viernes, 26 de octubre de 2012

TALIBANES: ENCARNACIÓN DEL MAL

Cuando estuvieron en el poder en Afganistán, prohibieron la escolarización y el trabajo de las mujeres y las confinaron a sus casas como si fueran muebles. Derribado su régimen, se han dedicado a quemar escuelas de niñas y a amedrentar a quienes han osado plantarles cara. Han matado a sangre fría a maestras, funcionarias y policías. Esa crueldad no les ha impedido ganar adeptos al otro lado de la frontera, en Pakistán, donde sus hermanos ideológicos también han utilizado el asesinato y la intimidación para imponerse en aquellas zonas en las que el Estado es más débil. Pero el ataque de los talibanes contra Malala Yousafzai, la adolescente que defendía en público el derecho de las niñas a ir a la escuela, ha indignado incluso a muchos de los que miraban para otro lado.

La lección de la niña Malala”
Angeles Espinoza – 25/10 /2012
El País, versión digital

Los talibanes solo pueden ser vistos como una encarnación actual del Mal. No hay seguramente en ninguno de los llamados “libros sagrados” ninguna mención a que se someta a las mujeres a la ignorancia y la esclavitud, puesto que la HUMANIDAD está compuesta por MUJER Y VARÓN. Que la especie no puede reproducirse naturalmente sin el aporte de ambos. De modo que los derechos que las leyes otorgan son previstos para ambos.Nunca comprenderemos como pueden los hombres llegar a tanta crueldad y bajeza de someter a las mujeres a su propia estulticia. Ningún hombre fue parido por un repollo, pero sí por SU MADRE, la cual afrontó los dolores mas terribles que la Naturaleza proporciona en el momento del parto por amor al niño que nace de su vientre. Por tan solo ese hecho, LOS HOMBRES MUSULMANES debieran arrodillarse ante sus mujeres y perdirles el PERDÓN.
La primera vez que oímos nombrar a los talibanes, fué en el 2001, cuando hicieron destruír unas imágenes de Buda en Bamiyán, en un acantilado a 230 Kms. Al noroeste de Kabul, a 2500 metros sobre el nivel del mar, talladas alrededor de los siglos V o VI de nuestra era. ( Wikipedia)
Nos resultaba increíble que hubiera seres tan fanáticos e ignorantes como para destruír unas obras tan bellas, que bien podrian formar parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Cuando se comenzó a difundir que estos mismos talibanes destruían escuelas para niñas en los llamados países musulmanes, no entendíamos cómo LOS PADRES, las FAMILIAS DE ESAS NIÑAS podían aceptar semejante imposición. Lo peor que puede pasarle a una criatura – además de padecer hambre - es no poder acceder a la escolarización. Es condenarla a usar mucho menos que el 2% de su potencial intelectual.
Ya no entendíamos nada. Comparábamos estos talibanes con aquellos Averroes,Avicena,Al- Hayam de Basora, Al-Khazini, Maslama al -Mayriti, y tantos otros que en su tiempo vivían traduciendo los libros de los filósofos griegos con la pasión propia de los eruditos.
Que esto sea una lección”, declaró el portavoz de los talibanes paquistaníes al responsabilizarse del atentado perpetrado contra Malala. Más tarde, cuando se supo que la niña podía sobrevivir, dejaron claro que volverían a la carga. “ Malala ya sabía desde el 2009 del odio que los talibanes mantienen hacia toda escolaridad femenina, ya que en el valle de Swat donde vivía, fueron cerradas todas las escuelas para niñas, incluída aquella donde su padre era el Director. No obstante Malala, contó en su blog estos episodios y desde entonces no ha dejado de señalar el derecho a la escolarización de todas las niñas paquistaníes.
Mientras los mismos musulmanes NO RECLAMEN DE MODO IMPERATIVO EL DERECHO A QUE SUS HIJAS RECIBAN ENSEÑANZA , inútil será que clamemos en este desierto de seres ensordecidos por el fanatismo de las religiones. Sean las que sean.
Desde aquí nuestros deseos que esta niña se recupere para poder cumplir esa esperanza dirigida a todas las niñas y jóvenes musulmanas de este mundo: QUE PUEDAN LOGRAR LO QUE TODAS LAS NIÑAS de los cinco Continentes: EDUCARSE para lograr no solo su Libertad individual, sino la Libertad de una buena parte de la Humanidad.

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Poco se puede decir de tanto como podría decirse. Cuando la obcecación fundamentalista, armada de la más ciega fe en adura aleación con el más extremo sexismo, hace acto de presencia huelgan los argumentos. Sólo queda sitio para la rabia... y la consternación. Pero ni con una ni con otra se soluciona nada. Tampoco, creo --por más que desahogue--, con la violencia que, como espada vengadora de fuego, puedan aplicar justicieramente las potencias bienpensantes y democráticas del 1º Mundo: castigarán, matarán, pero no eliminarán un sentir que hunde sus raíces en la zona oscura del ser humano (esa alusión que haces, Beatriz, a la "encarnación del mal"). La única esperanza es un progreso (económico, social, cultural) que es negado constantemente. Sólo se interviene cuando interesa (y mientras interese), y más para acallar la mala conciencia que con verdadero empeño de solución.
¿Cuándo y cómo se ha intervenido en Afganistan? Cuando interesaba controlar los campos de opio, y cuando se quería realizar una razzia vengadora (post 11-S). ¿Qué hay de extraño que este fundamentalismo extremista y alocado salte fronteras y contamine países vecinos donde las condiciones socio-económico-culturales no son mejores (Pakistán, Irán, Turkmenistan)?

La opción de ejercer el poder omnímodo del macho dominante, de los machos dominantes, es demasido tentador: se eliminan competidores y se satisfacen las más infames pesadillas.
¿Madre, Beatriz? Los talibanes --y no solo los "pretendidameente" musulmanes-- no tienen madre, tienen "origen" que es divino; el ser que los trae al mundo, debe de representar algo así como el "mal necesario" al que hay que someter y del que hay que recelar. Para estos seres henchidos de mal la existencia de la mujer es como la del demonio: necesaria para alcanzar la santidad a base de combatir la tentación que supone ¿Y que mejor combate y trato que vilipendiarla, someterla a la ignorancia y a todo tipo de humillación? Al fin y al cabo son engendros del maligno (las mujeres, para los talibanes, digo). Por eso deben de permanecer "veladas/burkeadas", invisibles, inexistentes para los hombres que, que solo harán uso de ellas para satisfacer sus "bajos instintos" desde sus "altos razonamientos".

Malala no es una víctima, es una bandera, y las banderas se combaten, se queman, se acribillan a balazos, se arrían. Eso han intentado quienes la dispararon. Para nosotros es una mártir; para ellos, un demonio que se ha escapado de milagro (porque los demonios también tienen poder para obrar milagros).
¿Escarmiento? Sólo cabría el sugerido por el coronel Kurtz en sus memorias (Apocalypse Now): "Tirad la bomba; exterminarlos a todos... El Horror, el horror..."

Un abrazo, con poca esperanza y mucha rabia.

Anónimo dijo...

Saludos Rodrigo:Algunas veces he visto reportajes realizados por periodistas germanos a gentes de Afganistán,que manifestaban lo hartos que estaban de tanta guerra.Que cuando comenzaban a tener hasta Universidad y las mujeres podian concurrir,los talibanes les arrasaron todo.Nunca voy a comprender cómo habiendo árabes tan extraordinariamente ricos,como esos reyes sauditas,pueden permitir esta humillación permanente hacia las mujeres.Porque ellos si envían a sus hijas a Londres o donde sea para educarse.Cordiales saludos para todos.
Beatriz.