente porque significa una lucha constante que no solo es costosa, sino que nos está atacando directamente nuestra buena salud.

Foto: El Guardían de  las Badlands / Walsh, Alberta. Canadá. Difundir.ORG

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Sí, es curioso esto de la arboleda o el bosque "escondido". La gran masa forestal que no se ve a simple vista —a simple vista de satélite, quiero decir— pero que está ahí, cumpliendo su función, filtrándonos el aire y haciéndolo más respirable. Árboles desperdigados que no hacen bosque en su desperdigamiento pero que juntos, ya ven, constituyen otro pulmón verde semejante a la selva amazónica, ¡Quién lo iba a decir, verdad?

Es por eso que es tan importante, como apuntas, Beatriz, que se regenere lo talado, que se plante más, que las ciudades, todas, posean sus zonas verdes, y no me refiero a los parques solamente, sino a esas arboledas "escondidas" que, en hileras, franquean las calles.
Más árboles, por favor, más bosques, más matorrales y pastos, más verde, en suma, matizando el azul de nuestro planeta y, sobre todo, el gris de humos y cemento, y el negro de los combustibles fósiles.

¿Sabían que Don Luis de Góngora no empleaba ninguna figura para referirse al verde? Es el único color —decía el cisne del Betis— que no precisa ni admite semejanzas ni metáforas: es tan ubicuo y omnipresente en su presencia en la naturaleza que no puede esconderse bajo ninguna figura retórica. El verde es verde: el de los árboles, el de los arbustos y el de los pastos.

"Verde, que te quiero verde", decía en uno de sus versos otro insigne poeta andaluz —este granadino—, aunque no se paraba sólo en el "verde ramas", sino que extendía la metáfora, esta sí para pintar de verde "viento, carne, pelo y baranda", en un afán de "naturalizar"su mirada —y su corazón— en este precioso poema del romancero gitano.

Gracias, Beatriz, por proponer y señalar.

Rodrigo dijo...

Hola, de nuevo, Beatriz.

Se me olvidó comentar la foto de portada. En un principio la creí un montaje, pero no: resulta que es una formación geológica antropomórfica, sita en Canadá, a la que han puesto el nombre de "Montaña del Indio", obviamente por su parecido con uno de eso indígenas americanos. Además, parece que llevara un auricular puesto, luego este capricho de la naturaleza lo es, para más inri, actualizado: probablemente ese cordón sea el hilo conductor de iPod u otro artilugio reproductor semejante.

Sólo faltaría imaginar qué tipo de música, noticias o programas estaría escuchando semejante efigie, probablemente la música New Age formará parte del catálogo, así como programas tales cuales el Hombre y la Tierra o National Geographic.
Sugerente, en todo caso, la imagen, sí. Y muy bien elegida para el tema que querías tratar, Beatriz.

Un abrazo a todos.