domingo, 22 de mayo de 2016

M I R T A



La dueña jugueteaba con un lápiz cuando la mujer ingresó en el local y se dirigió con prisa hacia ella.
Parecía muy afligida y apenas la dueña le hizo una pregunta, se deshizo en lágrimas y contó que tenía a su hija, su única hija en coma, internada en el Hospital de Niños.

¿Un accidente acaso? ¿Qué le pasó a la niña? No sé. Los médicos no saben decirme. Volaba de fiebre y perdió el conocimiento, así que la llevé al Hospital y apenas la revisaron en la Guardia la subieron a la UCI. Tres días que no duermo en mi casa ni me cambio la ropa y he venido para que me arreglen la cabeza y al menos me relajo y descanso . “

Con gestos solícitos la dueña del Salón la ubicó en uno de los sillones y enseguida la atendieron.

Sollozaba por momentos, pero entre sollozo y sollozo seguía hablando. “¿Por qué habré tenido esta niña ? Ah! Porque mi suegro, tras cuatro o cinco años de casados que llevábamos con mi marido, me sometió a todo un interrogatorio de por qué no teníamos descendencia . Porque su hijo ya desde niño era muy machito y está dotado para ser padre de familia. Porque, estimada nuera, en esta familia los hijos se paren, no los vamos a comprar a los países limítrofes ! Y encarando a mi marido exclamó al borde de la furia: Hijo, tenga a bien follar a su mujer como Dios manda!”

Así es como me embaracé de Isaura! Por Dios , se lo juro !”

Cuando se retiró del Salón prometió hacer saber a la dueña como seguía la niña.

Y a decir verdad así fue. Horas mas tarde nos pedía que hiciésemos una cadena de Oración con la gente de la vecindad, porque la niña había empeorado. ¿Qué enfermedad padece la niña? Es diabética, y además obesa y lo increíble es que pese a sus permanentes ingestas está anémica y se ha pescado una neumonía .
No mejora pese a todo cuanto los médicos hacen por ella. Recen, recen por mi hija!” Sollozaba la mujer , celular mediante.

De verdad, creo que hasta los menos creyentes depusieron sus actitudes y fuimos todos a rezar el Rosario en la Parroquia y le pedimos al cura que dedicábamos el Santo Rosario por Isaura. Convinimos en orar cada 4 horas a partir de las 8 de la mañana , unos Padrenuestros y Avemarías .

Pendientes estábamos de las noticias que con seguridad la madre nos haría conocer. No apareció mensaje alguno de ella ni siquiera activó su cuenta de Facebook. Doña María, que es la mas lista, nos animó a todas.
Vayamos directamente al Hospital, a enterarnos de la salud de esta niña” , y allá fuimos.
Preguntamos por Isaura. No hay en la UCI ninguna Isaura nos dijeron . ¿Y el nombre de la madre? Ah, si, Mirta es su nombre y viven en la calle de tal, a la altura del 350.
Busca el joven que nos atiende con mucha prolijidad, nos vuelve a interrogar si estamos seguras que la niña está en la UCI , pues sí , si acaso ahora no está, pero estos días pasados lo estuvo. Busca y vuelve a buscar.

Se mueve y se acerca a otra pantalla y sigue buscando. Regresa:

-Esta pasada semana solo tuvimos 3 niños ingresados en la UCI. Y los tres son varones. Ninguna niña. Tampoco los domicilios coinciden. No. He revisado los pasados siete dias, y nadie, nadie, cuya madre se llame Mirta y viva en el domicilio que me dicen ha estado ingresado en área alguna de este Hospital.

Nos retiramos del lugar y ya en la acera intercambiamos ideas. ¿Pudiera ser que la niña estuviera ingresada en alguna de las dos Clínicas que hay en la ciudad? Nos dividimos y formamos dos grupos .
Quien primero tenga noticias avisa a los demás. Allá nos fuimos, caminando a la velocidad que las piernas nos permiten. Y nada. Había alguna niña internada que no era Isaura , ni su madre era Mirta ni vivía al 350 de la calle de tal.

Misterio. Nos volvimos a nuestros hogares hondamente preocupadas por el caso de esta niña y esa madre. Dos dias mas tarde alguien recibe un raro mensaje procedente de la tal Mirta, “ Tenemos la ilusión que se recupere. No nos lo aseguran, pero acá donde estamos hay otra Medicina..”
Ah! Trasladaron a la niña. Seguimos con las oraciones con mayor esperanza. Los dias pasan y el nuevo mensaje que circula por la red es el siguiente: “Tengo que recibir oxígeno cada 6 u 8 horas, a causa de una congestión complicada con espasmo bronquial “ . No menciona a la niña.

Insensiblemente la angustia por el estado de salud de esa niña que ninguna conocemos se nos va diluyendo como azúcar en agua. Nos vamos olvidando de la cadena de oración, de Mirta la mujer que sollozaba desesperadamente.

El sábado voy a cargar el celular y justo en el momento que abro la puerta del pequeño polirubro, sale con mucho apuro una mujer llevando a una niña de la mano. La reconozco. Es Mirta. Luego del impacto que me causa el hallazgo, pregunto al dueño del kiosco si conoce a la mujer que acaba de salir con la niña.

Sí, la conozco. Es vecina de hace años “ , me responde. “Han estado muy enfermas tanto la niña como la madre... “ le digo .

- La tía esa no se enferma ni que se trague gasolina pura! ¿Que no lo sabe? Bebe y bebe quien sabe qué y luego hiberna, como los osos. La niña la cuidan los abuelos y solo los días sábados le traen la niña unas horas, para que la criatura no pierda contacto con la madre. ¿Ha visto que niña tan maja? Hasta estudia danzas clásicas !

Foto: farandulita.com




3 comentarios:

Lilith dijo...

Desasosiego, eso es lo que me produce la lectura de este cuento. Y, es que por desgracia hay muchas Mirtas en la vida y aun llevo en los huesos a una de ellas, una que también imploraba ayuda, para un problema irreal, en lugar del real, pues había uno real, eso seguro, aunque el real probablemente ni ella misma sabía cual era, yo desde luego aun hoy no se lo conozco, pero lo percibo presente cada vez que me la vuelvo a encontrar y de nuevo me pide ayuda para una niña que, en el caso de mi Mirta, ni existe siquiera. Sea lo que sea lo que la mueve a ello, le desgarra por dentro y su dolor me llega, me entra y despierta su eco, en forma de dolor propio, por ella, allí hasta donde me entra.

Y, no la sé ayudar, ni ella me va dejar.

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Una historia/cuento de otra época, más ligada al realismo mágico de postguerra, o de un tiempo intemporal perteneciente a una época imprecisa, donde muchas de éstas historias mágicas se nos ubican.
La madre pseudo-alcohólica que vive su propia realidad, la cual entra y sale de la de todos a su antojo (el antojo de una mente desquiciada por su propio exceso).

Hay en esa actitud solidaria, de comadres de barrio, una seña identitaria de ese realismo mágico aludido, ya se trate el italiano de un Rosellini, Visconti o De Sica, o el de, más cercano en el tiempo, un Ripstein, Kusturica o Jeunet. Hoy día nadie se tomaría tantas molestias por una desconocida, así les trajera la Tierra Prometida.
Relato con esas pinceladas de humor tan propias del género y de ti, Beatriz, como ese "ni siquiera activó su cuenta de Facebook" desternillante, por el que un relato básicamente atemporal se nos aparece de súbito en nuestro tiempo.

Al final la realidad supera siempre a la ficción, aunque sea en los tonos grises propios de una cotidianeidad tercamente sorprendente.
Gracias por el regalo, amiga mía.
Un abrazo a todos.

Beatriz Basenji dijo...

Aunque lo hemos etiquetado como "cuento", este es un auténtico relato de la vida real que fue relatado y comentado por tres señoras clientas de la peluquería cercana a mi domicilio. Un abrazo para tod@s! Beatriz.