jueves, 3 de enero de 2013

NOCHEBUENAS

Avelina ha dado las últimas puntadas al vestidito que esta Nochebuena estrenará su nieta - su única nieta – de seis años. Ella le ha criado entre las paredes de un pequeño departamento que alguien, hace muchos años compró para pasar las temporadas de verano en una ciudad a orillas del Atlántico. Aunque ella no lo heredó con papeles legalizados , como suele explicar la misma Ave, es su único refugio para superar las adversidades de los tiempos.

En ese lugar que bien podría ser la vivienda de una familia china, de escasos 25 m2. Es imposible ver un solo rectángulo de pared. Ellas estan cubiertas por repisas, pequeños muebles que alguna vez tuvieron puertas corredizas, cortinitas multicolores que cubren otros sectores mas elevados, y entre medio una máquina de coser, una vieja overlock , una pequeña máquina de planchar, un triciclo , una patineta, y cajas con juguetes . Mas allá, tras una puerta que nunca nadie vió abrirse o cerrarse hay un dormitorio ventilado por la única ventana que existe en ese departamento. Hace años le cortaron el suministro de gas por falta de pago, y desde entonces se ha ido amañando para cocinar mediante algunos artefactos eléctricos.

El pasado año Ave llegó a estar internada por problemas cardio-pulmonares. Los médicos que la atendían estaban muy preocupados por su salud, porque habian visto unas manchas perniciosas en los pulmones . En cuanto se sintió mejor, continuó cosiendo en la overlock una montaña de prendas cada día por las que le pagaban casi una miseria, pero con esa miseria podia comprar un poco de comida para ella y su nieta, y hasta los sábados a la tarde podía llevarla al parque de juegos infantiles como todos los niños de su edad. Cuando llegó el verano pudo entrar a trabajar en la cocina de una casa de comidas para llevar , porque le habían ofrecido tan buena paga - ilegal como se acostumbra - que aunque llegara casi sin aliento al recinto de las ollas, las asaderas y los sartenes, valía la pena. ¿Valía la pena? Iba a ganar lo suficiente como para poder pagar al fin las expensas del mierda departamento ! “Porque ahí estan, señora , erre que erre, los del bufete de abogados, queriendo rastrear la identidad del o los verdaderos dueños, “porque ya sabemos que usté no tiene ningun derecho a habitar entre esas paredes! “
Y cuando dicen “esas paredes” , pareciera que estan aludiendo a las mismísimas paredes del Palacio de Versailles. No a esta pocilga maloliente que nos contiene a la niña y a mí “ , remarca Avelina.

Ave está especialmente feliz. Su nieta va a pasar la Nochebuena con su otra Abuela .Ella no ha sido invitada. ¿Cómo es esto?Es que Ave no encaja en ese otro mundo al que si tiene derecho su nieta. Es una triste historia , de esas que no se pueden entender a la luz del sentido comun.
Ave ha dejado de ver este comportamiento como parte de un drama o un rechazo por cuestiones sociales. Lo acepta como parte de alguna enfermedad o una señal inequívoca de ese Destino cruel que le ha tocado protagonizar. Lo mas importante es que su nieta es una niña sana , fuerte y hasta inteligente, afirma Ave. A ella la han aceptado. ¿Qué mas puedo pedirle a la Vida? , se pregunta sonriendo.

Hay otro importante motivo para que Ave esté radiante en esta Nochebuena. Va a compartirla con mas de medio centenar de personas que concurren a uno de los comedores comunitarios que sostiene CARITAS , y donde ella se ha ofrecido para servir a los comensales de dos mesas . La mayoría de ellos son personas solas, abuelos y abuelas cuyos familiares viven en otros sitios, o directamente carecen de ellos, y tambien algunas familias que lo han perdido todo, excepto ellos mismos y la irrevocable voluntad de continuar unidos contra vientos y mareas.

¿Qué mas puedo pedir? Trabajo ahora no me falta. Estoy haciendo esos pendientes que les gusta lucir a las chicas, y se compran de a media docena para combinar con la ropa “ , nos dice Ave con sus ojos inundados de luminosidades estelares. “Aquí estaré, compartiendo con toda esta gente este milagro de la Navidad, que nos hace sentir por sobre todas nuestras dichas y desdichas, hermanos de los Otros. Iguales todos !!”

3 comentarios:

laotramadamebovary dijo...

Conmovedora historia de Navidad la de Ave, cada día más común e universal. Y, como siempre, no es una luz extraña, una voz o inspiración la que la sostiene; es el tesón y el orgullo de pobre que le da de sí para compartir la noche con gente como ella, trabajar y cargar de ilusión las baratijas que les gusta lucir a las chicas; y ser feliz porque su nieta pasará la noche en ese mundo más blando y confortable, en ese mundo en que se quejarán porque hay un pelo en la sopa.

Un saludo.

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Efectivamente, laotra..., conmovedora historia. Una historia que no nos es ajena... sobre todo ahora que parece que truena, y graniza chuzos de punta.
Es habitual, en épocas de dificultades (de miseria, vamos, para qué andarnos con subterfugios, porque para muchos se trata de miseria), enviar mensajes de optimismo. Nunca tienen mejor acogida las películas de lujo y glamour, o las de cuentos de hadas (tipo "Qué bello es vivir"), que cuando los fogones permanecen apagados porque ni para leña hay (perdóneseme el anacronismo).
Por eso viene bien, querida amiga Beatriz (tú siempre tan coherente), mostrar esa otra realidad que siempre, desdichadamente, se da. Ahora, es cierto, se da con más profusión, pero no nos olvidemos que siempre hay alguien ocupando un lugar en los comedores de beneficencia; es cierto, también, que a menudo no son los más desgraciados. La desgracia no es patrimonio de los pobres, ni tan siquiera de los míseros o indigentes.

La historia que cuentas, amiga mía, es aún más sangrante por el despiadado bucle que enlaza, y separa, vidas que no debieran ni separarse ni enlazarse (madre-hija, madre-menesterosos).

Evocaba yo el otro día la Vida del Buscón, la del Licenciado Vidriera, la del Lazarillo. En este país nos lleva ocurriendo lo mismo desde hace demasiado tiempo. Parece que con condolerse con los que lo pasan mal, pero haciéndolo desde poltronas aterciopeladas, ya está uno justificado. Si quien lo hace, además, es un "electo", la cosa es más descarnada. Lo estamos viendo estos días...

No hay que cabrearse porque a uno le rebajan el sueldo, le suprimen moscosos o le aumentan la jornada laboral, no señor. Hay que cabrearse por tanta gente que mal vive sin lo indispensable (casa, calefacción, comida) mientras los "gestores políticos" se dan golpes de pecho por rebajarse un 15% (en el mejor de los casos) del austero sueldo de varias decenas de miles de euros anuales. De eso es de lo que hay que cabrearse. Es decir: desde antes de la crisis.

Lo dicho: parece que truena, ¡Santa Bárbara bendita!
Gracias, Beatriz, por tu sensibilidad.

Un mágico abrazo a todos.

Elba dijo...

recién descubierta Beatriz: tal vez, si cada vez somos más los que nos enojamos lo suficiente, algún día nos una la natural abundancia y no la miseria y la indignación como ahora.
un abrazo, Elba