jueves, 5 de abril de 2012

DE CONFUCIO A LAS AMNISTÍAS FISCALES




Ya lo he dicho hasta el cansancio. Confucio, que vivió entre el 551 y el 479 a.C. Entre las muchas recomendaciones que sugería a los gobernantes de su tiempo , estaba aquella de NO ABRUMAR AL PUEBLO CON LA CARGA DE LOS IMPUESTOS, porque de ello devenía la pobreza de la gente y la enfermedad y luego resultaba mas costoso construír hospitales para curar a las personas, que dinero se podía recaudar en todo el reino.

Aunque en tiempos de Confucio ya existía un libro, legado de unos míticos emperadores de la China “El Arte de Bien Gobernar” , o como lo conocemos hasta nuestros días I CHING, - precisamente comentado por este gran Maestro – y aunque Confucio aconsejaba con sabiduría a los gobernantes, sucedía que a los ministros y demas funcionarios no convenían las medidas que el monarca decidía en bien del Pueblo por consejo de Confucio, y no fueron pocas las veces que éste debió huír de los palacios imperiales disfrazado, para preservar su propia vida.

En estos dos y medio milenios transcurridos, los gobernantes en la mayoría de los países continúan perpetuando la suba de los impuestos y la rebaja de los salarios a los trabajadores. Siempre la excusa son LAS CRISIS.
Lo notable es que, mientras estas CRISIS SE DESARROLLAN Y CRECEN , los gobiernos sí TIENEN DINERO para darlo a los Bancos, a las Cajas para que se fusionen entre ellas, las cuales han demostrado hasta el hartazgo ser conducidas por personas de una irresponsabilidad sin límites. Estos dineros no son para reforzar esos detalles de cuentas en rojo. Son para continuar la dilapidación sin que ningun organismo del Estado actúe como fiscalizador de esas operaciones.Y una vez mas señalamos que ese DINERO es el Erario Público, es decir, pertenece AL PUEBLO.
Es poco creíble que existiendo una CRISIS en marcha, el gobierno destine cantidades tan importantes para ese tipo de ayudas SIEMPRE BENEFICIANDO A LOS MANIPULADORES DE DINERO. No obstante lo cual,
los créditos han desaparecido.
Los empresarios españoles, por ejemplo, han logrado una REFORMA LABORAL que permitirá a España seguir batiendo récords en materia de DESEMPLEO. Mientras el resto de Europa ronda en un discreto 10,4 % en caída de empleo, España se encamina a un 24 % .
Pero aún no contentos con ello,el actual gobierno pone en marcha una AMNISTÍA FISCAL, que va a favorecer a quienes han evadido impuestos, enviado capitales a los paraísos fiscales, a los que han manipulado sus contabilidades con facturas y contratos falsos, etc. etc. Es decir la privilegiada clase empresarial o las altas clases favorecidas por cuantiosas herencias.

¿Puede ser creíble un país cuyos gobernantes procuran tan solo favorecer a los que mas tienen? Sinceramente nó.

Para que un país pueda desarrollarse con normalidad, todas las clases sociales deben mantener un JUSTO EQUILIBRIO: y ese equilibrio lo debe proveer el Gobierno mediante sus acciones a favor de unos y de otros. No podemos crucificar a la clase trabajadora para privilegiar a los poderosos. Eso ya lo hizo FULGENCIO BATISTA en CUBA.

5 comentarios:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz.

El ser humano es capaz de imaginar Estados Idílicos, Reinos de Concordia, Repúblicas Bienaventuradas, todos ellos en base a un sistema de Leyes de Buen Gobierno plasmadas en constituciones llenas de buenas intenciones... Mas, cuando se trata de traspasar las buenas intenciones del papel a la práctica, la premisa de "un ciudadano un voto", y el "todos iguales ante la ley", y "la democracia participativa", y todos esos "mitos" que se nos venden (quizá nacientes en un principio de mejor intención), se sustancian mágicamente en el consabido "que todo cambie para que todo siga igual".
Asistimos alarmados cómo se utiliza falazmente un término (que debiera representar un sistema de gobierno equitativo y justo) como es el de "Democracia", para sancionar --"blanquear"-- este estado de Plutocracia en que se está convirtiendo el Mundo (y cuando digo Mundo, me refiero a TODO el mundo).
Ya han conseguido desactivar la capacidad del ciudadano para la rebeldía, a base de aislamiento y egoísmo (el "sálvese quien pueda"), propiciado, propugnado y alentado por un consumismo absurdo e innecesario que ha llevado a las sociedades desarrolladas a alcanzar su "techo de viabilidad", por contra --y a la vez-- se ha condicionado --y condenado-- a las sociedades en vías de desarrollo a permanecer en un "quiero y no puedo" (cuando no directamente se las ha hundido en la miseria).
Los ciudadanos de los países "democráticos" del Primer Mundo, repito, asistimos estupefactos a un derrumbe de las referencias que encumbraron ese desarrollo.
Como dices muy bien, Beatriz, es pasmoso que aquí nadie alce la voz (digo con un grito que rompa tímpanos facinerosos) ante el hecho concreto de cómo se gestiona esta crisis en que las únicas medidas contantes y sonantes (dinero, money-money) se administren con carácter de urgencia para insuflar efectivo al sistema financiero (se nos contesta desde las altas instancias que es para "mantener el sistema"); y claro este efectivo sale del único sitio que puede salir del "capital del trabajo"; es decir, en plata, de los trabajadores. Así es que para poder seguir "disfrutando" (pero menos) de un sistema desarrollado en que los bienes de consumo sustituyan al "buen vivir", la masa trabajadora que lo procura (y "disfruta", pero menos) ha de hacer sacrificios y perder derechos adquiridos (en los que se basaba buena parte de ese desarrollo, se creía), para recuperar un cierto estado proletario preindustrial, y, en algunos casos esclavista.
En fin, demasiado largo para sintetizarlo y demasiado vergonzoso --doloroso-- para abordarlo con la suficiente y necesaria distancia.
En resumidas cuentas, Beatriz: la historia de la ignominia, aquí y ahora. Como siempre digo: tiempo al tiempo, él casi, casi, siempre acaba por poner a cada cosa en su sitio.
Todos en casita, viendo la tele sin piarla, y que nos llegue lo que tengan a bien decidir "los mercados", "los inversores", o la Hydra de cien cabezas. Lo que digo, esclavos con derecho a voto (y auto-veto).

Un abrazo, amiga mía.

Anónimo dijo...

Rodrigo:Excelente comentario.Lo que indigna es que,no haya una sola medida que favorezca a los que trabajan o sirva para crear empleo.Lo que desde mi punto de vista debiera hacer TODO GOBIERNO ES REUNIR A TODOS LOS ESTAMENTOS DE LA SOCIEDAD y llegar a un ACUERDO,CONCORDAR ENTRE TODOS cediendo unos y otros para superar la CRISIS.Lo único que se aprecia es un retroceso hacia un fascismo escandaloso,donde hasta el mismo Tribunal Supremo está comprometido y su prestigio liquidado.Lo unico que salta a a vista es la CORRUPCIÓN INSTALADA hasta en los miembros de la monarquía.Y lo peor es que LA JUSTICIA nada hace para que su BALANZA REFLEJE SU ACCIONAR.
Cordiales saludos.
Beatriz.

Rodrigo dijo...

Bien, Beatriz:
Seguimos asistiendo a la representación de la obra: "Crisis financiera que deriva en crisis social, cuyo origen es una crisis sistémica --¡Ah, pero nadie nos avisó!". Título que no por circundante deja de ser descriptivo, y, sobre todo, veraz.
Que los protagonistas de la crisis financiera no han sido solo unas mentes maquiavélicas, prodigiosas y taimadas hasta el paroxismo es algo que debe de tenerse en cuenta. Que esta crisis financiera no hubiera sido posible sin la aquiescencia de toda una troupe de "actores secundarios", v,g.: especuladores financieros, jerarquía bancaria, politicastros interesados en sus poltronas y ciudadanos romos que han creído que el Reino de Jauja había sobrevenido sobre la Tierra (daba igual que alrededor de este "pretendido idílico Reino del Gran Consumo" la gente del 3º Mundo siguiera padeciendo todo tipo de carencias). Y no voy a decir, por supuesto que, la responsabilidad ha de repartirse equitativamente, pero que haberla hayla en todos los estamentos citados.
¿A qué viene ese rasgarse las vestiduras por hipotecas que no se pueden pagar? ¿Por qué se accedió a ellas? ¿Se creía acaso que ese momento ficticio de burbuja inmobiliaria, en que los trabajadores de la construcción e industrias accesorias cobraban lo que no está escrito, duraría eternamente? ¿No hubo voces que ya tempranamente advirtieron de lo que estaba pasando? ¿Realmente se creía que se podría mantener sine die este ritmo de crecimiento?
A mi alrededor veía cómo todo el mundo se lanzaba a comprar casa. Claro, se me dirá, se animaba a ello desde las instancias bancarias, políticas e incluso sociales (en este país, España, está mal visto no tener vivienda en propiedad). ¿Cómo no se sospechó de esas condiciones extraordinarias, de esos beneficios impensables? ¿desde cuando un banco puede prestar más de lo que un cliente necesita, incentivando un consumo irreal, simplemente confiando en qué? ¿No sabían los banqueros que esto haría ¡plof!?

Rodrigo dijo...

Hizo ¡plof! Vino la crisis. Los bancos quebraron, los que no lo hicieron (había que "sostener el sistema") se salvaron a base de inyectar fondos públicos (es decir, de los impuestos de los ciudadanos), o a base de ingeniería financiera-laboral (regulaciones, ERES, despidos, fusiones --con más despidos), mientras tanto, una serie de desaprensivos se llevaban ingentes cantidades de dinero, bien en abusivos bonus, bien, directamente, evadiendo capitales a paraísos fiscales, los ciudadanos veíamos cómo ese Estado Idílico de Jauja se iba convirtiendo en Cenagal de Privaciones (privaciones para nosotros, los ciudadanos, claro).
El Primer Mundo se tambalea, lo que ocasiona un terremoto en el Tercer Mundo (se suprimen fondos de cohesión, ayudas al desarrollo, o simplemente a planes de salud y prevención de hambrunas...). Mientras, los Dueños del Club, conocidos por sus nombres más ambiguos y enigmáticos (Inversores, Mercados), siguen haciendo el agosto, aumentan beneficios, y no solo eso: se dan cuenta que pueden gobernar sobre los gobiernos (antes sabían que podían influir), así se lanzan a una carrera, como una especie de juego, en que pugnan entre ellos por hacerse con el control de países enteros. Establecen estrategias vitales, se transforman los valores, se condiciona la autoridad delegada de los estados democráticos, se los fuerza a aceptar lo irremediable.
Hasta, entre otras corruptelas, establecer por ley la legalidad de lo ilegítimo, legalizando por medio de amnistías fiscales (al fin llegamos, Beatriz) la evasión de impuestos y el beneficio desorbitado (ese mismo que ha provocado la deflación financiera) a costa de la especulación y las ganancias reales productos de la venta de bienes ficticios (bienes que ahora se convierten en males: hipotecas sin pagar, créditos fallidos... miseria --material y ética).

¿Poner de acuerdo a hienas y corderos? ¿Sentarlos a la misma mesa hasta que confluyan en sus intereses? Eso es contra natura. Vivimos un momento en que cada cual se revela como lo que es: es el tiempo del sálvese quien pueda.
Y encima, ahora, con discursos taimados y retorcidos, con lengua no ya bífida sino trífida, gobiernan los capataces de los Dueños del Club...
Aviados vamos.

Pero seguiremos aquí, denunciando y opinando. Ya veremos.

Un abrazo, Beatriz (extensible).

Anónimo dijo...

Rodrigo: Lo que no se dice es que,el mandatario de turno durante la campaña a la presidencia PACTÓ CON LOS DUEÑOS DEL CAPITAL,CON LOS EMPRESARIOS .Es decir,AHORA DEBE OBEDECER A SUS AMOS.
¿Quienes somos su moneda de pago?La clase trabajadora.Los que aportamos SIEMPRE para que los países funcionen.
Llegó el tiempo de LAS CACEROLAS.Hay que salir a darles conciertos de cacerolas delante de los Ministerios en horario de trabajo.Y lo mismo a los Bancos.

Felices Pascuas para tod@s!
Beatriz.