martes, 16 de octubre de 2012

EL PODER DE NOSOTROS


Es de trascendencia mundial el poder de las manifestaciones públicas, donde millares de personas se congregan para hacer conocer su descontento y su indignación. Más allá de los guarismos que indican las cifras de indignados que han tomado las plazas de las ciudades principales, son los políticos quienes mas temen el clamor de la ciudadanía, porque les está remarcando no solo el descontento popular, sino lo perecedero de “su poder” obtenido según las preferencias del electorado.

No siempre estas demostraciones populares logran torcer los caprichos de los funcionarios de turno. No obstante, estos actos multitudinarios son una diana de atención,que los gobiernos debieran considerar con seriedad. Es el reclamo de millones de personas que hacen saber su disconformidad con las medidas que los distintos gobiernos plantean, y que comportan la eliminación del llamado ESTADO DE BIENESTAR, que fue tan arduamente logrado en la segunda mitad del Siglo XX , y que resultó el gran impulsor de la estabilidad mundial, porque logró proyectos amplísimos, que permitieron desarrollar zonas con mucho mas que bellezas y riquezas potenciales - sino pueblos mismos hospitalarios y receptivos - que se integraron desde los puntos mas remotos al BIENESTAR impulsado desde los países mas desarrollados del orbe.

Ello ha redundado en una mayor afluencia de las clases populares a los centros universitarios, donde se han formado como profesionales y docentes , capaces de volcar sus conocimientos a las futuras generaciones , como parte de un patrimonio cultural que involucra a la Humanidad toda.

Hoy ese ESTADO DE BIENESTAR ha sido legalmente DESTRUÍDO. Millones de niños estan siendo condenados al analfabetismo y por consiguiente a la MISERIA. Se están eliminando programas de ENSEÑANZA ARTÍSTICA, y dejando sin presupuesto los Bachilleratos de esas áreas en detrimento de las Artes Plásticas,Danza, Música,Escultura, Teatro, etc. Lo mismo está sucediendo en el área de la Investigación Científica. Algo que provocará sustanciales retrasos en todos los niveles.Se están eliminando de los programas de Ingeniería materias básicas,orientadoras y formadoras de los futuros ingenieros, tal como está sucediendo en España.
Somos NOSOTROS, el PUEBLO concientizado, unido, los UNICOS que podemos revertir estas situaciones , organizados ya sea en nuestros propios países de residencia y participando también en unión con las demas organizaciones que defienden nuestros derechos fundamentales.-

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola, a todos.

"Manifestatio habemus". ¿El Poder de Nosotros? ¿Te refieres, querida amiga, al Poder del Pataleo? Porque mientras "unos miles" se muestran indignados, y demuestran su indignación ocupando plazas y calles llenándolas de cachibaches y buenas intenciones, millones son (¿somos?) los que se quedan (nos quedamos) en casa (ya sabes: mayoría silenciosa, los/nos llaman), apoyando así (según nos dicen) la acción decidida del gobierno que cual Eduardo Manostijeras esta empeñado en podar ese Estado de Bienestar al que aludes, Beatriz, hasta dejarlo tal que raquítico bonsai.
No, aún no han acabado con él, mi amiga, cuesta mucho desmantelar lo construido durante más de cincuenta años, pero, obviamente, se está en ello, y no necesitará otros cincuenta para dejarlo en "estado en malestar", eso también es cierto.
Europa, Europa, ¿Quo Vadis? Creíamos tener la organización más moderna, avanzada, sólida y solidaria del mundo (hete aquí el Premio Nobel de la Paz, bien otorgado pero más a otra Europa --Adenauer, De Gaulle, Kohl, Mitterand, González-- que a ésta que parece más pendiente de la propia faltriquera (de cada estado independiente/autosuficiente) que del bienestar de sus ciudadanos), y resulta que lo que se ha conformado es un mastodonte de sangre fría y movimientos lentos, capaz de dejarse mordisquear por la cola sin darse por enterado, sin defenderse (o por lo menos con un mínimo de eficacia expeditiva).
Bien está que no se quieran cometer pasados errores, bien está que no se desee quedar expuesto, panza arriba, con la barriga al aire, pero, seamos serios: si se quiere construir lo que creíamos estarse construyendo, se deberá apostar de manera más decidida por salvaguardar los valores que han hecho posible su sueño. Sino estaremos hablando de otra cosa, tendremos derecho a sentirnos engañados, estafados y defraudados, y, por tanto, a salir a la calle indignados y demandar a quienes nos gobiernan que dejen paso y se aparten o romper la baraja. Pero, ay, amiga mía, ¿quién le pone el cascabel al gato? Si no hemos sido capaces de frenar una burbuja inmobiliaria que a todas luces veíamos debía explotar, y que nos ha supuesto estar peor de lo que deberíamos, ¿cómo vamos a serlo de enderezar el rumbo de la historia que parece torcerse?
¿El Poder de Nosotros, Beatriz? Ha mucho que se entregó por unas migajas de bienestar, amiga mía. Y ahora a la gente le importan más las migajas que el bienestar. Eso es lo que demuestran estas manifestaciones a las que acuden quizá --y como mucho-- el 10% de los que verdaderamente sienten que deberían estar allí.
Y además, tener que aguantar a estas alturas escuchar de quien gobierna, y pelotas de turno, que los jóvenes están manipulados... ¡manda webs! O sea que seguimos denigrando a la juventud por pretender lo imposible (¿pero no era hasta hace nada posible?).
Mientras seamos millones los que nos contentemos con rumiar en privado (o en petit comité) nuestra indignación, el Poder seguirá estando en "sus" manos, las de ellos, los Eduardos Manostijeras y quienes los manipulan (a éstos sí).

Un abrazo a todos.