lunes, 22 de agosto de 2016

PERFUMES







Se quejaba Doña Soleá , de que se tiene un gato racista.

De no creer! Ocurre que uno de los hijos de nuestra vecina es un músico de profesión y en su casa se juntan algunos de sus colegas a ensayar sus temas . La primera vez que el gato mostró sus “virtudes” fue meando muy orondo el estuche de un Violoncello que no quieran uds. saber la pasta que cuesta tan solo el estuche!

¿Quien tiene que solucionar estos avatares? La anfitriona del gatuno. La segunda vez que se mandó la hazaña fue contra el estuche de un Contrabajo, el cual además va enfundado para proteger el estuche. Venga Doña Soleá a ocuparse del asunto.

Nos cuenta que si por limpiar los pises de sus gatos le cayera un dólar, este año podría ir de vacaciones a San Petersburgo. Sacad la cuenta …

Ayer un músico de los que acostumbran amenizar los bailes folklóricos,y van de pueblo en pueblo aprovechando las fiestas patronales, le ha pedido al hijo de Doña Soleá si le permitía guardar en su garage un par de parlantes y una amplificadora.
El hijo músico de nuestra vecina de inmediato le ha dado su venia.

Llega el hombre, ya a una hora próxima  al  descanso  en que la señora estaba arrellanada en su sillón preferido, en chinelas , mirando la tele. Y el músico se le aparece con sus petates musicales, negros los tres!
Y la vecina se puso mal.
- ¿Qué me trae usté a mi casa ? Que no sabe que aquí no se pué alojar cosa negra alguna?
El hombre la mira sin comprender.

-Que mi hijo es mú generoso, lo sé. Y le ha dao permiso pa traer sus cacharros. El caso es que en esta casa vive un gato racista: se mea cuanta cosa negra se le plante ante sus ojos. Allá Ud. se lo advierto! Le recibo sus equipos, pero no se queje luego del perfume con que se irán impregnáos!

Foto:www.absolutnoruega.com




2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Hola, Beatriz. Hola a todos.

Es lo que tiene la territorialidad. Y más en un felino. Una vez bien impregnados los límites de su territorio habitual (véase la casa donde habitan), no aguantarán intromisión alguna que no se lleve su correspondiente "rociada" de personalidad. Y sí, el pipí de gato es un perfume la mar de característico, tanto que incluso figura como uno de los matices descriptivos de ciertos vinos blanco en sumillería (no siendo un matiz en absoluto negativo, mientras no sea preponderante).

La territorialidad que suelen marcar los machos, off course. Porque son ellos los encargados de velar por la inviolabilidad del predio familiar. Sí, yo también, en cierta ocasión me llevé su odorífero "regalo" en un barbour de paño que ingenuamente dejé en el respaldo de una silla, sin tener en cuenta que mi maestro tenía un enorme gato macho, también atigrado en gris, como ese de la foto de la cabecera, Beatriz, que tenía el nombre de "Neko" —gato en japonés.

Y no sólo los carnívoros —la cima de la escala depredadora—, sino en todos los órdenes de la vida —y no sólo animal—, se da esa pugna competitiva por el territorio. Lógico, cuando éste, es el que provee de sustento y cobijo al clan. Da igual que esté domesticado y el gesto sea gratuito e innecesario. Millones de años de selección natural no se pueden cambiar en unos mile de años. Ni un impulso genético esencial para la supervivencia de las especies puede variarse sólo por el hecho de que la humanidad se haya metido por medio.

Una cosa es la humanización —cuya influencia recién comienza— y otra bien distinta la natural selección que se está llevando a cabo desde los orígenes del tiempo (o, al menos, de la vida).

Seguro, Beatriz, que algo hay de ese íntimo "pudor impuesto" en este post, procedente de tu propia experiencia. Me atrevería a apostar una valiosa cadena de ADN en ello.

Gracias, como siempre, por traer la sugerencia de la experiencia.
Un abrazo a todos.

Adelina. dijo...

Cosa parecida me ha sucedido a mí. Una perrita que ya partió hace años, cuando yo era soltera, cada vez que interpretaba la sonata Nº 8 de beethoven, aullaba como loca.Mamá la llevaba al fondo del jardín para que parara de aullar.Cuando ejecutaba otras partituras no pasaba nada.En fin...cosas de los soplos Espirituales.