ALGO SOBRE MASCOTAS

A
raíz de que una de nuestras mascotas se puso malita hace unos
dias, una amiga muy querida nos estuvo hablando sobre el rol
particular que cumplen nuestras mascotas en la diaria convivencia.
Se
sabe que los mismos egipcios profesaban devoción por sus gatos.
Prueba de ello es que se han hallado cientos de gatos embalsamados
en tiempos del Imperio Egipcio. Si bien se los veneraba a causa de
mantener los acopios de cereales libres de roedores, existían
otros motivos de orden espiritual que tal vez los egipcios
revelaron.
Debemos
tener siempre presente que NADA en este Mundo sucede por
“casualidad” . Las mascotas con las que compartimos la
existencia han llegado de modos muy diversos. Lo cierto es que
todas ellas se han adaptado a nuestros ritmos, y se han integrado
a los sucesos que se van desarrollando en el día a día. Lo que
todos podemos advertir - si les prestamos la debida atención a
estas criaturas casi celestiales – es que ellos con su
cercanía nos demuestran no solo una fidelidad, sino un estar
pendientes de nosotros.
En
especial los gatos, poseen percepciones que son innegables.
Conozco personas que me cuentan que sus gatos perciben cuando
padecen algún dolor en el cuerpo, porque, si ellos los admiten,
el gato muy discretamente se acerca y comienza a practicar con las patitas delanteras una especie de tecleado exactamente en
el lugar donde le duele. A los dos minutos, el dolor ha
desaparecido.
¿Cómo
percibe el gato nuestros dolores físicos? Misterio. Así como
perciben las dolencias de orden físico, también ellos obran en
nuestro entorno absorbiendo los climas negativos que – por
las razones que sean – pueden suscitarse dentro del hogar. Por
eso muchos aconsejan tener en una familia mas de un gato, para
que esa negatividad que ellos absorben no les sea tan pesada.
Bien
podría decirse que nuestras mascotas son lo mas cercano a los
Angeles de la Guarda.
Los
chinos dicen que los gatos hacen llegar al Dios Supremo un
informe anual acerca del comportamiento de la familia donde residen,
por lo cual los chinos guardan un respeto especial por estos
seres a los que consideran miembros de la familia que
aceptaron ser felinos para cuidar de ellos. Es así como se dice
que los gatos tienen el don de actuar como escudos ante las
maldiciones o los conjuros que se pretenda hacer contra los
habitantes de la casa, porque nuestros gatos son capaces de
inmolarse ellos antes que el Mal nos alcance.
Comentarios
Un cordial saludo.
Va de mascotas... ¡hum!
Cierto es que las mascotas juegan un importante rol en la sociedad moderna, preferentemente la desarrollada. No obstante no siempre fue así.
En principio las mascotas no eran tales, ni tan siquiera eran animales de compañía, sino más o menos fieles y leales colaboradores en el mantenimiento a raya de alimañas y sabandijas y todo tipo de bichos que pululaban alrededor de los asentamientos humanos.
Los perros, para cuidar el ganado y los gatos, para alejar los ratones, por citar a las dos mascotas, con mucho, más habituales en nuestras casas.
Cumplían, pues, una función de utilidad, y no esa otra función derivada que consiste en servir de armonizador o equilibrador emocional, tal como ocurre hoy en día.
Que tengan, los gatos, en su caso, más allá de ser depositarios de nuestras atenciones, un "poder" de absorción de energías negativas, es algo que no está comprobado; aunque así nos gusta pensar que sucede.
Quizás esa naturaleza suya, tan paradójica, de "depredador" reconvertido, mediante una simbiótica evolución, en, sino presa, sí colaborador, hace de él un catalizador de nuestra tranquilidad. Seguro que a nuestros antepasados les hubiera producido la misma sensación tranquilizadora sentir el hipnótico ronroneo de un "dientes de sable" en el regazo...
Más o menos yo creo que es aquí donde hay que buscar ese efecto benéfico de los gatos: su papel de peligro domesticado, de fatalidad inocua deambulando por alféizares y respaldos de sillones; de ferocidad amable y comedida (el que convive con gatos, sabe muy bien que éstos aún conservan en lo más profundo de su sistema límbico la actitud del felino deptredador que una vez fueron; algo que aflora en ocasiones a su mirada).
Nada de extrañar tiene que los animales domésticos acaben por ser sacralizados o tenidos por seres mágicos. ¿No hay algo de sacro y mágico en ese insospechado paso del salvajismo a la domesticación? Lo malo, a veces, de la costumbre es que nos impide ver la evolución real de las cosas y su arcano origen.
Sea como fuere, las mascotas de hoy día, virada su utilidad a la de animales de compañía y,en no pocas ocasiones, en sustitutos de relaciones interpersonales (el caso de Excalibur, el perro sacrificado de Teresa, la auxiliar de clínica española infectada con Ébola, es paradigmático).
Cada cual que ponga en ellas —las mascotas— aquello que necesite; su razón le asistirá mientras cumplan adecuadamente con su función (otra cosa será si esas mascotas —para unos— se convierten en incordio o fatalidad —para otros).
Espero que esa gata malita, se recuperase, Beatriz.
Un abrazo a todos.