NOCHEBUENAS

En
ese lugar que bien podría ser la vivienda de una familia
china, de escasos 25 m2. Es imposible ver un solo rectángulo de
pared. Ellas estan cubiertas por repisas, pequeños muebles
que alguna vez tuvieron puertas corredizas, cortinitas
multicolores que cubren otros sectores mas elevados, y entre medio
una máquina de coser, una vieja overlock , una pequeña máquina
de planchar, un triciclo , una patineta, y cajas con juguetes .
Mas allá, tras una puerta que nunca nadie vió abrirse o
cerrarse hay un dormitorio ventilado por la única ventana que
existe en ese departamento. Hace años le cortaron el
suministro de gas por falta de pago, y desde entonces se ha
ido amañando para cocinar mediante algunos artefactos
eléctricos.
El
pasado año Ave llegó a estar internada por problemas
cardio-pulmonares. Los médicos que la atendían estaban muy
preocupados por su salud, porque habian visto unas manchas
perniciosas en los pulmones . En cuanto se sintió mejor, continuó
cosiendo en la overlock una montaña de prendas cada día por
las que le pagaban casi una miseria, pero con esa miseria
podia comprar un poco de comida para ella y su nieta, y
hasta los sábados a la tarde podía llevarla al parque de
juegos infantiles como todos los niños de su edad. Cuando llegó
el verano pudo entrar a trabajar en la cocina de una casa
de comidas para llevar , porque le habían ofrecido tan buena
paga - ilegal como se acostumbra - que aunque llegara casi
sin aliento al recinto de las ollas, las asaderas y los
sartenes, valía la pena. ¿Valía la pena? Iba a ganar lo
suficiente como para poder pagar al fin las expensas del
mierda departamento ! “Porque ahí estan, señora , erre que
erre, los del bufete de abogados, queriendo rastrear la
identidad del o los verdaderos dueños, “porque ya sabemos
que usté no tiene ningun derecho a habitar entre esas
paredes! “
Y
cuando dicen “esas paredes” , pareciera que estan aludiendo
a las mismísimas paredes del Palacio de Versailles. No a
esta pocilga maloliente que nos contiene a la niña y a mí
“ , remarca Avelina.
Ave
está especialmente feliz. Su nieta va a pasar la Nochebuena con
su otra Abuela .Ella no ha sido invitada. ¿Cómo es esto?Es
que Ave no encaja en ese otro mundo al que si tiene derecho
su nieta. Es una triste historia , de esas que no se pueden
entender a la luz del sentido comun.
Ave
ha dejado de ver este comportamiento como parte de un drama
o un rechazo por cuestiones sociales. Lo acepta como parte de
alguna enfermedad o una señal inequívoca de ese Destino
cruel que le ha tocado protagonizar. Lo mas importante es que su
nieta es una niña sana , fuerte y hasta inteligente, afirma
Ave. A ella la han aceptado. ¿Qué mas puedo pedirle a la
Vida? , se pregunta sonriendo.
Hay
otro importante motivo para que Ave esté radiante en esta
Nochebuena. Va a compartirla con mas de medio centenar de
personas que concurren a uno de los comedores comunitarios que
sostiene CARITAS , y donde ella se ha ofrecido para servir a
los comensales de dos mesas . La mayoría de ellos son personas
solas, abuelos y abuelas cuyos familiares viven en otros
sitios, o directamente carecen de ellos, y tambien algunas
familias que lo han perdido todo, excepto ellos mismos y la
irrevocable voluntad de continuar unidos contra vientos y
mareas.
¿Qué
mas puedo pedir? Trabajo ahora no me falta. Estoy haciendo
esos pendientes que les gusta lucir a las chicas, y se
compran de a media docena para combinar con la ropa “ , nos
dice Ave con sus ojos inundados de luminosidades estelares.
“Aquí estaré, compartiendo con toda esta gente este milagro
de la Navidad, que nos hace sentir por sobre todas nuestras
dichas y desdichas, hermanos de los Otros. Iguales todos !!”
Comentarios
Un saludo.
Efectivamente, laotra..., conmovedora historia. Una historia que no nos es ajena... sobre todo ahora que parece que truena, y graniza chuzos de punta.
Es habitual, en épocas de dificultades (de miseria, vamos, para qué andarnos con subterfugios, porque para muchos se trata de miseria), enviar mensajes de optimismo. Nunca tienen mejor acogida las películas de lujo y glamour, o las de cuentos de hadas (tipo "Qué bello es vivir"), que cuando los fogones permanecen apagados porque ni para leña hay (perdóneseme el anacronismo).
Por eso viene bien, querida amiga Beatriz (tú siempre tan coherente), mostrar esa otra realidad que siempre, desdichadamente, se da. Ahora, es cierto, se da con más profusión, pero no nos olvidemos que siempre hay alguien ocupando un lugar en los comedores de beneficencia; es cierto, también, que a menudo no son los más desgraciados. La desgracia no es patrimonio de los pobres, ni tan siquiera de los míseros o indigentes.
La historia que cuentas, amiga mía, es aún más sangrante por el despiadado bucle que enlaza, y separa, vidas que no debieran ni separarse ni enlazarse (madre-hija, madre-menesterosos).
Evocaba yo el otro día la Vida del Buscón, la del Licenciado Vidriera, la del Lazarillo. En este país nos lleva ocurriendo lo mismo desde hace demasiado tiempo. Parece que con condolerse con los que lo pasan mal, pero haciéndolo desde poltronas aterciopeladas, ya está uno justificado. Si quien lo hace, además, es un "electo", la cosa es más descarnada. Lo estamos viendo estos días...
No hay que cabrearse porque a uno le rebajan el sueldo, le suprimen moscosos o le aumentan la jornada laboral, no señor. Hay que cabrearse por tanta gente que mal vive sin lo indispensable (casa, calefacción, comida) mientras los "gestores políticos" se dan golpes de pecho por rebajarse un 15% (en el mejor de los casos) del austero sueldo de varias decenas de miles de euros anuales. De eso es de lo que hay que cabrearse. Es decir: desde antes de la crisis.
Lo dicho: parece que truena, ¡Santa Bárbara bendita!
Gracias, Beatriz, por tu sensibilidad.
Un mágico abrazo a todos.
un abrazo, Elba