lunes, 18 de enero de 2016

DE CIRUJANO Y PSIQUIATRA A OBISPO ORTODOXO





De tanto en tanto nos gusta dar un repaso al “Corriere della Sera” que solíamos leer con avidez cuando pequeños, porque nuestros amiguitos de entonces nos prestaban los ejemplares que sus padres ya habían leido.
El periodista Aldo Grasso nos dá una fina semblanza de este médico italiano: Alessandro Meluzzi, muy conocido en los platós de la televisión de Italia, donde es invitado por diversos anfitriones a dar sus opiniones sobre los temas que allí se tratan. Ese es uno de los motivos que han hecho de Meluzzi una presencia habitual conocida por todos los italianos.
Según nos lo dice la misma Wikipedia, Meluzzi se graduó de Médico Cirujano con lauros, a la edad de 25 años. Mas adelante se especializó en Psiquiatría y como Psiquiatra se le conoce desde entonces.Ya en su juventud hizo sus pinitos políticos militando en diversas organizaciones juveniles y en 1994 adhiere al Partido Forza Italia, donde es candidato a diputado , pero fue derrotado por pocos votos por su opositor.
También en el 1996 es candidato al Senado, donde también es vencido por Piero Giovanni Crocco. En el 98 deja Forza Italia para adherir al partido que entonces lideraba Cosiga: Unione Democrática per la Repubblica.
A la par de sus actividades políticas ha desarrollado una amplia labor científica y cultural. También fue adherente a la masonería, que abandonó en el 2003 y no podemos dejar de señalar que ha sido un seguidor del controvertido ex sacerdote Pierino Gelmini, considerado para unos un respetable santo y por otros acusado de haber abusado de niños dentro del marco de la Iglesia Católica.
No contento con todo ello, en 2007 Meluzzi es consagrado diácono de la Iglesia Greco-Melchita , una iglesia de rito oriental reconocida por la Iglesia Católica.
Como si de un mago se tratara, Meluzzi da un giro a su amplia capa de sueños o caprichos y nos sorprende en mayo del 2015 tras haber sido ordenado presbítero ortodoxo en el ámbito de la Iglesia Ortodoxa Italiana , rama secesionista con respecto a la Sacra Arquidiócesis Ortodoxa de Italia y Malta, reconocida por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.
Según se ha dejado trascender, Meluzzi se alejó de la Iglesia Católica por su pertenencia a la masonería.
Y la última ultima: Acaba de ser nombrado Su Beatitud ALESSANDRO I , ya en la cumbre de su Iglesia.
Aldo Grasso compara a Alessandro Meluzzi con el personaje Leonard Zelig, un falso documental realizado por Woody Allen,donde nos muestra “ el hombre -camaleón que asombró a la sociedad norteamericana de la 'era del jazz'. Su historia arranca el día que miente al afirmar que ha leído Moby Dick, sólo para no sentirse excluido. Desde entonces, su necesidad de ser aceptado lo lleva a transformarse físicamente en las personas que lo rodean, convirtiéndose así en un fenómeno mediático, en una celebridad sin esencia. Testigo de algunos de los acontecimientos más importantes de los años treinta, encaja a la perfección en todas partes porque asume las características tanto físicas como psíquicas de las personas con quien está para caerles bien.”
Grasso nos dice que al lado de Alessandro Meluzzi, Zelig era un dilettante.” El psiquiatra Meluzzi, criminólogo, gran frecuentador de los platós de la tv, se ha convertido en Obispo Ortodoxo bajo el nombre de Su Beatitud Alessandro I. “


Fuentes: “Rieco “zelig-Meluzzi” ora é diventato Alessandro I “
por Aldo Grasso – Corriere della Sera - versión digital - 17/ 01 / 2016
Foto: notizie24ore.eu











2 comentarios:

Albada Dos dijo...

Los camaleones se adaptan bien y triunfan en cualquier fondo. Pero igual pierden identidad.

Un abrazo

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Singulares estos personajes que son coro. Seres que no pueden dejar de ser, o de sentirse que son, muchos.
Hay que estar dotado de un inmenso talento para realizarlo, para creerse todos y cada uno de sus papeles, no como si fuesen eso, papeles, sino como si fueran uno. Uno en muchos, he aquí la cuestión. El misterio de la Unicidad del Todo "en progress" que diría un sajón. Uno que no puede evitar ser todos los que siente que es, y hacerlo con solvencia, con resultados más o menos exitosos, pues que en cada uno de esos personajes que es se le reconoce y valora (sea cirujano, psiquiatra, forense, masón u obispo ortodoxo de secta recóndita).
Realmente hay que tener un gran talento...

Y hay siempre, además, un comportamiento reincidente en estas personalidades corales: su atracción por los media, el escenario, las candilejas, como si no pudieran dejar de publicitar su capacidad camaleónica, como si en esa publicitación se hallase el secreto de su razón de ser: sin público, nada serían.

Un abrazo a todos.